
17 SEPT, 2024

Los inversores se enfrentan actualmente a un mundo donde las condiciones cambian con gran rapidez, con mayor disponibilidad de datos y una IA que ha llegado para cambiar los paradigmas establecidos. Creemos que un enfoque sistemático de vanguardia, que utilice estos nuevos avances, puede ayudar a ofrecer una fórmula objetiva y contrastada para lograr rentabilidades ajustadas al riesgo más constantes invirtiendo en renta fija.
La inversión sistemática en renta fija es un enfoque de inversión activa que trata de superar en rentabilidad a los índices del mercado de deuda. Con esta estrategia, las decisiones de inversión se basan en un proceso multifactorial dinámico, que consiste en aplicar factores predictivos que se relacionen de forma demostrable con una mayor rentabilidad relativa. Un proceso de decisiones cuantitativas y basadas en IA clasifica cada bono del mercado con arreglo a su alineación con dichos factores predictivos, y trata de generar una mayor rentabilidad relativa (alfa) mediante la selección de valores bottom-up.
Esta metodología sistemática contrasta con los enfoques de inversión activa tradicionales, que generalmente dan prioridad a la exposición a duración y al mercado de crédito (beta), así como a los sesgos sectoriales (Gráfico).

Las estrategias sistemáticas dan prioridad a la selección de valores, mientras que las estrategias activas más tradicionales anteponen la beta.
Dado que los enfoques sistemáticos dependen de distintos factores que condicionan los resultados, sus rentabilidades probablemente serán diferentes a las de las estrategias activas tradicionales —y serán complementarias a estas—. Por naturaleza, las rentabilidades activas derivadas de la selección de valores en las estrategias sistemáticas apenas están correlacionadas con el índice de referencia y con primas de riesgo importantes. En consecuencia, estas estrategias pueden ser diversificadores eficaces en una cartera de renta fija. Además, los enfoques sistemáticos pueden permitir estructuras de comisiones competitivas, de manera que podrían ser fórmulas para batir a los índices de referencia de bonos a un coste más reducido. También pueden ser fácilmente adaptables, lo que permite a los gestores diseñar sus carteras para que se ajusten perfectamente a las preferencias de los clientes a la vez que conservan el potencial de rentabilidad.
Los factores de riesgo, como son el riesgo de tipo de interés (duración) o la duración del diferencial (la sensibilidad del precio de un bono a las variaciones en su diferencial de crédito) indican el modo en que las fuerzas del mercado pueden influir en los precios de los valores. Las estrategias sistemáticas tratan de descubrir factores con capacidad predictiva para encontrar repetidamente valores con el mejor potencial de rentabilidad ajustada al riesgo; es decir, factores predictivos. Pueden ser factores basados en el valor de mercado (por ejemplo, value y momentum) o factores fundamentales específicos de las empresas (como quality). La información de los factores predictivos se utiliza para analizar de manera sistemática grandes volúmenes de datos históricos de mercado y seleccionar valores con las características adecuadas que les doten de una probabilidad superior a la media de batir al mercado (Gráfico).
Con nuestras bases de datos, compuestas por análisis exhaustivos, AB es capaz de identificar y acceder a cientos de factores determinados internamente. No todos ellos se aplicarán siempre en una cartera sistemática, sino que el gestor puede rotarlos dependiendo de las condiciones de mercado conforme vayan cambiando los regímenes de inversión y, con ellos, la eficacia de los factores.
Los enfoques basados en factores nacieron en los mercados de renta variable, donde los índices de referencia son relativamente sencillos de construir y los precios son bastante transparentes. Las estrategias factoriales han comenzado a aplicarse más recientemente en los mercados de renta fija, que tienen un mayor tamaño, son más complejos y están más fragmentados entre grupos de valores dispares. Todas estas características hacen que resulte más difícil determinar la liquidez y los precios en los mercados de bonos.
Por ello, la tecnología y los análisis avanzados resultan fundamentales para que los enfoques sistemáticos funcionen en los mercados de renta fija. Además, aunque las investigaciones académicas respaldan las ventajas de los factores predictivos en la inversión en renta fija, para crear carteras que generen buenos resultados se necesitan una evaluación rigurosa y las capacidades adecuadas para su implementación en la práctica.
Con un enfoque sistemático, cada uno de los bonos que componen el índice de referencia recibe una calificación para una serie de factores predictivos. De esta forma, a cada valor se le atribuye un conjunto de calificaciones. Por ejemplo, un bono podría tener una calificación elevada para el factor value y otra baja para el factor momentum. A continuación, un modelo que combina distintos factores acumula las calificaciones de cada factor a fin de generar una única calificación factorial total para cada valor.
El modelo adopta dos criterios para crear una cartera empleando las calificaciones factoriales: eficacia predictiva y correlación con otros factores, y los pondera utilizando un algoritmo determinado por una técnica de aprendizaje automático. Este proceso crea una clasificación de la calificación factorial total para cada bono, con sujeción a otros condicionamientos de optimización y riesgo, principalmente: bono, emisor, sector, ASG, duración, diferencial, liquidez y costes de transacción. De esta forma, el modelo trata de lograr mayores rentabilidades ajustadas al riesgo equilibrando la eficacia predictiva con rigurosos controles de los riesgos.
En este campo relativamente nuevo, el comportamiento de los productos de renta fija sistemática de algunos proveedores ha sido decepcionante al ofrecer unas rentabilidades reales por debajo de los resultados contrastados. Creemos que se cometen tres errores frecuentes: depender de factores estáticos, utilizar datos que no son fiables e incapacitad de obtener liquidez y ejecutar correctamente las ideas. De ahí la importancia de los tres «pilares» para que las estrategias sistemáticas generen buenos resultados:
Creemos que la inversión sistemática en renta fija es ahora una idea oportuna. Supone una forma activa y con costes reducidos de lograr rentabilidades ajustadas al riesgo atractivas, repetibles y no correlacionadas mediante: