
18 SEPT, 2026
Por RankiaPro

Janus Henderson ha publicado hoy la segunda edición de su Índice Global de Dividendos y Recompra de Acciones (JHGDBI), según la cual las recompras de acciones a nivel mundial se dispararon un 26,8% interanual hasta los 572.000 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, impulsadas por la tecnología y las finanzas.
Los dividendos globales se mantuvieron igualmente sólidos, con 757.800 millones de dólares repartidos y un crecimiento subyacente del 7,3%. Jane Shoemake, responsable de CPM de renta variable para EMEA en Janus Henderson, subraya el mayor margen de maniobra que ofrecen las recompras frente a los dividendos a la hora de ajustar la retribución al accionista.
El sector tecnológico superó al financiero como principal fuente de recompras a nivel mundial, con 121.100 millones de dólares recomprados en el trimestre gracias a la solidez de los resultados empresariales. La tecnología también registró el mayor crecimiento subyacente de dividendos de todos los sectores, un 23,5%, con pagos por 70.500 millones de dólares.
En su primera edición, correspondiente al primer trimestre de 2026, el índice ya había anticipado un crecimiento del 10,1% en los dividendos globales junto a una pérdida de fuelle en las recompras, tendencia que este segundo trimestre se ha invertido con fuerza.
«Estamos observando un cambio en la forma en que las empresas conciben la devolución de capital. Los dividendos siguen siendo un compromiso importante a largo plazo, pero las recompras de acciones ofrecen a los equipos directivos mucho más margen para reaccionar a medida que cambian sus prioridades. Esa flexibilidad es especialmente importante en el sector tecnológico, donde la magnitud de la inversión en inteligencia artificial está obligando a las empresas a equilibrar la rentabilidad para los accionistas con unas demandas de capital considerables. A medida que aumentan esas necesidades de inversión, es probable que las recompras de acciones sean la primera palanca que las empresas ajusten, en lugar de los dividendos regulares.
Esa misma distinción ayuda a explicar lo que estamos observando en el sector financiero. Los bancos han dedicado años a reconstruir sus bases de dividendos y ahora recurren cada vez más a las recompras de acciones para devolver el capital excedente sin comprometerse a unos pagos permanentemente más elevados. En términos más generales, este se está convirtiendo en un mercado mucho más selectivo, en el que los sólidos beneficios siguen respaldando la rentabilidad para los accionistas, pero el origen de ese crecimiento depende de las fuerzas estructurales y competitivas a las que se enfrenta cada sector».
Jane Shoemake, responsable de CPM de renta variable para EMEA, Janus Henderson
El sector financiero siguió siendo la mayor fuente de dividendos a nivel mundial, con 239.700 millones de dólares distribuidos y un crecimiento subyacente del 8,1%, a medida que los bancos recuperan niveles de reparto más próximos a sus medias históricas.
La tendencia fue especialmente marcada en el Reino Unido, donde las empresas del índice repartieron 39.500 millones de dólares en dividendos, con un crecimiento del 14,6%, muy por encima de la media mundial.
Europa, excluido el Reino Unido, fue la región que más dividendos repartió en el trimestre, con 242.300 millones de dólares, aunque con un crecimiento más modesto, del 3,2%. La debilidad del consumo europeo es especialmente visible entre los fabricantes de automóviles, presionados por la menor demanda y la creciente competencia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos.
España registró un fuerte crecimiento en ambos indicadores durante el segundo trimestre, con un aumento subyacente del 6,8% y 13.200 millones de dólares en dividendos, impulsado por CaixaBank, Ferrovial e Inditex. En recompras, España distribuyó 3.100 millones de dólares, lo que la convirtió en el segundo mayor contribuyente de la región.
Para el conjunto de 2026, Janus Henderson prevé un crecimiento global de los dividendos de entre el 5% y el 6%, y un avance de las recompras de acciones de entre el 7% y el 8%, respaldado por la solidez de los beneficios empresariales y la generación de caja en banca y tecnología.