
12 MAR, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a María Teresa Chavarría, Socia Directora de Wealth Solutions. Desde marzo de 2018, momento en el que se incorporó a la entidad, trabaja como asesora patrimonial. Chavarría ha desarrollado su trayectoria profesional en el sector de banca, primero en Banco Urquijo y después en Banco Sabadell (SabadellUrquijo Banca Privada) como Directora de Banca Privada desde 1999 hasta 2018. Anteriormente, fue asesora jurídico-fiscal en dos despachos de Barcelona.
María Teresa Chavarría es licenciada en Derecho por la Universidad Central de Barcelona y cuenta con un máster interuniversitario MBA. Además, posee la certificación EFA, máster en Tributación Fiscal por el Ateneu Tributari, Programa de Mujer y Liderazgo por el IESE y Programa de Family Office por el Instituto Nexia
Fue por casualidad, al finalizar la carrera de Derecho me especialicé en el área fiscal-mercantil y en el año 1999, a través de una amiga que trabajaba en el entonces Banco Urquijo, me comentó que buscaban un perfil con conocimientos fiscales y me presenté a la entrevista. Así empezó mi inicio en el sector financiero.
Al hilo de lo que comentaba, hubiese seguido seguramente en el ejercicio de la abogacía en el área fiscal-mercantil; aunque también he de decir que en algún momento me planteé estudiar psicología, algo que no descarto en un futuro
Viajar con mi marido y mis dos hijas siempre que podemos. Tengo la suerte de que a todos nos gusta viajar y sobre todo disfrutar de la gastronomía. Me considero una persona muy familiar y disfruto de todos los encuentros familiares.
Otra afición es la lectura, es un hábito diario y es mi forma de desconexión. Participo mensualmente en un club de lectura y la verdad es que siempre es un placer intercambiar impresiones y recomendaciones de libros.
Y, por último, disfrutar de dos perros podencos que adoptamos, Luna y Tec, que son dos ángeles.
Estamos a principios de año y todavía quedan muchos meses por delante, pero creo que seguiremos viendo una continuidad de ciclo económico a nivel global, economía a dos velocidades en EE. UU. y Europa siendo todavía más resiliente en EE. UU.; si bien podamos empezar a ver una desaceleración progresiva o aterrizaje suave, y en el resto de las economías veamos un crecimiento todavía modesto.
Hemos empezado el año con el nuevo mandato en EE. UU. del presidente Trump, y desde el minuto cero (por no decir menos uno) hemos asistido a un continuo flujo de mensajes por su parte en aplicar su programa electoral (propuestas aplicadas en su anterior mandato y otras adaptadas a la situación actual, siendo claves el aumentar los aranceles, política migratoria, reducción de impuestos y reducir la regulación). Hay que estar atentos a todas las que ya ha empezado a aplicar y, en especial, a las que a política arancelaria se refiere y ver qué impacto puede tener en la inflación americana, así como el impacto en Europa, China y mercados emergentes.
En Europa la situación macroeconómica va por bloques: por un lado, algunos periféricos que pueden liderar el crecimiento (como el caso de España) y, por otro lado, economías como la francesa y en especial la alemana, actualmente en una situación de recesión y estancamiento. En el caso de Alemania será clave qué políticas fiscales y reformas económicas se apliquen con el nuevo gobierno, y qué pueden hacer revertir la situación económica del país.
Mirando hacia China, sigue afectada por una crisis inmobiliaria y una demanda interna baja que seguirá poniendo freno a su crecimiento.
En cuanto a factores a vigilar, destacaría la evolución de la inflación, especialmente en EE. UU., y la actuación por parte de la Fed que seguramente sea la de frenar la bajada de tipos iniciada durante el segundo semestre del 2024, así como la política monetaria del resto de bancos centrales.
Otro de los puntos a tener presentes será la situación geopolítica tanto en Europa como en Oriente Medio, y la política arancelaria de EE. UU. y el resto de países como indicaba anteriormente.
Más que orientar la cartera a invertir en algún tipo concreto de activo o exposición geográfica diría que lo importante, en cualquier momento, es que el inversor tenga bien definidos sus objetivos y necesidades o prioridades vitales, personales/familiares o empresariales y, en base a su estrategia patrimonial por objetivos y teniendo en cuenta los diferentes plazos que se asignen a éstos, tener invertido su patrimonio. Ello le ayudará a no cometer errores causados por el ruido constante de noticias, incertidumbre y volatilidad que se genera, y repercute en las emociones y comportamiento humano
Por eso, es importante la diversificación global del patrimonio para equilibrar el riesgo y capturar el crecimiento de la economía mundial.
Más que un ejemplo de un fondo en concreto, diría que a la hora de invertir el patrimonio financiero hacerlo a través de fondos, no tanto por la rentabilidad histórica sino por la consistencia de su rentabilidad a largo plazo. En fondos que sean lo más puros posible y no combinen exposición a distintas clases de activos y, por tanto, con una política de inversión muy definida, con una estructura de costes lo más baja posible, con el menor tracking error, que sean consistentes, diversificados, con historial y track record.
Es un tipo de inversión muy diferente a la inversión tradicional y que ayuda a diversificar el patrimonio de los inversores.
Ahora bien, primero hay que entender las características que los definen (iliquidez, inversión en varios años, complejidad, diferentes flujos de capital que comporta su inversión, etc.) y sobre todo reflexionar si tiene sentido o no, dentro de la estrategia patrimonial del inversor, incluir este tipo de inversiones en los objetivos de largo plazo que se definan y, en su caso, qué importe se va a destinar. A partir de aquí, se debería definir un programa de inversión que incluya la duración de este, diversificación de estrategias y nichos (private equity, infraestructuras, deuda privada, real estate), flujos, añadas, sectores, geografía, etc.
En los últimos años hemos asistido a un cambio muy notable en la figura del asesor financiero, impulsado por los diferentes avances a nivel tecnológico, plataformas digitales, cambios regulatorios y exigiendo, cada vez más, un alto nivel de formación, habilidades y conocimiento.
El Covid-19, por otro lado, ha marcado un antes y un después. Tienes a tu disposición diferentes tecnologías que te permiten conectarte con clientes en diferentes partes del mundo, de manera remota, permitiendo adaptarse a las necesidades y horarios del cliente.
La labor del asesor también ha cambiado en salirse cada vez más del ámbito puramente financiero, yendo a abarcar aspectos de la planificación patrimonial en un sentido mucho más amplio, ofreciendo un mejor servicio profesional y adaptado a las necesidades de los clientes
Honestidad.