
21 SEPT, 2026
Por RankiaPro

Un nuevo informe de S&P Global Ratings, publicado el 7 de septiembre de 2026, retrata una fase de estrés de liquidez sin precedentes para el private equity europeo. El título del informe, Slow Exits Are Redrawing Europe's Alternative Asset Management Map, resume el problema: las salidas de las inversiones se ralentizan y esto está redibujando los equilibrios del sector.
El dato más citado es el DPI, el indicador que mide cuánto capital han devuelto los fondos a los inversores. En 2025 cayó a aproximadamente el 6% del AUM, frente a una media histórica del 14%-16%, según datos de McKinsey citados por S&P Global Ratings. Para quienes seleccionan fondos, la señal es clara: la liquidez es el principal riesgo que vigilar en los alternativos.
La causa principal es la incapacidad de los gestores para salir de las inversiones a las valoraciones históricas. La volatilidad macroeconómica, la escasa actividad de fusiones y adquisiciones y las dudas sobre las valoraciones de las compañías de software han frenado las desinversiones. El resultado es un cuello de botella que se propaga por toda la cadena: de los gestores a los limited partners (LP), hasta los nuevos compromisos de capital en los fondos.
La comparación entre la media histórica y el dato de 2025 hace visible la magnitud de la desviación. La siguiente tabla resume los dos indicadores clave del informe: el DPI y el capital que los gestores se comprometen a aportar a sus propios fondos, que ha crecido precisamente para tranquilizar a los inversores sobre el alineamiento de intereses.
| Indicador | Media histórica | 2025 |
|---|---|---|
| DPI (distribuciones sobre capital desembolsado / AUM) | 14%-16% | ~6% |
| Capital comprometido por los GP ("skin in the game") | 1%-2% del AUM | 2%-4% del AUM |
Para compensar el bloqueo de las salidas tradicionales, los gestores recurren a instrumentos de liquidez alternativa. El NAV financing aporta deuda garantizada por el valor neto del fondo para financiar las distribuciones a los LP. Los continuation vehicles, por su parte, transfieren activos a un nuevo vehículo controlado por el mismo gestor, uno de los motores del crecimiento de los mercados secundarios observado en los últimos años.
El capital de los LP permanece atrapado en vintages antiguas y escasea para nuevos compromisos. Algunos inversores institucionales han reducido su asignación a private equity y private debt. 2025 fue el peor año de la década para la captación en Europa, y 2026 ha arrancado débil.
La contracción no golpea a todos por igual. Los gestores más grandes están capturando una cuota creciente de la captación, mientras que los actores más pequeños tienen dificultades para lanzar nuevos fondos sin un track record excepcional. Al mismo tiempo, el segmento retail y las aseguradoras ganan peso en los mercados alternativos, en parte para compensar la retirada de algunos LP institucionales.
Para alinear intereses en un contexto incierto, los LP piden a los gestores que inviertan más capital propio en los nuevos fondos. El llamado skin in the game ha subido al 2%-4% del AUM, frente al 1%-2% histórico. Muchos gestores financian este compromiso endeudándose contra el carry no realizado o las participaciones en sus propios fondos.
El panorama trazado por S&P Global Ratings apunta a una división cada vez más clara entre gestores con escala suficiente para absorber el shock de liquidez y operadores más pequeños expuestos a una captación difícil y a unos costes de capital crecientes. Vigilar el DPI, el uso del NAV financing y el nivel de skin in the game se convierte en parte integral de la due diligence sobre cualquier vehículo de private equity.