
25 JUN, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Pablo Martín Murillo, Gestor Cuantitativo de Inversiones en Acacia Inversión. Forma parte del equipo desde 2023 y actualmente cogestiona todos los fondos de la entidad.
Economista con formación especializada en finanzas cuantitativas, aporta su experiencia en análisis financiero, modelización estadística y programación aplicada a mercados, contribuyendo a la mejora y automatización de los procesos de análisis, seguimiento e inversión de los fondos. Previamente, trabajó en el área de modelización de riesgo en Kutxabank.
Me interesé por el sector financiero durante la carrera de Economía y lo confirmé durante los años de máster, al especializarme en finanzas cuantitativas. Siempre me han atraído los entornos donde el análisis riguroso se combina con la toma de decisiones bajo incertidumbre, y la gestión de carteras reúne precisamente esas dos dimensiones.
Antes de incorporarme al equipo de gestión en Acacia Inversión, pasé por el área de Gestión Global del Riesgo de Kutxabank.
El acceso constante a información y análisis de calidad, y la necesidad de mantenerse actualizado. Vivimos rodeados de señales, ruido y matices, y me resulta estimulante tener que separar el grano de la paja para tomar decisiones de inversión fundamentadas. También valoro mucho la dimensión intelectual del trabajo: cada día hay algo nuevo que aprender.
Me gusta el ciclismo —tanto practicarlo como seguirlo—, la lectura y la pesca. Son actividades muy distintas entre sí pero que me permiten desconectar.
Nos encontramos en un momento de transición con muchos frentes abiertos: tipos altos que han venido para quedarse más de lo previsto, tensiones geopolíticas persistentes, y cierta fatiga en el consumo y la inversión empresarial. Aun así, los mercados han mostrado una capacidad de adaptación notable. Desde el punto de vista del inversor, es un entorno que obliga a afinar mucho el análisis y, sobre todo, a ser selectivo; dos exigencias que aplicamos siempre en nuestro proceso en Acacia Inversión.
Con una combinación de prudencia y proceso. En Acacia creemos que es fundamental construir carteras que se adapten a distintos eventos de mercado. No sabemos cuándo ni cómo van a darse estos eventos, por ello creamos carteras con activos antifrágiles (que no solo resistan ante los shocks sino que puedan beneficiarse de ellos), manteniendo una exposición diversificada y flexible.
Además, creemos que el precio que se paga por los activos es importante, por lo que buscamos activos con descuento que ofrezcan margen de seguridad ante los distintos riesgos del entorno.
Formo parte del equipo de gestión de Acacia Inversión, y participo activamente en el diseño y mantenimiento de todos los fondos de la casa:
En total en Acacia gestionamos y asesoramos alrededor de 740 millones de euros.
En la segunda mitad del año esperamos que la renta variable europea siga ofreciendo oportunidades, pero dentro de un entorno aún exigente. Aunque hemos visto un renovado interés por parte de los inversores globales —con entrada de flujos relevantes y valoraciones más atractivas que en EE. UU.—, creemos que el periodo de volatilidad no ha terminado y aún queda por delante un año movido. La incertidumbre en torno a la política comercial y los riesgos geopolíticos seguirá generando altibajos; por lo que la clave, de nuevo, estará en mantener carteras flexibles y diversificadas, con especial atención a sectores defensivos y segmentos como small y mid caps.
Analizamos la información que recibimos para transformarla en decisiones de inversión que protejan y hagan crecer el patrimonio de nuestros coinversores.
Sí. Recientemente hemos incorporado a las carteras una cesta diversificada de materias primas, buscando exposición a activos reales con capacidad de protección frente a distintos escenarios inflacionarios y geopolíticos. Además, después de la recuperación tan fuerte tras el shock arancelario del Liberation Day, hemos implementado coberturas tácticas sobre renta variable europea y estadounidense, en línea con nuestra visión de un entorno complicado en el corto plazo.
Espero seguir trabajando en gestión de carteras, con más experiencia, más perspectiva y —si todo va bien— sabiendo tanto como quienes me han enseñado en el camino. Me gustaría seguir aprendiendo, no solo en lo técnico, sino también en otras áreas como la relación con clientes, que es clave para entender bien sus necesidades y trasladarles confianza. Y, con el tiempo, también poder enseñar a otros lo que yo he ido aprendiendo. Este es un trabajo en el que siempre hay algo que mejorar.