
11 JUN, 2026
Por Fabián Tiscornia

El gobierno argentino anunció una "reforma estructural gigantesca" para "el mercado de capitales" local, "el financiamiento de nuestras empresas y para los instrumentos de ahorro de los argentinos". Esto lo dijo el ministro de Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
"El presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV) de Argentina Roberto Silva, lo llama el 'big-bang' del mercado: un cambio que va a permitir crear un universo nuevo. También se usó el término para la desregulación de la Bolsa de Londres en 1986, cuando Margaret Thatcher liberalizó el mercado abriendo el camino para que Londres resurgiera en la década siguiente como unos de los grandes centros financieros internacionales del mundo. La analogía no podría ser más adecuada", planteó Sturzenegger.
La reforma se publicó este jueves 11 de junio en el Boletín Oficial, y se implementó a través de las resoluciones generales 1145/26 a 1150/26. Sturzenegger lo resumió en que "básicamente implica que la gran mayoría de las emisiones de deuda de menos de unos US$ 130 millones/US$ 140 millones no van a necesitar autorización previa de la CNV para ser emitidas".
"En síntesis le permite al mercado y a todos sus operadores manejarse en la emisión y venta de productos con una gran agilidad (léase sin burocracia) y ductilidad", afirmó el ministro y agregó que "se abre un abanico de oportunidades ilimitadas, sobre todo de la gestión de los riesgos empresarios y en las oportunidades de ahorro para los argentinos".
"Es traer el capitalismo al hogar, distribuir riesgos, y hacernos todos socios de este gran proyecto que es la Argentina", remarcó.
"A partir de hoy la decisión de cuando emitir queda en manos de los CFOs y no de un burócrata al que había que ir a rendirle pleitesía para la autorización", ironizó.
Para los fondos comunes de inversión abiertos (FCIA) desaparece la aprobación previa, sin importar el tamaño ni a quién se comercialice. Se presenta y se coloca.
Para los fondos comunes de inversión cerrados (FCIC), acciones, obligaciones negociables y fondos fiduciarios (FF) con montos de hasta 100 millones de Unidades de Valor Adquisitivo (UVA, entre US$ 130 millones y US$ 140 millones) pasan a tener autorización automática, es decir, sin aprobación previa.
En los FCIC, acciones, obligaciones negociables y FF, cuando son emisiones por encima de los 100 millones de UVA, tampoco requerirán aprobación previa cuando se orienten a inversores calificados.
Para ser considerado inversor calificado, la persona tiene que tener activos o depósitos en el sistema por 200.000 UVA (previo a la reforma eran 350.000 UVA), esto es unos US$ 300.000. Un inversor calificado, puede comprar cualquier instrumento y las empresas le pueden vender el instrumento financiero que quieran sin autorización previa de la CNV.
"Acá radica el cambio de filosofía. Se confía en la capacidad de discernimiento del inversor y se deja interactuar libremente al oferente de ahorro con el demandante de ahorro. Por eso, esta es una de las reformas que va más en línea con la idea del presidente Javier Milei de hacer de Argentina el país más libre del mundo", apuntó Sturzenegger.