
13 MAY, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

En un contexto marcado por la persistencia de la inflación subyacente y unos tipos de interés que, aunque podrían haber tocado techo, se mantienen en niveles elevados respecto a la última década, los mercados privados enfrentan una nueva realidad. ¿Sigue habiendo oportunidades en private equity, private debt o infraestructuras? ¿Cómo ha cambiado el apetito de los inversores institucionales por estos activos ilíquidos?
Para responder a estas preguntas, hablamos con Ignacio Astorqui, socio de Afi, quien ofrece una visión clara sobre cómo están abordando la inversión en activos alternativos, qué regiones y sectores concentran su atención y cuáles son los principales riesgos que vigilan en un entorno que exige cada vez más análisis y prudencia.
"La deuda privada es un activo muy interesante, y todavía sorprendentemente no muy conocido, en el que venimos incrementando nuestra asignación, especialmente en el segmento de deuda privada senior, tanto sponsor como sponsorless", declara Astorqui. El experto indica que es realmente interesante por la predictibilidad de flujos, es decir, la recurrencia de los flujos, y sobre todo porque comparado con la inversión en renta fija corporativa high yield cotizada ven que el diferencial de crédito en deuda privada es mucho más estable que en el high yield cotizado. Por lo tanto, la expectativa de rentabilidad se cumple en mayor medida, hay mayor predictibilidad sobre la rentabilidad y los flujos esperados.