
27 NOV, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

La industria de wealth management a nivel global encara 2026 en un punto de inflexión: las expectativas de expansión en mercados privados se enfrían por el peso creciente de costes elevados, falta de liquidez y menor transparencia, según el 'Global Wealth Study 2025' elaborado por el Thinking Ahead Institute (WTW).
El informe recoge la visión de 250 profesionales de 151 firmas en 27 países —que gestionan en conjunto 15,1 billones de dólares— dibujando un sector que evoluciona a la vez por presión de negocio, disrupción tecnológica y cambio demográfico.
Pese a la proliferación de vehículos diseñados para canalizar capital privado hacia clientes de banca privada —ELTIFs en Europa, Interval Funds en Estados Unidos y LTAFs en Reino Unido— el estudio concluye que las entidades no esperan aumentos relevantes de asignación en los próximos 2–3 años. La causa no es falta de interés estructural, sino fricciones de implementación:
En otras palabras: el “envoltorio regulatorio” mejora, pero los atributos económicos y operativos de la clase de activo siguen condicionando su escalabilidad en wealth.
La complejidad técnica y operativa del capital privado está modificando la cadena de valor del asesoramiento. El 46% de las firmas encuestadas externaliza total o mayoritariamente las decisiones en mercados privados, muy por encima de la delegación observada en activos líquidos (27% en bonos y 23% en renta variable cotizada).
Este dato es especialmente relevante para inversores profesionales por dos implicaciones:
La penetración de ilíquidos no es homogénea. El informe muestra diferencias claras en la arquitectura de carteras:
A futuro, el foco comercial e inversor se orienta sobre todo hacia Europa (84%), Asia-Pacífico (78%) y Norteamérica (63%), señalando que el interés geográfico existe, pero su traducción a asignación dependerá de resolver las fricciones actuales.
Más allá de la asignación a activos, el estudio sitúa la transferencia generacional de riqueza como el motor estructural más disruptivo del próximo ciclo: billones de dólares pasarán de Baby Boomers a Gen X y Millennials, con consecuencias directas en cómo se diseña y entrega el servicio.
El origen de la riqueza también cambia por región: en Asia-Pacífico y Europa continental la mayoría de clientes genera patrimonio vía propiedad empresarial (76% y 67%), mientras que en Reino Unido y Norteamérica domina la riqueza por herencia (77% y 69%).
Este giro obliga a las firmas a reforzar capacidades en estructuración fiscal eficiente (54%), asset allocation y diseño de carteras (43%), y planificación de herencias/transferencia intergeneracional (34%). Y, de nuevo, con fuerte apoyo en asesores externos cuando la escala interna no es suficiente.
Por último, el informe evidencia una evolución en la conversación con el cliente HNW/UHNW: la preservación del capital y la gestión de riesgos macro/geopolíticos ganan peso, sin desplazar el objetivo de crecimiento patrimonial. Además, se intensifica la demanda de alinear carteras con valores personales (sostenibilidad, impacto, criterios sociales), lo que empuja a un modelo de asesoría más integral, digital y personalizado.
Oriol Ramírez-Monsonis, director en el área de Investments en WTW, sostiene que, a medida que el mercado de gestión patrimonial crezca y evolucione en España, "es cada vez más importante que las entidades comprendan en profundidad las expectativas de las nuevas generaciones y los factores que guían sus decisiones de inversión, así como las demandas derivadas de los cambios demográficos que estamos observando, las fuentes de riqueza y cómo cada factor varía regionalmente, para adaptar sus servicios de forma eficaz".