
23 DIC, 2024

Autor: Stanislas de Bailliencourt, responsable de asignación de activos y renta fija en Sycomore AM (parte de Generali Investments)
El crédito se ha mostrado firme este año gracias a la sólida rentabilidad de las empresas, después de la gran recuperación de 2023. Los fundamentales de las empresas siguen siendo resistentes en un contexto de crecimiento moderado y las tasas de morosidad siguen siendo relativamente bajas. De cara al futuro, a pesar de las tensiones geopolíticas y de la atonía del crecimiento económico, no vemos indicios de un deterioro significativo del riesgo de crédito.
Ahora que el pico de inflación ha quedado atrás, los bancos centrales están entrando en un ciclo de relajación más patente en la Eurozona, y los tipos han empezado a ajustarse a la baja. Creemos que es probable que los tipos sigan bajando progresivamente en los próximos años.
Gracias a la combinación de tipos y diferenciales, los rangos inferiores del segmento de grado de inversión (BBB) y el rango superior del segmento de alto rendimiento (BB) siguen ofreciendo actualmente un perfil de rentabilidad atractivo. Dado que los tipos de depósito del BCE están descendiendo bruscamente desde su máximo del 4% durante el primer semestre de 2024, consideramos que se trata de una oportunidad para que los inversores cambien a estrategias de crédito de renta fija para seguir generando rentabilidades atractivas mientras que los rendimientos del efectivo van a caer rápidamente.
2023 y 2024 fueron años especialmente favorables para aumentar las inversiones en crédito de renta fija y consideramos que 2025 podría ser el último tramo de esta ventana de oportunidad para invertir en bonos corporativos.
Vemos en el crédito responsable un filón especialmente fértil para las oportunidades dentro del segmento, sobre todo en aquellos que están en transición hacia prácticas más sostenibles. Año tras año, observamos un compromiso creciente por parte de los emisores para mejorar sus perfiles ASG y se espera que la tendencia continúe en 2025. Los fondos del artículo 9 que invierten en empresas comprometidas con la ecología son una buena alternativa para aprovechar estas oportunidades en el universo del crédito ISR.
En Sycomore Asset Management, estamos evaluando proactivamente los bonos vinculados a la sostenibilidad (SLB, en inglés), así como los bonos de impacto medioambiental, y aumentando nuestras inversiones en nuestras diferentes estrategias. El aumento de la presión sobre el sector automovilístico debido al posible riesgo arancelario, así como una disminución de la demanda a escala mundial, podrían ofrecer oportunidades de inversión atractivas en empresas que ofrezcan soluciones de movilidad o productos con un impacto medioambiental positivo.
En el actual ciclo de relajación de los bancos centrales, con unos bonos corporativos que siguen ofreciendo rendimientos atractivos, creemos que la tendencia observada en los dos últimos años de aumento de la asignación al crédito corporativo debería continuar en 2025. También es importante tener en cuenta que los mercados primarios son muy dinámicos y ofrecen tanto una amplia gama de oportunidades de inversión como primas atractivas con una creciente alineación con los objetivos ESG.