
13 NOV, 2024
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Héctor García Quintanilla, socio y gestor de patrimonios de Diaphanum. Ha desarrollado su carrera profesional en Santander Private Banking, siendo banquero privado en la oficina de Alicante durante 5 años y responsable de la sucursal de Murcia durante 11 años. Los últimos tres años desempeñó el cargo de director de Alicante y Murcia en Andbank España.
Héctor García es licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Alicante, MBA por el Instituto de Empresa y posee la certificación como European Financial Planner (€FP). Además, es miembro de la European Financial Planning Association de España.
Llegué procedente del sector industrial. Acabé mi posgrado en el año 1994 y era difícil en ese momento hacerse un hueco en el mundo laboral. En el MBA descubrí que lo que me gustaba era la gestión patrimonial pero como no pude entrar como mi primer trabajo, acepté la propuesta que me llegó, aunque fuera desde otro sector. Desde ahí empecé a mandar CV y cartas de presentación a las distintas empresas financieras hasta que me enrolé en BSN Alicante en 1997.
Previamente al máster no tenía claro nada, pero tras esos estudios descubrí que mi vocación era este sector. De niño sí, quería ser arquitecto. Increíble, con lo mal que dibujo y la poca creatividad que tengo.
El contacto con el cliente y que cada día es distinto. Me gusta también porque estamos obligados a estar al día. Para bien o para mal tenemos que saber casi de todo, desde mercados, megatendencias, política, arte y hasta gastronomía, si me apuras. Eso hace que podamos enriquecernos siempre. Yo leo al menos una hora y media todos los días, siempre de temas relacionados con mi trabajo o asuntos que creo que me aportan y me puede servir en mi vocación de servicio al cliente.
Lo que menos me gusta son los factores exógenos que nos afectan. Puedes estar haciendo una labor fantástica con un cliente y si los mercados no acompañan, todo se puede torcer. Soy de los que piensan que nuestra labor de “psicólogos” con los clientes es casi que la más importante.
Suena a más de lo mismo, pero es que es la realidad. Deporte, tenis en concreto, viajes y lectura. Me gustaría poder decir que desarrollo alguna afición curiosa porque sería algo distinto, pero no. En esto soy muy estereotipo. Quizás destacaría que a nivel deportivo compito en tenis en categoría veteranos, pero por aportar algo diferencial.
Como siempre. Lleno de incertidumbres, que es lo suyo. Cuando crees que todo se pone en viento de cola, los factores geopolíticos aparecen para recordarnos que el mercado no es lineal, el riesgo y la incertidumbre se paga pero a costa de curvas. En todo caso soy positivo, creo que las bajadas de tipos están ahí y van a ayudar; y que, por primera vez desde hace años, la parte de renta fija de las carteras no va a restar, si no sumar.
Las economías, en general, van a un menor crecimiento, pero no recesión. Si las autoridades monetarias no se equivocan con el timing y la cuantía de las bajadas, así como los resultados empresariales no decepcionan, la evolución futura de los mercados puede seguir siendo positiva.
Vanguard S&P 500 porque el mercado americano y, en concreto, el índice S&P 500 representan un país donde la productividad sobresale sobre el resto de las economías. Es un índice vivo donde siempre están las empresas más vanguardistas y que destacan por su crecimiento. Reuniendo estas características, este fondo replica perfectamente lo que quiero. Creo que la exposición a USA debería ser una parte estructural de cualquier cartera.
No soy de los que recomienda cambios drásticos en las carteras. Ni para el nuevo año ni para ningún periodo concreto. Creo que es más importante conocer bien al cliente y, en base a sus características, diseñar una estrategia a largo plazo y no salirse de ella. Podemos hacer cambios tácticos en momentos concretos, o incluso reducir o aumentar los pesos de los activos en base a las circunstancias de cada momento, pero nunca de forma drástica y siempre respetando el mandato de perfil que hemos definido con el cliente.
Cuando digo conocer bien al cliente, lo digo en toda su extensión. Casi que a eso lo llamo confianza. Cuando llevas muchos años de relación con un cliente al final se genera una simbiosis que él sabe que lo que le vas recomendar es porque le encaja, porque en caso contrario no lo harías.
Fundamental. Han llegado para quedarse y creo que una cartera en la que “quepa” este tipo de activos, no es una cartera óptima si adolece de ellos. Pero también es muy importante tener claro que no es para todos los perfiles. Obviando lo anterior, creo que nos aportan estabilidad a la vez que mejoran el binomio rentabilidad/riesgo de las carteras, por lo que poco más puedo decir al respecto.
Llevo ya varios años incorporando a las carteras de mis clientes esta tipología de activos. Puede sonar pretencioso pero, aunque ahora hay mucho ruido con estos productos, nosotros en Diaphanum ya los venimos trabajando desde hace tiempo.
No creo que haya cambiado mucho. Lo básico sigue siendo igual. Al menos es mi impresión. Es decir, clientes que necesitan asesoramiento y gestión, y te delegan su patrimonio para este fin. Y luego los mercados van dictando. Por tanto, la misión de estar cerca del cliente y siempre dando la cara, sinceramente creo que no ha cambiado.
Lo que sí es necesario hoy en día para nuestra labor, lo decía en una pregunta anterior, es que tenemos que estar muy al día, más que nunca, porque la sociedad y todo avanza a velocidad de vértigo, no podemos relajarnos.
Mucho e importante. Hay carencia de conocimientos financieros en España a nivel general. Desde que somos pequeños, la educación financiera debería ser una asignatura obligatoria en los colegios. Es algo al que todos nos enfrentamos, desde solicitar un préstamo para comprar un vehículo o una casa, o bien destinar parte de nuestro salario al ahorro, que luego hay que invertirlo. Pasando por tarjetas de crédito o seguros, siempre vamos a tener que tomar una decisión en este ámbito a lo largo de nuestras vidas. Y qué mejor que contar con la experiencia y conocimientos de las personas que nos dedicamos a esto. Sobre todo porque, al fin y al cabo, no son tanto enseñanzas desde el punto de visto teórico (que también), sino porque es la práctica del día a día.
Confiable. Creo que mi principal característica es que no dejo nada a medias. Cualquier gestión que se me encomienda la realizo, de una forma u otra. Creo que esto es muy importante de cara a la relación con nuestros clientes. Aparte de las labores propias de la profesión, es importante trasladar esa visión a nuestros clientes, que sepan que somos confiables en todos los sentidos. Que cualquier cosa que necesiten, responderemos y estaremos para solucionarlas. Creo que la peor impresión que se puede dar, es decir, que se va a hacer o cumplir algo, y luego desaparecer. Además, es importante esta cualidad para cualquier aspecto de la vida en general.