
20 MAY, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Noemí Said Robador, CFA, Selectora de Fondos - Mercados Privados en BBVA Quality Funds. Noemí cuenta con una dilatada trayectoria en el sector financiero, iniciada en 1999 dentro de BBVA Asset Management. Tras consolidar su experiencia en el área comercial, se integró en el equipo de Quality Funds, donde ha desempeñado roles clave en selección de fondos y desarrollo de negocio. En la actualidad, está especializada en el universo de mercados privados, liderando el análisis y selección de estrategias de private equity.
Noemí Said es licenciada en Ciencias Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), con especialización en Métodos Cuantitativos. Reforzando su compromiso con la excelencia y la inversión responsable, cuenta con las acreditaciones CFA, CFA ESG Investing y la certificación especializada en Private Markets.
Llegué al sector financiero de una manera bastante natural. Siempre me ha interesado saber cómo se hacen las cosas y cómo se toman las decisiones. Me atraían las matemáticas y la economía; mi padre tenía un negocio de importación y exportación, trataba con muchas empresas y a veces me contaba anécdotas que despertaron mi interés. Empecé en el mundo financiero con una visión muy orientada a los mercados tradicionales pero, con el tiempo, fui acercándome a los mercados privados, los cuales me apasionan.
Sí que tuve otras inquietudes, de hecho, muy alejadas de las finanzas. Me encanta la biología y estuve dudando entre estudiar Empresariales o Ciencias del Mar (de hecho, sigo leyendo y aprendiendo sobre ello). Sin embargo, en su momento, dado que soy de Madrid, aquello suponía mudarme a una ciudad con costa y no encajó, así que acabé estudiando Empresariales en la UAM.
Probablemente, habría buscado exposición a los mercados privados mucho antes. Al inicio de mi carrera, el foco estaba casi exclusivamente en el public equity. Si empezara hoy, dedicaría más tiempo desde el primer día a entender el funcionamiento y comportamiento de los activos privados; es ahí donde realmente se pone a prueba la paciencia y la disciplina, y donde se abarca un universo amplísimo de posibilidades.
Me encanta viajar y conocer lugares y culturas diferentes, es algo que quiero inculcar a mi hija. Es muy divertido proyectar las alternativas, preparar el viaje y disfrutarlo a tope. También hago deporte: no me pierdo mi clase de cyclo de los lunes.
Como aficiones más tranquilas, me gusta leer —sobre todo novelas de misterio y policíacas— y ver series, aunque prefiero que ya estén estrenados todos los capítulos para verlas del tirón. También hago puzles de miles de piezas; soy bastante inquieta, pero puedo pasarme horas buscando la pieza que encaje.
Somos el filtro de calidad en un océano de complejidad. En una plataforma global como BBVA Quality Funds, nuestro papel es identificar gestores que no solo generen alfa, sino que tengan procesos institucionales robustos.
En mercados privados no solo seleccionamos activos; seleccionamos equipos gestores, culturas de inversión y formas de gestionar el riesgo. Además, dada la escasa liquidez de estos activos, nuestra relación con los GPs y fondos es a largo plazo, por lo que debemos asegurarnos de que las bases de dicha relación sean lo más sólidas posible.
Hay cuatro pilares que para mí son sagrados:
En el equipo de selección de mercados privados de BBVA Quality Funds cubrimos las cuatro estrategias principales: private equity, private credit, infraestructuras y real estate; podemos encontrar valor en cada una de ellas.
El private credit sigue ofreciendo oportunidades atractivas porque los bancos tradicionales han reducido su capacidad de financiación en determinados segmentos. En infraestructuras vemos el impulso de grandes megatendencias vinculadas a la transición energética o la digitalización. En cuanto al private equity, creo que la selección es ahora más importante que nunca: la ingeniería financiera ya no basta para lograr buenos múltiplos; ahora es necesario ejecutar planes de creación de valor que transformen las compañías y las hagan más sólidas.
No hablaría de sobrevaloración generalizada, sino de un ajuste de expectativas. Venimos de una época de múltiplos de entrada muy altos impulsados por tipos de interés bajos. Hoy, el éxito en private equity no vendrá del apalancamiento, sino de la creación de valor operativo. Los gestores que sepan "arremangarse" y mejorar márgenes seguirán justificando sus valoraciones. Probablemente veamos una mayor dispersión de retornos, lo cual es positivo para los selectores porque vuelve a diferenciar claramente a los equipos con verdadera capacidad de ejecución.
Antes el foco estaba muy centrado en el track record histórico. Hoy sigue siendo importante, pero comprender las variables cualitativas ha cobrado una relevancia mayor. Además, en los mercados privados el universo de inversión es inmenso y no existen dos compañías iguales; siempre hay un elemento cualitativo que diferencia a un gestor de otro. Nos interesa entender cómo se toman las decisiones, cómo evoluciona la organización y cómo se accede a oportunidades únicas. Por otro lado, la creciente fama de los mercados privados genera mucho ruido mediático, separar la señal de ese ruido es vital para no cometer errores.
Destacaría tres:
Perseverancia. No me rindo fácilmente.