
18 FEB, 2026
Por Juan Francisco Moreno de RankiaPro

El pasado miércoles 12 de febrero de 2026, la ciudad de Málaga acogió una nueva edición de RankiaPro Funds Meeting. En este desayuno, profesionales del sector se reunieron para debatir sobre las oportunidades de inversión en un entorno macroeconómico que exige selectividad y especialización.
La jornada contó con la participación de Alken Asset Management, HAMCO Asset Management, J. Safra Sarasin y Santalucía Asset Management. Los ponentes presentaron un abanico de estrategias que abarcaron desde la renta variable europea de alta convicción y el value global profundo, hasta la inversión temática en tecnología médica y la gestión activa de renta fija.
La sesión comenzó con la intervención de Patricia Tomás, Product Specialist de Alken Asset Management, quien defendió el atractivo actual de la renta variable europea. A través de su fondo insignia, Alken Fund European Opportunities, la gestora propone una estrategia de gestión activa y pragmática, sin restricciones de estilo o índice de referencia, centrada en la selección de valores (stock picking) basada en el análisis fundamental.
Tomás destacó la desconexión existente entre la economía real y los mercados, señalando que las valoraciones absolutas en Europa no son exigentes y ofrecen un descuento histórico frente a Estados Unidos. La cartera, concentrada en las mejores ideas del equipo (típicamente 45-65 valores), busca capitalizar tendencias robustas como el gasto en infraestructuras de IA, la soberanía europea y la recuperación de sectores domésticos infravalorados. La gestora mantiene un posicionamiento constructivo, apoyado en unos fundamentales empresariales sólidos y en un entorno de actividad económica resiliente.
A continuación, Daniel Puleo, Operations & IR Manager de HAMCO Asset Management, profundizó en la filosofía de inversión value global que caracteriza a la firma fundada por John Tidd. Puleo desgranó el proceso de inversión, que combina un cribado cuantitativo propietario con un análisis bottom-up exhaustivo de los estados financieros históricos (10-20 años) para identificar compañías significativamente infravaloradas con potencial de crecimiento.
Se presentaron dos vehículos. Por un lado, el HAMCO Global Value Fund, enfocado en el estilo Deep Value, con una cartera diversificada en más de 35 países y una exposición notable a regiones menos convencionales como Corea del Sur o Indonesia, buscando empresas olvidadas por el mercado. Por otro lado, el HAMCO Quality Fund, que aplica la misma filosofía de valoración pero centrándose en compañías de mayor calidad ("Quality Value"), caracterizadas por retornos sobre el capital más altos y estables, y una cartera algo más concentrada.
El turno de la inversión temática llegó de la mano de Blanca Gómez, de J. Safra Sarasin, quien presentó el MIV Global MedTech Fund. La ponencia subrayó la importancia de distinguir el sector de la tecnología médica (Medtech) del sector farmacéutico o biotecnológico tradicional. El fondo invierte en compañías que desarrollan dispositivos, equipos y soluciones digitales que mejoran los resultados sanitarios y la eficiencia de los costes.
Gómez argumentó que el sector Medtech ofrece una combinación única de crecimiento estructural y menor volatilidad de beneficios en comparación con otros subsectores de salud. Los motores de este crecimiento incluyen el envejecimiento demográfico, el aumento de la clase media en mercados emergentes y la innovación tecnológica (robótica quirúrgica, diagnóstico por imagen, salud digital). La estrategia busca capturar estas tendencias a través de una cartera diversificada globalmente, con un fuerte sesgo hacia empresas innovadoras de mediana y gran capitalización, principalmente en Estados Unidos.
Finalmente, Beatriz Franganillo, del equipo de Desarrollo de Negocio Institucional de Santalucía Asset Management, cerró el evento analizando las oportunidades en el mercado de deuda. La gestora puso en valor su enfoque de gestión activa, que combina una visión macroeconómica (top-down) con un análisis fundamental de emisores (bottom-up), priorizando la búsqueda de valor relativo y el control de riesgos.
Se destacaron dos soluciones: el Santalucía Renta Fija Corto Plazo, un fondo con un perfil de riesgo bajo (duración media en torno a 0,8 años) diseñado para la gestión de liquidez y la preservación de capital, invirtiendo en pagarés y bonos de alta calidad crediticia. Y el Santalucía Renta Fija, una estrategia de medio plazo flexible (duración de 0 a 6 años) que busca maximizar la rentabilidad ajustada al riesgo mediante una gestión dinámica de la duración, la curva de tipos y la selección de crédito corporativo y gubernamental, manteniendo un sesgo hacia la zona euro.