
1 JUL, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Francisco Lomba Galluzzo, Sales Manager Iberia y Latinoamérica de La Financière de l'Echiquier (LFDE) desde noviembre de 2025. Se incorporó desde A&G Global Investors, donde fue director de Relación con Inversores para Iberia. Con anterioridad, trabajó como Product Specialist en Global X ETFs y pasó seis años en Afi Inversiones Globales SGIIC como analista, donde llegó a liderar el equipo de selección de fondos y ETFs.
Francisco Lomba es graduado en Economía por la Universidad de Oviedo y cuenta con un máster en Banca y Finanzas por Afi Escuela de Finanzas.
Durante mi infancia, mi primer contacto con las finanzas y la economía probablemente fue jugando al Monopoly, decidiendo si “invertir” o no en el Paseo de la Castellana. Más adelante, ya en mi adolescencia, me despertaba mucha curiosidad entender por qué unos países son más prósperos que otros o qué factores hacen que una empresa tenga éxito en bolsa.
Esa inquietud fue lo que me llevó a estudiar Economía y, sin duda, el gran punto de inflexión llegó cuando conocí Afi (Analistas Financieros Internacionales). Allí cursé el Máster en Finanzas y desarrollé durante seis años mi experiencia en selección de fondos de inversión.
Siempre tuve curiosidad por varias ramas, como la criminología y el marketing. Pero, sobre todo, habría pesado más mi vinculación al deporte. Como buen argentino, el fútbol siempre me acompañó, pero también el tenis, que practico desde los 10 años.
El tenis me ha marcado bastante: es un deporte muy exigente a nivel mental, donde aprendes a gestionar la frustración, a mantener la concentración y a competir contigo mismo constantemente. También te enseña disciplina y constancia, porque los resultados no llegan de un día para otro. Y luego está la parte más personal: saber adaptarte, tomar decisiones rápidas y asumir responsabilidad, ya que estás tú solo en la pista. Sin duda habría hecho algo relacionado con este apasionante deporte.
Sin duda, el deporte ocupa una parte muy importante de mi tiempo. Practicarlo me ayuda a estar más enfocado luego en el trabajo. También valoro mucho pasar tiempo con familia y amigos, que es la mejor forma de recargar energías, igual que viajar.
Y desde hace un tiempo le estoy cogiendo el gusto a la lectura, más allá de lo que es puramente información de mercados o macro; pero sobre todo porque, como dije, me interesa entender el por qué de las cosas, como por qué unos países o empresas evolucionan de una forma u otra.
En España hay muchas gestoras pero LFDE combina algo que no siempre es fácil encontrar: el espíritu de una boutique de gestión activa con el respaldo de un gran grupo como LBP AM. Nuestro posicionamiento diferencial se apoya en tres pilares: innovación, alta convicción y gestión activa real.
Somos una casa con una larga trayectoria (¡este año cumplimos 35 años!) en selección de compañías, con carteras concentradas y un análisis muy profundo tanto financiero como no financiero. Hemos sido pioneros en temáticas innovadoras como la inteligencia artificial o el ecosistema espacial, mucho antes de que se convirtieran en tendencias ampliamente seguidas por el mercado. De cara al inversor, aportamos soluciones diferenciadas, con visión de largo plazo y con una identidad de gestión muy clara.
Acompaño a nuestros clientes en sus decisiones de inversión, ayudándoles a encontrar las ideas que mejor encajan en cada entorno de mercado.
Estamos viendo interés principalmente por parte de bancas privadas y selectores de fondos, que buscan soluciones diferenciadas tanto en renta fija como en renta variable.
En renta fija, con el entorno actual, para mantener las rentabilidades de años anteriores vemos que hay dos caminos: asumir más riesgo, ya sea de crédito o de tipos, o ser más flexible. Nosotros estamos claramente más en la segunda alternativa, apoyándonos en equipos con experiencia y estrategias bien posicionadas.
En renta variable, en cambio, el foco está más en diversificar mejor las carteras y evitar concentraciones excesivas, sobre todo en un contexto donde muchos índices dependen de unas pocas compañías y de Estados Unidos. En este sentido, vemos bastante interés en estrategias vinculadas al ecosistema espacial y en propuestas globales con sesgo quality-growth.
El objetivo es seguir consolidando la presencia de LFDE en España como una gestora de referencia en gestión activa, innovación y alta convicción. Queremos ampliar nuestra relación con clientes institucionales y distribuidores, reforzar el conocimiento de nuestras estrategias y seguir creciendo de forma sostenible. Hemos anunciado nuestro plan de fusionar LFDE y LBP AM, nuestro accionista al 100%, en una única entidad: LFDE Investment Managers (LFDE IM). En un mercado en rápida evolución, este proyecto tiene como objetivo acelerar nuestro crecimiento internacional. Al convertirnos en una empresa de gestión activa multiespecializada con más de 72 000 millones de euros en activos bajo gestión (a finales de abril de 2026), podremos ofrecer a nuestros clientes una gama aún más amplia de productos y soluciones específicos.
España es un mercado muy competitivo, pero también muy sofisticado. Por eso, nuestro reto no es solo crecer en activos, sino hacerlo aportando valor: acompañando a los clientes, explicando bien nuestras soluciones y posicionando LFDE como una gestora capaz de ofrecer respuestas diferenciadas tanto en renta fija, renta variable como en mercados privados, con unos niveles de servicio y una capacidad de respuesta mejorados.
Si tuviera que escoger un fondo ‘todoterreno’ como parte estructural de mi cartera, sería el LBPAM Absolute Return Credit SRI. Me gusta especialmente su forma de gestionar: combina flexibilidad, distintas fuentes de generación de alfa y un enfoque muy sólido en el control del riesgo. Es una estrategia que se adapta a distintos entornos de mercado sin depender de un único motor de rentabilidad, lo que le da ese perfil realmente ‘todoterreno’ que busco para el núcleo de una cartera.
En renta variable, Echiquier Space —el primer fondo creado en Europa dedicado al ecosistema espacial—, me parece una estrategia especialmente representativa de lo que es LFDE: innovación, visión de largo plazo y capacidad para identificar tendencias estructurales antes de que sean evidentes para todo el mercado. Lo vería más como una posición satélite (¡nunca mejor dicho!) de alta convicción.
Además, en mayo fue su quinto aniversario, lo que permite poner en perspectiva la evolución de una estrategia que nació de forma pionera en Europa para invertir en el ecosistema espacial. Desde un punto de vista más técnico, Echiquier Space combina especialización temática con una construcción de cartera muy selectiva. No es una exposición genérica al sector espacial, sino una cartera de alta convicción construida a partir de un universo amplio de compañías vinculadas a esta cadena de valor, del que el equipo selecciona aproximadamente una treintena de valores. En la actualidad, el panorama inversor ha madurado y no deja de crecer con nuevas salidas a bolsa, como la de SpaceX, prevista para junio.
La complejidad y la inestabilidad son una constante en cualquier entorno de mercado, y precisamente de ahí suelen surgir las oportunidades de inversión.
El momento actual combina resiliencia económica, incertidumbre geopolítica y unos bancos centrales que siguen siendo prudentes. La economía global ha aguantado mejor de lo esperado, pero esa resistencia no es homogénea y convive con riesgos relevantes: inflación, energía, tensiones geopolíticas, cierta fragmentación regional y valoraciones exigentes en algunos segmentos.
En este entorno, lo que refuerza la idea de que debemos ser selectivos, la gestión activa puede ser un buen aliado. Más que hacer grandes apuestas direccionales, la clave podría estar en construir carteras bien diversificadas, apoyadas en buenos fundamentales y con capacidad de adaptación.
A quienes están empezando les diría que es igual de importante formarse que dedicar tiempo a hacer networking y conocer gente del sector. La formación puede venir de un máster, pero también de unas buenas prácticas en el sitio adecuado. En mi caso, me ayudó mucho compaginar ambas cosas: aprender y aplicar conceptos al mismo tiempo en la práctica.
Además de la curiosidad intelectual, es clave tener curiosidad por las personas. Relacionarte con gente que está en lo mismo, tanto quienes están empezando como quienes llevan años en la industria, es una fuente de aprendizaje enorme. No solo abre puertas, sino que también te ayuda a entender mejor cómo funciona este mundo.