
17 SEPT, 2026
Por RankiaPro

La subida de tipos de la Fed a un rango del 3,75%-4%, la primera desde 2023, ha dejado a las gestoras coincidiendo en el diagnóstico inmediato pero divididas sobre cuánto puede prolongarse el ciclo.
El Comité Federal de Mercado Abierto elevó por unanimidad, en una votación de 12 a 0, el tipo de los fondos federales en 25 puntos básicos, tras constatar que la inflación sigue por encima del objetivo del 2% pese a la fortaleza del mercado laboral. El presidente Kevin Warsh mantuvo un tono restrictivo en la rueda de prensa, y el nuevo mapa de proyecciones apunta a al menos una subida adicional antes de que acabe el año. Fidelity International, Goldman Sachs AM, Aberdeen Investments, Neuberger y Generali Investments comparten esa lectura de corto plazo, pero no se ponen de acuerdo sobre el alcance del ciclo ni sobre 2027.
Paolo Zanghieri, economista sénior de Generali Investments, recuerda que la inflación general del PCE se situó en el 3,6% en agosto, con una tasa subyacente del 3,2%, y que las materias primas explican gran parte del repunte. El comunicado del FOMC fue explícito: "la inflación sigue siendo elevada" y la subida "contribuirá a una vuelta más rápida al objetivo del 2%", según recogen Joseph Purtell y Olumide Owolabi, gestores de Neuberger.
Jon Butcher, economista sénior para EE. UU. de Aberdeen Investments, añade que los buenos datos de empleo de agosto, el alza de precios de materias primas y el discurso "hawkish" de Warsh en Jackson Hole habían dejado la subida casi descontada por el mercado. Purtell y Owolabi señalan además que Warsh definió las condiciones financieras como apenas restrictivas, justificando así retirar parte del estímulo monetario.
Aquí surge la primera divergencia relevante. Kay Haigh, responsable global y CIO de Renta Fija y Soluciones de Liquidez en Goldman Sachs Asset Management, sostiene que "la Fed ha dado a entender que, por el momento, no prevé un ciclo de endurecimiento monetario agresivo", con un escenario central de una subida adicional en diciembre y sin movimientos en la reunión de octubre por su cercanía a las elecciones de mitad de mandato.
Purtell y Owolabi coinciden en esa hoja de ruta: Neuberger espera una subida más en diciembre y después una pausa, situando el tipo neutral en el 4%-4,25%, aunque detallan que el "dot plot" mediano para 2026 pasó del 3,75% al 4,125% y que 16 de los 18 participantes prevén al menos otra subida este año. Butcher, de Aberdeen, apunta igualmente a diciembre seguido de una pausa hasta bien entrado 2027, y Zanghieri, de Generali, considera "excesivas" las cuatro subidas que el mercado descuenta para el próximo año.
Fidelity International se desmarca del consenso. Salman Ahmed, responsable global de Macro y Asignación Estratégica de Activos en Fidelity International, defiende que la hipótesis de trabajo de la gestora es que esto "terminará convirtiéndose en un ciclo de tres o cuatro subidas de tipos, más que en un simple ajuste puntual", siempre que el ciclo de inversión en inteligencia artificial se mantenga intacto y siga sosteniendo la demanda.
La reacción en renta fija no fue uniforme por tramos. Purtell y Owolabi señalan subidas de 6 puntos básicos en el 2 años y 3 puntos básicos en el 5 años, mientras que Zanghieri cifra el avance del 2 años en 10 puntos básicos, hasta el 4,7%, con el 10 años ligeramente por encima del 5%. Ahmed, sin embargo, destaca que las rentabilidades a largo plazo cayeron pese a la subida, un aplanamiento que interpreta como "constructivo" aunque aún prematuro para hablar de credibilidad reforzada.
En divisas, Zanghieri apunta que el dólar alcanzó su nivel más alto desde finales de julio y el S&P 500 cayó un 0,8%. Michael Langham, economista especializado en mercados emergentes de Aberdeen Investments, va más allá: el fortalecimiento del dólar presiona ya a las divisas asiáticas, con el baht tailandés y el ringgit malasio especialmente vulnerables, aunque matiza que Asia está hoy menos expuesta al endurecimiento de la Fed que en ciclos anteriores, gracias a menores restricciones de financiación en dólares.
La discrepancia de fondo no es solo de calendario, sino de diagnóstico estructural. Ahmed, de Fidelity, cree que Estados Unidos podría acumular casi ocho años con inflación por encima del objetivo antes de restablecer la estabilidad de precios, por factores que considera duraderos: fragmentación geopolítica, seguridad energética, mayor presencia fiscal y la intensidad de capital del ciclo de inteligencia artificial.
Butcher, de Aberdeen, plantea un escenario más moderado: espera que la dinámica de salarios, alquileres y aranceles, junto a un posible retroceso del petróleo, permita moderar la inflación en 2027 sin necesidad de un ciclo prolongado. Zanghieri, de Generali, coincide en que no habrá más movimientos en 2027 y subraya que el desempleo se mantiene bajo, en el 4,1%, con el crecimiento revisado al alza. Neuberger, por su parte, plantea aprovechar caídas de precio para aumentar duración, apostando por una estabilización de los tipos en estos niveles.
El consenso entre las cinco gestoras se limita a lo ya ocurrido: una subida unánime de 25 puntos básicos que pone fin a más de tres años sin movimientos al alza. A partir de ahí, la discusión estratégica real es si se trata de un ajuste acotado a uno o dos movimientos más, como sostienen Goldman Sachs AM, Aberdeen, Neuberger y Generali, o el arranque de un régimen de inflación más persistente ligado a la inversión en inteligencia artificial, como defiende Fidelity. La evolución de los precios de la energía y la del propio ciclo de capex en IA serán las variables que decidan quién tenía razón.
Disclaimer: Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no constituye asesoramiento de inversión. Las opiniones recogidas corresponden a Fidelity International, Goldman Sachs Asset Management, Aberdeen Investments, Neuberger y Generali Investments, y no reflejan necesariamente la posición de RankiaPro. Las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. La inversión en renta fija, divisas y activos ligados a la política monetaria conlleva riesgos, incluyendo el riesgo de tipos de interés, el riesgo de crédito y el riesgo de tipo de cambio, que pueden derivar en la pérdida total o parcial del capital invertido.