
11 FEB, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

El sector europeo de fondos fue testigo de un año histórico en 2024, en el que las estrategias de inversión pasiva lograron un éxito sin precedentes. Según el último informe de Morningstar, los fondos pasivos atrajeron una cifra récord de 307.600 millones de euros en entradas netas, superando significativamente a sus homólogos activos. Este artículo analiza los principales factores que explican esta tendencia, el desglose por sectores y las implicaciones más importantes para los inversores y los gestores de activos.
Las estrategias de inversión pasiva llevan varios años ganando terreno en Europa, pero 2024 marcó un punto de inflexión. Las entradas netas de 307.600 millones de euros en fondos pasivos representaron una tasa de crecimiento orgánico (TRO) del 10,2%, muy superior a la TRO del 1,8% de los productos de gestión activa. Como resultado, la cuota de mercado de los fondos indexados a largo plazo pasó del 26,77% en diciembre de 2023 al 29,58% a finales de 2024.
Los fondos pasivos atrajeron constantemente fuertes flujos de entrada durante 2024, y sólo en diciembre se registraron 35.000 millones de euros en nuevas suscripciones, el tercer mejor mes de la historia para los fondos pasivos a largo plazo domiciliados en Europa. El cuarto trimestre fue especialmente fuerte, con entradas netas de 89.300 millones de euros, lo que lo convierte en el mejor trimestre para los fondos pasivos desde el segundo trimestre de 2021.
Los principales factores que explican este crecimiento son:
El desplazamiento hacia estrategias pasivas se vio influido por las favorables condiciones del mercado y los cambios en la política monetaria. A pesar de las tensiones geopolíticas y las incertidumbres macroeconómicas, los inversores prefirieron las estrategias transparentes y de bajo coste basadas en índices a la gestión activa. Las políticas monetarias acomodaticias de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, incluidas las bajadas de los tipos de interés, respaldaron aún más la confianza de los inversores en los productos pasivos.
Los fondos de renta variable y renta fija impulsaron el crecimiento de la demanda de inversiones pasivas:
El cambio institucional hacia la gestión pasiva, especialmente a través de fondos cotizados en bolsa (ETF), desempeñó un papel crucial. Firmas como iShares y Vanguard dominaron las entradas de fondos, con iShares a la cabeza del mercado con 84.200 millones de euros en nuevos activos netos, seguido de Vanguard (36.300 millones de euros) y JPMorgan Chase (27.900 millones de euros).
A pesar de las fuertes entradas en los productos pasivos, las estrategias de inversión sostenible en el marco del Reglamento de Divulgación Financiera Sostenible de la UE (SFDR) obtuvieron resultados desiguales. Los fondos artículo 8 registraron entradas de 148 000 millones de euros, mientras que los clasificados como artículo 9 tuvieron salidas netas de 22 200 millones de euros. Esta divergencia indica que los inversores siguen prefiriendo las estrategias orientadas a la sostenibilidad, pero se muestran cada vez más cautelosos respecto a los productos ASG de alto coste gestionados activamente.
La creciente preferencia por las estrategias pasivas plantea varias consideraciones clave para el sector europeo de gestión de activos:
El rendimiento récord de las estrategias pasivas en 2024 subraya un profundo cambio en las tendencias de inversión europeas. Con entradas netas superiores a 307.600 millones de euros, los fondos pasivos se han establecido firmemente como la fuerza dominante del mercado. Dado que los inversores siguen buscando soluciones de inversión transparentes y rentables, es probable que el impulso de las estrategias pasivas persista en 2025 y años posteriores.