
18 MAR, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Miguel Pérez Sanz, director de Soluciones de Inversión de atl Capital. Con más de 10 años de experiencia en el área de análisis y selección de fondos, ha desarrollado la mayor parte de carrera profesional en la entidad de banca privada a la que se incorporó en 2016 y desde entonces ha ido asumiendo diferentes responsabilidades.
Miguel Pérez Sanz es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad CEU San Pablo. Cuenta con un curso de Banca Privada y Asesoramiento Financiero, y otro de Gestión de Carteras, ambos impartidos por el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Además, está certificado por EFPA como European Financial Advisor (EFA) y es candidato al nivel II del CFA.
Empecé en el sector financiero al acabar la carrera de Administración y Dirección de Empresas entrando como becario en atl Capital, hace ya más de 10 años. Desde muy joven los mercados bursátiles empezaron a fascinarme y desde entonces esa curiosidad se convirtió en vocación.
Probablemente, no cambiaria prácticamente nada, cada error ha sido un aprendizaje que me ha llevado hasta donde hoy estoy, posiblemente intentaría cometerlos antes.
Considero que el aprendizaje real viene de la experiencia. Con el tiempo entiendes que equivocarse forma parte del proceso, y que lo importante es desarrollar un marco de actuación sólido y una mentalidad de mejora continua.
Principalmente, deporte y viajar. Me encanta el pádel y el baloncesto, y respecto a viajar me encanta conocer y aprender de otras culturas
Nuestro sistema de selección va alineado con la filosofía de gestión de atl Capital. Para nuestra selección de fondos core de cartera, buscamos fondos con una estrategia clara de gestión, con un proceso de inversión definido y consistente en el tiempo, con un buen control de riesgos y ciertas limitaciones donde la generación de Alpha provenga mayoritariamente de la selección de valor.
A la hora de seleccionar fondos más tácticos que complementen en momentos puntuales las carteras de nuestros clientes, seguimos un enfoque mas flexible que encajen con las necesidades que tenemos manteniendo siempre unos criterios de calidad.
Considero que hoy en día el verdadero reto no es acceder a la información, sino saber interpretarla correctamente. En este escenario las cualidades que tendrían que tener un buen selector de fondos serían, en primer lugar, capacidad analítica que le permita separar el marketing de lo verdaderamente relevante.
También es fundamental tener un buen control emocional para tomar decisiones racionales en cualquier entorno de mercado, en especial en los momentos más volátiles.
A esto le añadiría la capacidad de adaptación y aprendizaje continuo, ya que los mercados evolucionan constantemente y los marcos de inversión deben ajustarse sin perder disciplina. El sector cambia rápido y mantenerse actualizado, cuestionar los procesos y seguir aprendiendo forma parte esencial del proceso de selección.
En general intentamos construir carteras sólidas y bien diversificadas que puedan comportarse razonablemente bien en distintos escenarios de mercado. Actualmente, y con la volatilidad de mercado provocado por el conflicto de Irán, estamos neutrales en renta variable con una exposición equilibrada entre EEUU y Europa, y una pequeña posición en países emergentes. Al mismo tiempo seguimos viendo valor en determinados segmentos de renta variable especialmente en las pequeñas compañías.
Respecto a la renta fija, priorizamos fondos de alta calidad crediticia corporativa con una duración de 3-5 años, mientras que infraponderamos los bonos gobierno. A su vez, nos mantenemos ligeramente infraponderados en high yield debido a la estrechez de los diferenciales de crédito.
Le preguntaría cuáles han sido y qué ha aprendido de sus peores decisiones de inversión. Los aciertos son importantes, pero la forma en la que un gestor analiza y aprende de sus errores suele decir mucho más sobre la calidad y estabilidad de su proceso.
Probablemente el estallido del conflicto USA/Israel vs Iran ha borrado todos los escenarios que barajaban las principales gestoras a nivel mundial y generado un ecosistema de incertidumbre. Conforme se alargue en el tiempo podremos empezar a ver distintos efectos sobre la economía, donde el crecimiento de PIB esperado para el 2026 se vaya a ver reducido a nivel global, la inflación vuelva a ser un tema de primer orden debido a los efectos derivados de la guerra en activos como el petróleo y distintos bienes de consumo en general. Sin embargo, este escenario se puede ver revertido rápidamente ante un final acelerado del conflicto, por lo que nos mantenemos en un escenario central de crecimiento sano basado en políticas fiscales expansivas y políticas monetarias no restrictivas; simplemente hemos ajustado la probabilidad de ocurrencia del resto de escenarios, lo que hace caer ligeramente los múltiplos de valoración.
Si tuviera que destacar una, diría la inteligencia artificial y su efecto en la digitalización de la economía en general. Considero que estamos ante una tecnología con potencial transformador similar al que tuvo internet hace dos décadas. Pero más allá de sectores concretos, creo que el verdadero impacto se verá en cómo mejora la productividad de muchas industrias.
En diez años me gustaría seguir vinculado al mundo de la inversión aportando valor desde una perspectiva cada vez más estratégica. A lo largo de estos años he tenido la oportunidad de desarrollar una visión bastante transversal de la banca privada, desde la selección de fondos hasta la construcción de carteras adaptadas a los objetivos de los clientes.
En los próximos años me gustaría seguir profundizando en esa vertiente, participando en la definición de estrategias de inversión y en la construcción de carteras con una visión largoplacista, combinando el análisis, la disciplina y la experiencia ofreciendo el mejor servicio a nuestros clientes.
Al final, más allá de los ciclos, creo que el verdadero valor en este sector está en ayudar a los clientes a tomar buenas decisiones de inversión de forma consistente a lo largo del tiempo.