
27 ENE, 2026
Por RankiaPro

El 2025 marcó un punto de inflexión para el mercado de la plata, que pasó de ser un metal a menudo secundario a convertirse en protagonista absoluto de las materias primas. Por ello, queremos conocer cuáles con las perspectivas para la plata que manejan los expertos del sector. Sin duda, se trata de un comportamiento sin precedentes, el renovado papel como activo refugio, los desequilibrios estructurales de la oferta y el peso creciente de los flujos financieros han colocado al “metal gris” en el radar de los inversores de cara a 2026.
Las perspectivas para la plata en 2026 de Ofi Invest AM, Robeco, Julius Baer y J. Safra Sarasin dibujan un escenario lleno de oportunidades, pero también de riesgos, en el que unos fundamentales sólidos conviven con una elevada inestabilidad.
El punto de partida del outlook 2026 es el rally extraordinario de 2025. Benjamin Louvet, Head of Commodities de Ofi Invest AM, subraya que la plata registró un rendimiento histórico, ya que “en 2025, la plata eclipsó a todas las demás materias primas, cerrando con una subida del +140%, la más alta desde 1979, alcanzando un máximo histórico”. Un movimiento que, según Louvet, refleja la combinación de demanda financiera, uso industrial y déficit estructural de oferta.
En la misma línea, Claudio Wewel, estratega de divisas de J. Safra Sarasin, describe 2025 como un año excepcional y apunta que “en 2025, el metal ganó casi un 150%, superando al oro”. Wewel añade que la aceleración final del rally superó, en términos de aumento absoluto de precios, a los repuntes que precedieron los máximos de 1980 y 2011.
Un enfoque más prudente aparece en las palabras de Colin Graham, responsable de Multi Asset & Equity Solutions en Robeco: aunque reconoce la fuerza del movimiento, observa que “la reciente subida de la plata, con precios que aumentaron un 30% en 2025, encarna la inestabilidad actual del mercado”, insinuando una posible desconexión entre cotizaciones y fundamentales.
Todavía más contundente es el análisis de Carsten Menke, Head of Next Generation Research de Julius Baer, quien califica el rally como uno de los más extremos de la historia y destaca que “una de las subidas más notables en la historia de los mercados de metales preciosos […] llevó los precios desde 30 dólares la onza a comienzos de año hasta más de 90 dólares la onza en la actualidad”.
Más allá del componente cíclico, la plata está reforzando su rol como reserva de valor. Según Benjamin Louvet (Ofi Invest AM), la plata es “una reserva de valor que podría definirse como ‘el oro de los pobres’, que actúa como activo refugio en periodos de elevada incertidumbre económica y política”. En apoyo a esta idea, Louvet cita el caso de India, donde “la fuerte demanda durante la temporada de festivales impulsó los precios locales hasta primas de 8 dólares por onza frente a los niveles internacionales”.
Claudio Wewel (J. Safra Sarasin) también observa una función monetaria creciente: en los mercados emergentes, “la plata está emergiendo como alternativa ‘más barata’ al oro”, con primas en Shanghái “de alrededor de 10 dólares estadounidenses respecto al precio por onza en Londres”.
Por su parte, Carsten Menke (Julius Baer) vincula la demanda refugio al contexto macro y afirma que “esto debería traducirse en una demanda más fuerte de plata por parte de quienes buscan activos refugio”, especialmente en un escenario de desaceleración del crecimiento en EE. UU., bajadas de tipos y dólar más débil.
Uno de los temas más repetidos en los cuatro análisis es el peso creciente de los flujos financieros. Para Colin Graham (Robeco), el mercado está cada vez más guiado por la dinámica financiera: “la evolución de estos metales vendrá determinada principalmente por los intereses financieros, y por tanto podemos esperar volatilidad y trading basado en factores técnicos”.
Más explícito aún es Carsten Menke (Julius Baer), para quien “el creciente interés de inversores y especuladores es la principal razón por la que la plata superó de forma tan clara al oro el año pasado”. Menke también advierte de un exceso de actividad especulativa: “se observan fuertes señales de exuberancia; hay demasiada ‘Simpatía por el Diablo’”, especialmente en el mercado chino de futuros.
Benjamin Louvet (Ofi Invest AM) reconoce igualmente el papel de los flujos y señala que la volatilidad de la plata está “amplificada por los flujos especulativos y los requisitos de margen”.
Finalmente, Claudio Wewel (J. Safra Sarasin) apunta que, aunque no parecen desmedidas, las posiciones especulativas contribuyen a hacer el mercado más inestable.
En el frente de la oferta, el consenso es amplio, aunque con matices. Según Benjamin Louvet (Ofi Invest AM), “el rally se vio además alimentado por el déficit estructural que desde hace años caracteriza al mercado de la plata”. La producción, añade, se ha mantenido estancada y “el reciclaje también ha alcanzado una meseta y, tras cinco años consecutivos de déficit, las existencias se están reduciendo”.
Claudio Wewel (J. Safra Sarasin) coincide: “en los últimos cinco años, el mercado de la plata ha registrado un déficit estructural de oferta”, subrayando que solo en 2025 ese desequilibrio empezó a reflejarse de forma significativa en los precios.
Más crítico se muestra Carsten Menke (Julius Baer), quien sostiene que el déficit depende en gran parte de la inversión: “incluyendo la demanda de inversión, el mercado de la plata ha estado efectivamente en situación de escasez durante cuatro años consecutivos”, mientras que “excluyendo la demanda de inversión, habría estado en superávit en 8 de los últimos 10 años”.
La demanda industrial es otro pilar del debate. Benjamin Louvet (Ofi Invest AM) destaca que la plata es indispensable para la transición energética y subraya que la fotovoltaica y la movilidad eléctrica “absorben actualmente el 30% de la demanda de plata y podrían alcanzar el 40% en los próximos años”.
Colin Graham (Robeco) reconoce el peso de estos sectores: “la demanda industrial procedente del solar y el 5G es elevada”, pero advierte de que las cotizaciones se han adelantado a los fundamentales.
Más escéptico, Carsten Menke (Julius Baer) considera que este motor de crecimiento podría perder fuerza, dado que “el mundo ya produce suficientes paneles solares como para permitir la transición energética” y que “algunos fabricantes chinos de paneles solares ya han anunciado que quieren abandonar la plata por motivos de coste”.
Las tensiones geopolíticas se perfilan como un factor clave para 2026. Benjamin Louvet (Ofi Invest AM) señala que “las tensiones comerciales desencadenadas por la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos” y la inclusión de la plata en la lista estadounidense de minerales críticos han “intensificado los temores a restricciones de exportación”.
Claudio Wewel (J. Safra Sarasin) profundiza en este punto y recuerda que “desde comienzos de año, China aplica controles más estrictos a las exportaciones de plata”, una medida destinada a garantizar el abastecimiento interno en el periodo 2026-2027.
Por último, Carsten Menke (Julius Baer) alerta sobre los riesgos políticos en Estados Unidos y observa que “la presión persistente del presidente Trump sobre la Reserva Federal estadounidense representa un riesgo alcista para la plata”.
Pese a unos fundamentales en conjunto favorables, el consenso sigue siendo prudente. Colin Graham (Robeco) espera mercados dominados por la volatilidad, mientras Carsten Menke (Julius Baer) advierte que “dependiendo de cómo evolucionen estos flujos a lo largo del año, el mercado de la plata podría experimentar fuertes oscilaciones de precios, tanto al alza como a la baja”.
Claudio Wewel (J. Safra Sarasin) también pide cautela: “la plata, debido a su mayor volatilidad, suele sufrir caídas mucho más acusadas que el oro tras un rally prolongado” y, por tanto, “la relación riesgo/retorno se ha vuelto menos favorable para la plata”.
La plata llega a 2026 respaldada por déficits estructurales, demanda como activo refugio y tensiones geopolíticas, pero también expuesta a una volatilidad elevada y a un mercado cada vez más dominado por los flujos financieros. Como reflejan los análisis de Ofi Invest AM, Robeco, Julius Baer y J. Safra Sarasin, el metal gris mantiene un notable potencial, pero exige un enfoque selectivo y una gestión del riesgo especialmente cuidadosa en un entorno donde las narrativas pesan tanto como los fundamentales.
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