
15 NOV, 2024
Por Juan Francisco Moreno de RankiaPro

El contexto económico y político global sigue siendo un terreno de análisis profundo y debate, especialmente con la reciente elección de Donald Trump como punto caliente. En un momento en que los mercados internacionales enfrentan nuevos retos, el impacto potencial de políticas proteccionistas, el previsible aumento del déficit estadounidense, y el ligero repunte de la inflación en EE. UU. son factores que se perfilan como determinantes para el futuro. A medida que la economía norteamericana experimenta un repunte inflacionario y un cambio en la curva de tipos de interés, todo el mundo se encuentra atento a posibles ajustes en políticas fiscales y monetarias.
Con este telón de fondo, ayer presentamos una nueva Conference Call con las ponencias de Francisco Rodríguez d’Achille, Cofundador y Director de Desarrollo de LONVIA Capital, y Conrado La Roche, Responsable de Análisis y Selección de Fondos en DPM Finanzas. El objetivo fue abordar estos temas con un enfoque exhaustivo, considerando tanto los riesgos como las oportunidades que estos cambios representan para los inversores. La sesión incluyó un análisis detallado del fondo LONVIA Mid-Cap Europe, destacando su posicionamiento actuales y sus posiciones en empresas europeas de mediana capitalización, que podrían ser claves para afrontar el entorno.

Conrado abrió su intervención con un análisis detallado de las posibles implicaciones de la vuelta de Trump, destacando que su política proteccionista y el incremento del déficit fiscal podrían tener consecuencias significativas. Refiriéndose a la reacción inicial de los mercados ante la reelección de Trump, Conrado comentó: “Estamos en una fase de optimismo muy elevado, y creemos que el mercado aún no está valorando los posibles efectos adversos de estas políticas”, mencionó. En cuanto a la Seguridad Social en EE. UU., apuntó que estas políticas deficitarias podrían impactar el mayor agotamiento de los fondos para la misma, aumentando la presión sobre el gasto público y limitando la capacidad de acción en otros frentes.
Respecto a las repercusiones del endurecimiento del proteccionismo, Conrado subrayó: “China, por ejemplo, desde 2016 ha diversificado mucho sus socios comerciales, y ya no es tan dependiente de las exportaciones a Estados Unidos”, sugiriendo que algunos países podrían adaptarse mejor que otros a las nuevas restricciones comerciales. También enfatizó la relevancia de la apreciación del dólar en este contexto, un factor que afecta tanto a los mercados emergentes como a las exportaciones de países desarrollados.
Otro punto crucial de su intervención fueron los tipos de interés: “La rentabilidad que están exigiendo los inversores al bono a 10 años americano puede empezar a hacer daño a la economía” advirtió. Esto, sumado al hecho de que un tercio de la deuda estadounidense necesita refinanciarse en los próximos tres años, podría limitar la capacidad de EE. UU. para implementar las políticas fiscales de Trump.

Francisco complementó el análisis de Conrado exponiendo el impacto inicial que tuvo en los mercados europeos la victoria de Trump: “El primer impacto de la victoria no fue bueno para Europa, cuyos índices se vieron castigados. Pero ese efecto se ha diluido porque los inversores están empezando a ver posibles vientos de cola para algunos sectores europeos”. Además, con la inflación bajo control en Europa, y con unos datos de PMI en Alemania y Francia aún muy mejorables, existe margen de recuperación: “Con una inflación controlada, parece que hay margen para estimular el crecimiento de cara a 2025.”
Francisco también mencionó la diferencia estructural entre los índices estadounidenses y europeos, destacando que “La concentración en índices americanos está en máximos históricos”, con una mayor dependencia en pocas compañías de gran capitalización, lo que aumenta la sensibilidad a los cambios en el rendimiento de estas empresas clave. En contraste, los índices europeos presentan una diversificación más amplia, lo cual, podría ofrecer una menor volatilidad.
Francisco Rodríguez d’Achille presentó en detalle el fondo LONVIA Mid-Cap Europe, cuyo objetivo es identificar y potenciar empresas europeas de pequeña y mediana capitalización con alto potencial de crecimiento. Fundado en 2020, LONVIA Capital ha logrado posicionarse con una filosofía de inversión orientada al largo plazo y a sectores de alto valor añadido. “No solamente es importante invertir en calidad, con modelos de negocio únicos, sino que también buscamos que nuestras compañías operen en un nicho de mercado de alto crecimiento, donde Europa juegue un rol de liderazgo mundial”.
El fondo sigue una estrategia de selección bottom-up, lo que significa que cada empresa en la cartera ha sido cuidadosamente analizada por su resiliencia y potencial de crecimiento. La exposición sectorial a fecha de 31 de octubre de 2024 del fondo es significativa en tecnología (53,5%), industria (23,8%) y salud (21,2%). En cuanto a la diversificación geográfica, el fondo está bien posicionado en mercados clave como Suecia (30,4%), Alemania (17,1%) y Reino Unido (11,7%), a la misma fecha.
En definitiva, el LONVIA Mid-Cap Europe se mantiene centrado en valores de nicho y en el rejuvenecimiento continuo de su cartera, seleccionando sectores que, tras dos años de ajuste post-COVID, presentan un prometedor potencial de crecimiento. Con una visión positiva hacia un entorno de mayor certidumbre y posibles recortes de tipos, el fondo se enfoca en compañías de alto valor añadido, cuya innovación y posición de liderazgo en el mercado aseguran una contribución esencial a la creación de valor sostenible a largo plazo.
Conrado concluyó la sesión subrayando la calidad y solidez de la cartera, destacando la importancia de invertir en compañías líderes, sin deuda y con una sólida generación de caja para financiar su crecimiento. Según él, en el actual contexto de costes de capital elevados, estas empresas innovadoras y diversificadas geográficamente en Europa pueden competir de igual a igual con sus pares estadounidenses. “La clave en este entorno de incertidumbre es contar con equipos de gestión excepcionales y compañías líderes en sus nichos, capaces de sostener su crecimiento sin endeudarse y de financiar sus operaciones con flujo de caja propio. Esto, combinado con una cartera diversificada en términos geográficos y de sectores, ofrece una sólida ventaja para navegar los actuales desafíos.”