
28 ENE, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Javier Puerto, Director de Inversiones en Caser Asesores Financieros. Se incorporó a la entidad en 2021 como analista de fondos. Inició su carrera en Banco Cooperativo Español, primero en el departamento de gestión de carteras de banca privada, para posteriormente pasar a la mesa de divisas del área de tesorería.
Cursó la doble titulación de Derecho + Máster en Mercados Financieros en IEB con estancia de un trimestre en la London School of Economics. Además, cuenta con la certificación EFPA.
Mi llegada al sector fue un bautismo de fuego. Me incorporé al departamento de gestión de carteras de banca privada en el Banco Cooperativo apenas dos meses antes de que estallara la pandemia. Vivir una de las mayores y más rápidas caídas de la historia de la renta variable nada más aterrizar fue un aprendizaje "express". Aprendí muy rápido que el mercado funciona anticipando expectativas, que a menudo son más exageradas que la realidad.
En cuanto a la vocación, la tuve clara desde muy temprano. A los 18 años decidí cursar el Máster en Bolsa y Mercados Financieros en el IEB de forma simultánea a la carrera, por lo que ya sabía que quería dedicarme a los mercados financieros.
Me encanta el deporte, especialmente los de raqueta. Los he probado prácticamente todos, desde que tengo uso de razón: tenis, frontón, squash, bádminton e incluso el pickleball. Sin embargo, si tengo que elegir uno, me quedo con el pádel por su componente social. Te da la oportunidad de conocer y conectar con mucha gente, ya que cada vez más personas lo practican.
Antes de venirme a Madrid con 18 años fui socio de un club náutico en Málaga y formé parte del equipo de remo, un deporte que te exige mucha disciplina y trabajo en equipo. Aunque en Madrid es difícil de practicar, es una afición que en algún momento me encantaría recuperar.
Nuestra filosofía se basa en la flexibilidad y la profundidad del análisis. Al ser una entidad de tamaño mediano, estoy en una posición privilegiada: tenemos acceso total a los grandes gestores internacionales, pero a la vez podemos permitirnos el lujo de buscar ideas más nicho o boutiques especializadas que, por problemas de capacidad o volumen, suelen quedar fuera del radar de los grandes bancos.
Como criterios irrenunciables, destacaría dos: la consistencia en el proceso de gestión y la estabilidad del equipo. No buscamos "estrellas fugaces", nos gustan las gestoras con una cultura sólida, donde los gestores desarrollan carreras de largo plazo y, en muchos casos, llegan a jubilarse en la misma casa.
Por otro lado, considero fundamental la labor de los equipos de ventas de las gestoras. Para nosotros, su servicio es un criterio clave, ya que son nuestra primera línea de apoyo para dar un soporte de calidad a nuestra red de agentes.
En estos momentos, nuestra prioridad es la gestión del riesgo. En renta fija nos mantenemos prudentes, el foco principal de las carteras está en emisiones investment grade y en los tramos cortos de la curva. Consideramos que, en el entorno actual, el mercado no está pagando adecuadamente el riesgo de duración, por lo que preferimos posicionarnos en plazos volatilidad está más contenida.
En cuanto a la renta variable, estamos rotando hacia factores de baja volatilidad y sectores de sesgo defensivo. No hay que olvidar que venimos de tres años consecutivos con subidas de doble dígito en los principales índices. La historia nos enseña que tarde o temprano se produce una regresión a la media en los beneficios empresariales, y queremos anticiparnos a ese ajuste. Preferimos sacrificar algo de captura alcista a cambio de una mayor resiliencia ante un escenario de corrección.
En un entorno saturado de datos, la cualidad más importante es la convicción, estrechamente ligada a la paciencia. No se puede ser selector si no se tiene el temple de mantener el foco en el largo plazo, es fundamental no dejarse llevar por el ruido y no eliminar un fondo de la lista solo porque haya tenido unos meses de mal comportamiento si la tesis de inversión sigue vigente.
Además, la curiosidad es vital. Esta profesión te regala la oportunidad de dialogar con gestores que cubren todas las geografías y temáticas, y es nuestra obligación aprovecharlo. Una tentación de este puesto que debemos evitar es la de ser "generalistas superficiales". Hay que tener la inquietud de profundizar en cada clase de activo y de hacer preguntas que, aunque a veces resulten incómodas, nos ayuden a identificar debilidades en el proceso de inversión. Al final, nuestra labor es encontrar esas fisuras para evitarle prejuicios a nuestros clientes.
Le pediría al gestor desarrollar la tesis de inversión de una de las principales posiciones de su cartera.
Me parece que la mejor forma de entender el proceso de inversión de un gestor no es escuchando su discurso, sino analizando un ejemplo real. Al pedirle que diseccione una compañía, que explique por qué ha invertido ahí, el análisis del sector, los ratios que monitoriza y qué espera de ella, es cuando realmente comprendes cómo piensa.
Soy un firme defensor de la diversificación y la flexibilidad. En el mercado actual, la calidad de las estrategias es altísima y, en muchas ocasiones, realizar una apuesta extrema de convicción por un solo fondo frente a sus competidores no aporta un gran valor añadido.
Para mí, los fondos son herramientas, cada uno tiene su función específica y su momento óptimo. Como selector, mi trabajo consiste en saber qué herramienta utilizar en cada fase del ciclo para que la cartera sea eficiente. Cuantas más herramientas de calidad conozcas y tengas a tu disposición, mayor será la capacidad de reacción.
Después de tres ejercicios consecutivos de subidas de doble dígito en la renta variable, el mercado ya no puede sostenerse solo por expectativas; ahora los resultados empresariales deben validar esas valoraciones. El otro gran foco está en Estados Unidos y la hoja de ruta de la Reserva Federal. Nos enfrentamos a una dinámica compleja: por un lado, la presión de la administración Trump para ejecutar bajadas de tipos que estimulen la economía y, por otro, la responsabilidad de la Fed de mantener la inflación bajo control. Cómo se gestione este equilibrio entre la política fiscal expansiva y la prudencia monetaria será el principal catalizador de volatilidad.
Esperamos un año de aterrizaje en los rendimientos, donde la gestión activa será más determinante que nunca para evitar las zonas más recalentadas del mercado.
Veremos una redefinición del papel de la gestión pasiva frente a la activa. En la última década, la gestión pasiva se ha beneficiado de un mercado muy alcista y concentrado en pocos nombres. Sin embargo, con los índices alcanzando niveles de concentración histórica en el sector tecnológico, comprar "el mercado" se ha convertido, de facto, en una apuesta sectorial.
Respecto a la tecnología, la gran tendencia será ver si es capaz de mantener su hegemonía en los índices. Creo que dejará de ser un "sector" para convertirse en algo transversal; ya no invertiremos en tecnología per se, sino en cómo cada industria integra la IA y la automatización para ser más eficiente. El reto para nosotros será identificar qué compañías son realmente capaces de monetizar estos avances.
Me veo, sin duda, vinculado a la industria de los fondos de inversión. Al igual que mencionaba que un riesgo del selector es quedarse en una capa superficial, es una enorme ventaja desde una perspectiva de carrera profesional, ya que te aporta una visión global. Cualquier compañero sabe que nuestra labor no es únicamente seleccionar fondos. En el día a día de este trabajo, recibes a las mejores gestoras del mundo y aprendes a diferenciar un discurso sólido de uno más frágil; desarrollas la parte comercial interactuando con asesores aprendiendo a vender tus ideas de convicción; en presentaciones y eventos coincides con compañeros del sector, tienes trato con analistas y gestores, con las personas de ventas, con agentes financieros… Es una buena posición para tener una visión global de la industria.
En diez años espero seguir aportando valor aprovechando esa visión transversal, evolucionando hacia responsabilidades donde ese conocimiento del mercado sea el factor diferencial.