
Actualizado:
23 ABR, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Hoy, jueves 23 de abril, se celebra el Día Internacional del Libro. Una conmemoración que se remonta al año 1926. Un 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. Tal día como hoy también murieron y nacieron otros escritores célebres como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo.
En esta ocasión, hemos invitado a algunos de los selectores de fondos más reconocidos del panorama nacional a compartir ese libro especial que guardan en la memoria, una obra que no necesariamente trata sobre finanzas, pero que ha dejado una huella imborrable en su forma de pensar y de enfrentarse a los retos del día a día.

“Pies descalzos” de Remei Martínez Pareden
Me gusta especialmente la novela histórica, destacando a Julia Navarro. Sus obras “Tú no matarás” y “Dispara que ya estoy muerto” permiten entender posiciones opuestas en España e Israel/Palestina. Otros autores de este género que me gustan son Posteguillo y Tarradas Bultó de los que he leído todo.
Para esta ocasión, recomiendo “Pies descalzos", de Remei Martínez Paredes, una historia real sobre la inmigración que me removió y me generó una nueva mirada.

“Patria” de Fernando Aramburu
Me cuesta elegir un único libro, pero me voy a decantar por “Patria”, de Fernando Aramburu. Es una novela que me enganchó por completo cuando la leí hace unos años y recientemente he tenido la oportunidad de ver la adaptación en formato serie, que también me ha parecido muy interesante.
El libro se centra en la historia de dos familias vascas, marcadas por el terrorismo de ETA. Se trata de un contexto histórico que siempre me ha atraído por su relevancia y, especialmente, por su cercanía geográfica y temporal. Además, creo que es un tema incómodo, pero que conviene revisitar de vez en cuando. Y más, si cabe, teniendo en cuenta la polarización política que vemos hoy en día.
Con independencia del contenido, recuerdo que desde el punto de vista formal me impactó mucho el estilo del autor a la hora de abordar la historia. La narración desde la perspectiva de varios personajes es un recurso que explota muy bien para conseguir que el lector se implique de lleno. Y el hecho de recurrir a capítulos cortos hace la lectura muy ágil, reforzando las ganas de seguir y seguir leyendo.
En definitiva, creo que es una novela muy recomendable para quien no haya tenido la ocasión de leerla hasta ahora. En mi caso, no descarto aprovechar la inercia tras ver la serie para volver a coger el libro de la estantería y disfrutarlo de nuevo.

“Built on a Lie” de Owen Walker
Uno de los libros que más me ha hecho reflexionar recientemente es “Built on a Lie”, una obra que analiza en profundidad el ascenso y la caída de uno de los gestores más conocidos del Reino Unido, Neil Woodford. Lo que inicialmente parece una historia sobre un fracaso empresarial se convierte, en realidad, en una lección sobre confianza, gobernanza y responsabilidad en la gestión de inversiones.
Lo que más valoro de este libro es su enfoque crítico y detallado sobre cómo se pueden acumular riesgos durante años cuando las estructuras de supervisión no funcionan correctamente. El autor describe con claridad cómo una reputación sólida y un historial de éxito pueden generar una falsa sensación de seguridad tanto en inversores como en instituciones. Esta dinámica es especialmente relevante en el sector financiero, donde la confianza es un activo fundamental.
Desde una perspectiva profesional, considero que esta obra es extremadamente útil porque ilustra de forma práctica la importancia de la transparencia, la liquidez y la disciplina en la gestión de carteras. También demuestra que los errores raramente son el resultado de un único acontecimiento, sino de una serie de decisiones que, individualmente, pueden parecer razonables, pero que en conjunto crean vulnerabilidades significativas.
“Built on a Lie” es uno de mis libros favoritos porque ofrece una visión honesta y sin complacencia sobre los riesgos inherentes a la industria de Gestión de Activos. Es una lectura que invita a cuestionar supuestos, reforzar controles y recordar que la reputación, por sí sola, nunca debe sustituir el análisis riguroso.