
28 ABR, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

La próxima reunión del Banco Central Europeo (BCE), prevista para el jueves 30 de abril, llega marcada por un entorno de elevada incertidumbre geopolítica y presiones inflacionistas ligadas al encarecimiento energético.
Pese al reciente repunte de los precios y a un discurso cada vez más restrictivo por parte del organismo que preside Christine Lagarde, el consenso del mercado y las gestoras de fondos apuntan a una pausa en los tipos de interés. La autoridad monetaria optaría así por ganar tiempo para evaluar el alcance real del conflicto en Oriente Medio y sus posibles efectos sobre la inflación y el crecimiento, dejando abiertas las puertas a futuros movimientos en los próximos meses.
A continuación, te mostramos la opinión de las gestoras de fondos nacionales ante lo que esperan que suceda este jueves.

Esta semana se reúnen el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo y en Santalucía AM no esperamos cambios en los tipos directores en ninguno de los encuentros.
Diferentes miembros del Consejo de Gobierno ya han adelantado que es todavía prematuro cuantificar el impacto estructural que el conflicto en Irán podría tener sobre la inflación de la eurozona en el medio plazo y, por tanto, abogan por una estrategia de esperar y ver, a pesar del repunte de la inflación en marzo hasta el 2,6%.
La posible extensión del bloqueo del estrecho de Ormuz podría elevar la inflación a niveles cercanos al 3% en los próximos meses, lo que abriría la puerta a subidas preventivas en futuras reuniones. La duración de la tensión geopolítica será la variable crítica que determine si el BCE debe endurecer su política para evitar efectos de segunda ronda en los precios.

El BCE se encamina hacia una nueva pausa en su próxima reunión, en línea con los mensajes recientes de varios miembros del Consejo de Gobierno, incluida la presidenta Lagarde. La moderación de las tensiones geopolíticas tras el alto el fuego entre EE. UU. e Irán del pasado 8 de abril refuerza este escenario.
Aunque persisten episodios de volatilidad, el entorno geopolítico ha evolucionado hacia una menor tensión, tanto en el plano retórico como en el militar. Sin embargo, el repunte del crudo Brent por encima de los 100 dólares por barril pone de manifiesto que la incertidumbre sigue siendo elevada.
En este contexto, mantener los tipos en abril se perfila como la opción más prudente, permitiendo al BCE preservar flexibilidad de cara a la reunión de junio, cuando actualizará sus previsiones macroeconómicas. Esta cita será clave para evaluar con mayor precisión los posibles efectos de segunda ronda derivados del encarecimiento energético.
Desde la última reunión, el BCE trabaja con tres escenarios energéticos —base, adverso y severo—. Actualmente, los precios se sitúan entre el escenario base y el adverso, lo que refuerza la idea de que la institución optará por “mirar a través” de un repunte inflacionario que, por ahora, se percibe como transitorio y concentrado en la energía.

No se esperan grandes sorpresas en la reunión del BCE del próximo jueves. La propia Lagarde en un discurso de la semana pasada anticipaba que la autoridad monetaria mantendrá sin cambios el tipo de intervención en el comité del día 30.
La presidenta del BCE mantiene, desde hace semanas, un tono hawkish en su discurso en relación al efecto que la guerra va a tener sobre los precios de la energía y por tanto sobre la evolución de la inflación. No obstante, las incertidumbres existentes sobre la duración del conflicto y el impacto del mismo no solo en materia de precios sino también de crecimiento, nos llevan a pensar, en línea con el consenso de mercado, que aunque el BCE esté preparado para actuar elevando el tipo de intervención, lo va a hacer de forma cauta y esperará a tener un dibujo más claro del escenario al que se enfrenta Europa.
De esta manera, a dia de hoy, anticipamos que la subida tendrá lugar en junio, con una más que probable segunda subida en la parte final de año. En cualquier caso, no hay que olvidar que el contexto de mercado actual y el escenario monetario puede cambiar radicalmente en cualquier momento.