
20 MAY, 2025
Por M&G Investments

Comunicación de marketing. Exclusivamente para inversores profesionales.
En el ámbito del crédito estructurado, las características y puntos fuertes de las titulizaciones de activos (ABS) encajan con el interés de un abanico de inversores. Peilin Bao, Gestora de ABS con grado de inversión, y Matthew Wardle, Gestor y Responsable de ABS con grado de inversión, ambos de M&G Investments, exponen sus perspectivas en este artículo.
Los ABSi son bonos respaldados por una cesta de préstamos con características similares que abarcan múltiples ámbitos, desde la compra de inmuebles residenciales y comerciales hasta la financiación estudiantil, pasando por la compra de automóviles y necesidades de consumo.
Desarrollados inicialmente en Europa hace unos 30 años, los ABS se crean mediante un proceso conocido como titulización, que sirve para convertir préstamos ilíquidos en instrumentos líquidos negociables. Un fondo de inversión de titulización compra préstamos a un banco para luego emitir ABS a tipo flotante en varios tramos. Su objetivo es proporcionar a los inversores un rango de perfiles de riesgo/rentabilidad dentro de la misma estructura.
En función de la prioridad de pago o «cascada de pagos», los inversores reciben pagos mensuales de capital e intereses realizados por los prestatarios. Los pagos regulares ayudan a pronosticar el flujo de caja. El riesgo de crédito de los ABS se basa en la calidad de las clases de activos. En general, el riesgo de impago es reducido, debido al número considerable de prestatarios.
Las regulaciones que deben cumplir los bancos europeos para conceder préstamos son considerablemente más exigentes que las de sus homólogos americanos, con lo que el riesgo de impago de los prestatarios es más bajo en el Viejo Continente. A menudo, el propietario en Estados Unidos que deja de poder pagar su hipoteca puede dar las llaves del inmueble al prestamista, sin que este adopte medidas contra él incluso si el valor de la propiedad no llega a cubrir la deuda hipotecaria pendiente. En Europa, en cambio, el prestamista tiene acceso al resto del patrimonio del prestatario para cubrir la deuda en caso de impago. Además de la pérdida de la propiedad, las implicaciones pueden ser de gran alcance.
En las últimas tres décadas, la tasa de impago anual media para las titulizaciones hipotecarias sobre inmuebles residenciales europeas (RMBS) ha sido del 0,28%, frente al 4,74% en los Estados Unidos. Durante la crisis financiera global de 2007-2009, la tasa de impago europea rondó el 2%, frente al 11% a nivel mundial.
Además, un mercado de titulizaciones sólido se considera esencial para apuntalar a los mercados de capitales de toda Europa, una idea arraigada en el Viejo Continente. Los productos titulizados, que también incluyen ABS de automoción (respaldados por préstamos para la compra de coches), ABS de consumo (respaldados por cuentas a cobrar de tarjetas de crédito y por préstamos a consumidores), CLOii (respaldados por préstamos a empresas), RMBSiii y CMBSiv (respaldados por créditos hipotecarios residenciales y comerciales, respectivamente), sirven para diversificar fuentes de financiación para bancos y prestamistas no bancarios.
El valor de este enorme universo de inversión se estima en 541.000 millones de eurosv. El volumen total de emisiones en 2024 alcanzó los 143.000 millones, lo cual representa una marcada subida respecto a años previos. En nuestra opinión, esto indica el comienzo de una tendencia a medio plazo para el mercado primario. Dado que los bancos europeos ya no pueden recurrir a la expansión cuantitativa de los bancos centrales para obtener financiación barata, se están concentrando de manera creciente en vehículos de inversión como los ABS. La liquidez del mercado mejorará gracias a la oferta abundante, y el universo de inversión va camino de tornarse más diverso, tanto a nivel de inversores como de regiones. Así, la expectativa es que el crecimiento del mercado europeo va a atraer más inversores, lo cual permitirá a M&G y a otras firmas de inversión expertas construir carteras cada vez más diversificadas y selectivas.
Estos instrumentos representan una fuente de diversificación efectiva, por varios motivos. Para empezar, garantizan exposición a un amplio abanico de activos subyacentes defensivos. Con el tiempo, gracias a las amortizaciones mensuales de préstamos, los ABS tienen potencial de ver revisada al alza su calificación crediticia. Estos valores son menos volátiles y muestran una correlación baja con otras clases de activos, al estar expuestos principalmente a riesgo granular de consumo. Y dada la naturaleza a tipo flotante de los préstamos, la renta se mantiene en su mayor parte con independencia de cambios en los tipos de interés. Pese a estas características, la rentabilidad al vencimiento (TIR) de los ABS es significativamente más elevada que la de la deuda corporativa y soberana de calificación equivalente.
En nuestra opinión, esta rentabilidad refleja factores regulatorios y técnicos, y no el riesgo de crédito de los ABS. En igualdad del resto de los factores, todo apunta a que el crecimiento combinado de demanda y oferta estabilizará la valoración relativa de la clase de activos. Su margen de diversificación en asignaciones de activos y su perfil defensivo sor argumentos de peso a favor de la inversión en ABS. Además, estos instrumentos están diseñados para el actual entorno de gran incertidumbre.
i. Titulizaciones de activos.
ii. Titulizaciones de préstamos.
iii. Titulizaciones hipotecarias residenciales.
iv. Titulizaciones hipotecarias comerciales.
v. A 31 de diciembre de 2024.
Los puntos de vista expresados en este documento no deben considerarse como una recomendación, asesoramiento o previsión.
El valor de las inversiones fluctuará, lo cual provocará que el valor de las participaciones se reduzca o se incremente. Es posible que no recupere la cantidad invertida inicialmente. Las rentabilidades pasadas no son un indicativo de las rentabilidades futuras.