
30 ABR, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

La Reserva Federal optó por mantener los tipos de interés sin cambios en su reunión de abril, la última con Jerome Powell al frente. La decisión estaba en línea con lo esperado por el mercado, pero el mensaje que dejó la Fed distó de ser rutinario. La cita estuvo marcada por un nivel de discrepancia poco habitual entre sus miembros, reflejo de un debate cada vez más intenso sobre el equilibrio entre inflación y crecimiento en un entorno condicionado por las tensiones geopolíticas y el encarecimiento de la energía.
A ello se suma la incertidumbre institucional tras la última comparecencia de Jerome Powell como presidente, quien ha dejado abierta la puerta a continuar en la Fed, añadiendo un nuevo elemento de complejidad a las perspectivas de tipos.
Tres expertos de las gestoras internacionales Federated Hermes, Goldman Sachs Asset Management y Fidelity International analizan las claves y las implicaciones del último encuentro del banco central estadounidense.

¿Se quedará o se irá? La respuesta hoy es que se quedará, al menos por ahora. En su última rueda de prensa como presidente de la Fed, Jerome Powell se ha comprometido a permanecer en la Fed como gobernador hasta que la investigación concluya de forma definitiva y transparente. La presencia de Powell podría dar lugar a una transición incómoda para Kevin Warsh tras su esperada confirmación, o bien podría dar lugar a una declaración más definitiva del Departamento de Justicia que le permita marcharse en breve.
Dejando a un lado la composición del FOMC, la reunión de ayer se caracterizó por un grado inusual de disensión. El gobernador Miran, en su última actuación en el FOMC, se mostró en desacuerdo con la decisión de hoy al abogar por un recorte de tipos de 25 puntos básicos, tal y como se esperaba. Otros tres responsables de la Fed —los presidentes de los bancos de la Reserva Federal Kashkari, Logan y Hammack— discreparon del texto de la declaración del FOMC, que mantenía un ligero sesgo expansivo, y se mostraron a favor de un mensaje más equilibrado. Las discrepancias sobre el texto de la declaración son inusuales, y las de hoy reflejan un cambio creciente en el FOMC hacia la preocupación por el impacto inflacionista de la guerra de Irán, que persiste.

La última orientación de la Fed indica que se encuentra en una posición estable en cuanto a la dirección de su política monetaria, aunque algunos miembros abogaron por un lenguaje más equilibrado que contemplara riesgos en ambas direcciones.
Si bien los riesgos al alza para la inflación han aumentado, la Fed mantiene la vista puesta en la posible debilidad del crecimiento y del mercado laboral. Este equilibrio podría llevar a que los tipos se redujeran hasta niveles neutrales más adelante en el año; no obstante, el FOMC será sensible a una nueva escalada en Irán y a la subida de los precios de la energía, y podría mantener una política restrictiva en ese escenario.

La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo los tipos de interés sin cambios, tal y como se esperaba, conservando el rango objetivo en el 3,5–3,75 %. En su comunicado, el Comité (FOMC) mantuvo, sin sorpresas, la opinión de que los riesgos geopolíticos añaden una mayor capa de incertidumbre a ambos lados de su mandato. El comunicado también elevó su valoración de la inflación, si bien matizó que ello se debía principalmente al aumento de los precios de la energía. Este movimiento, combinado con el hecho de que tres miembros del comité votaran en contra del comunicado por mantener una orientación futura con sesgo hacia la relajación, otorgó al tono del mensaje un cariz claramente hawkish y, en cierta medida, sin precedentes.
En la última rueda de prensa de Powell como presidente de la Fed, quedó claro que adoptó un enfoque de orientación futura más basado en el comité. Reiteró que la “mayoría” del comité no veía probable una subida de tipos y que el comité seguía estando, en gran medida, en modo de espera para evaluar cómo se desarrollan las perturbaciones en curso. De hecho, el principal elemento destacado de la rueda de prensa no provino del debate sobre las perspectivas de los tipos, que en general siguieron empañadas por la incertidumbre, sino de la revelación de Powell de que permanecerá como gobernador de la Fed una vez finalice su mandato como presidente, argumentando que las actuales acciones legales contra la Fed no tienen precedentes y, por tanto, requieren una acción igualmente sin precedentes por su parte. Aunque esto no fue una gran sorpresa, dadas las anteriores declaraciones de Powell en las que señalaba que podría seguir como gobernador para proteger la integridad institucional de la Reserva Federal, este movimiento añadirá una mayor incertidumbre a las perspectivas de los tipos de interés en el futuro.
De cara al futuro, la trayectoria de los tipos durante el resto del año estará cada vez más condicionada por la duración del conflicto en Oriente Medio. Nuestro escenario central sigue siendo más dovish que el implícito en los precios de mercado, ya que esperamos que el próximo presidente, Warsh, y el conjunto del comité quieran contrarrestar el impacto negativo sobre el crecimiento derivado del shock energético con al menos un recorte antes de final de año. No obstante, a medida que aumentan los riesgos de que el Estrecho de Ormuz permanezca cerrado durante más tiempo, existen riesgos claros de que el shock de los precios de la energía se extienda y se convierta en un shock inflacionista de mayor alcance para el conjunto de la economía. Seguimos esperando un recorte este año, pero los riesgos están claramente sesgados hacia la opción de ‘no hacer nada’ durante el resto del ejercicio.