
19 NOV, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Jorge Bellas, Responsable de Productos y Servicios de Inversión, y Gestor de Carteras Discrecionales, en GVC Gaesco. Bellas participa en la selección de fondos, asset allocation y construcción de carteras para clientes institucionales y particulares. Inició su trayectoria en Renta 4, primero como becario en Gestión de Activos y más tarde como Analista de Fondos y Gestor de Carteras Discrecionales, experiencia que le permitió adquirir una visión global de los mercados y afrontar retos exigentes desde muy joven.
Jorge Bellas es graduado en Administración y Dirección de Empresas por CUNEF Universidad y máster en Mercados Financieros y Gestión de Activos por el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). Además, cuenta con certificaciones internacionales como el Global Finance for Future Leaders de Cambridge Judge Business School y el título de Gestor de Patrimonios del Instituto Español de Analistas.
La verdad es que llegué un poco por casualidad. Durante la carrera, siendo completamente sincero, estaba bastante perdido. Se me daban bien los números y quería dedicarme a algo más financiero, así que estudié en CUNEF por las salidas que ofrecía en este ámbito. Conseguí unas prácticas en el departamento de Gestión de Activos de Renta 4, aunque mi primera opción era Banca de Inversión. Estoy muy agradecido por aquella oportunidad y porque tras las prácticas me ofrecieran un contrato. Desde el primer día como becario me enganchó el trabajo: ver cómo tus decisiones de asset allocation y selección de fondos impactan directamente en el dinero real de la gente me atrapó desde el minuto cero. Empecé en 2020, justo en pleno COVID, en un momento complicado por el exceso de teletrabajo y la falta de contacto directo, que siempre he defendido como la mejor forma de aprender.
La realidad es que estaba perdido porque mi verdadera vocación era ser Oficial de la Armada Española, siguiendo los pasos de mi padre. Por unos problemas físicos no pude ingresar en la Escuela Naval y fue entonces cuando se abrió la puerta del sector financiero, algo completamente desconocido para mí y para mi entorno. Hoy estoy muy feliz de que esa puerta se cerrara, porque me encanta mi trabajo, aunque siempre tendré esa pequeña espinita clavada.
Sí, destacaría “The Psychology of Money” de Morgan Housel. No soy muy original al ser un súper clásico, pero me parece un libro fundamental porque no se centra tanto en la parte técnica de las inversiones, sino en cómo la psicología y las emociones influyen en la toma de decisiones financieras. Al final, los mercados se mueven por personas, y entender cómo pensamos, sentimos y reaccionamos ante el dinero es casi tan importante como el análisis cuantitativo.
Creo que este enfoque cobra todavía más relevancia con la irrupción de la inteligencia artificial. Cada vez tendremos más herramientas capaces de procesar datos y optimizar carteras, pero lo que nunca podrá sustituirse es el acompañamiento humano al cliente: saber escuchar, explicar las inversiones con claridad y darle confianza en momentos de incertidumbre. Ese componente psicológico seguirá siendo decisivo, y libros como este ayudan a recordarlo.
Soy una persona muy activa y el deporte ocupa un lugar prioritario en mi vida a día de hoy. Actualmente dedico gran parte de mi tiempo al triatlón. Reconozco que soy un poco pesado, creo que media industria está al tanto de mis próximas pruebas porque siempre termino comentándolas cuando coincidimos en eventos. Pero lo cierto es que me siento muy orgulloso, porque después de una rotura de peroné estuve un año sin poder hacer deporte y acabé dejándome llevar físicamente. Logré recuperarme, ser disciplinado y hoy no concibo un día sin entrenar. Para mí, el deporte es la mejor forma de liberar la tensión del trabajo, y mantener una mente clara y enfocada.
Al mismo tiempo, soy una persona muy social y valoro muchísimo el tiempo con Marta (mi futura esposa), mi familia y mis amigos. Aunque reconozco que, al dedicar tantas horas al deporte, no siempre es fácil conciliar, y eso en ocasiones me genera cierto sentimiento de culpa. Aun así, intento mantener ese equilibrio porque, al final, el deporte y las personas que quiero son los dos pilares que más me ayudan a estar bien y dar lo mejor de mí en todos los ámbitos.
En estos momentos mantenemos un posicionamiento neutro. En renta fija nos gustan las estrategias flexibles, aunque tras varios años muy positivos estamos tomando beneficios e incrementando el peso en “building blocks”, como el crédito europeo a corto y medio plazo con alta calidad crediticia. Eso sí, seguimos esperando que el mercado ofrezca algo de respiro, por ejemplo, con una ampliación de spreads, para aumentar el riesgo de crédito.
En renta variable nos mantenemos neutrales en cuanto a peso, pero con un sesgo ligeramente defensivo en la selección, gestionando tácticamente la beta cuando el mercado da la oportunidad. Nuestra exposición durante el año a mineras globales —con especial énfasis en el oro— ha sido nuestra principal fuente de alfa.
Además, este año hemos apostado por incrementar el peso en alternativos líquidos, buscando verdaderas descorrelaciones frente a la renta fija y la renta variable. El objetivo es lograr una diversificación real sin sacrificar rentabilidad.
Creo que le preguntaría: ¿cómo es tu día a día? Es muy difícil elegir una sola pregunta, pero esta me parece interesante porque va mucho más allá de lo puramente técnico. Permite conocer en detalle cómo organiza su trabajo, cómo gestiona la presión de los mercados y, sobre todo, cómo se relaciona con su equipo de analistas. Creo que el grado de implicación personal con el fondo, el estilo de liderazgo y la forma de trabajar en el día a día dicen mucho sobre el tipo de persona que es el gestor, sobre la consistencia de la estrategia y sobre la sostenibilidad de los resultados a largo plazo.
Esa pata cualitativa es clave. Un gestor puede tener un track record excelente, pero si no existe una cultura de trabajo sólida detrás, una comunicación fluida con el equipo o una metodología coherente en el día a día, es más difícil confiar plenamente en que esos resultados se mantengan en el tiempo. Por eso, aunque pueda parecer una pregunta sencilla, creo que la respuesta ofrece una ventana muy valiosa para entender qué hay detrás de los números.
La inteligencia artificial juega un papel cada vez más relevante en nuestro trabajo. En GVC Gaesco estamos destinando muchos recursos y esfuerzo a seguir optimizando los procesos de inversión y la forma en que damos servicio a nuestros clientes.
De manera más concreta y por dar un ejemplo entre muchos, estamos desarrollando un optimizador con IA para la construcción de carteras de asesoramiento. La idea es que, partiendo de nuestra selección de fondos y de nuestro asset allocation, la herramienta nos ayude a configurar carteras con las mejores ratios de rentabilidad-riesgo. A partir de ese núcleo central, podemos realizar un seguimiento más detallado y riguroso de los bloques principales de inversión.
Además, estamos aplicando IA en el seguimiento de todos los fondos que forman parte de nuestras carteras y selección Focus 60. Cada correo, reunión, movimiento o actualización de una estrategia se vuelca en nuestra base de datos y, con un solo clic, la herramienta nos permite organizar la información por fecha, últimas decisiones, performance o justificación de los cambios. Esto no solo facilita enormemente la labor de seguimiento, sino que también nos ayuda a ofrecer un mejor “servicio postventa” a nuestros clientes internos: banqueros y asesores.
Vivimos un momento en el que hay que estar más despiertos que nunca. No podemos permitirnos quedarnos atrás: aprovechar todas las herramientas disponibles es clave para seguir siendo competitivos. Por eso, en GVC Gaesco la IA es ya una pieza fundamental de nuestra propuesta de valor.
Sin duda, el mayor reto fue el primero que me tocó afrontar. Recuerdo perfectamente cuando en 2022, en mi anterior casa, la responsable del departamento me asignó mi primera categoría y me hizo responsable de commodities. Ya veíamos que la inflación empezaba a repuntar muy poco a poco y que iba a ser un año muy interesante desde el punto de vista del aprendizaje, especialmente por la correlación entre materias primas e inflación.
Lo que no podíamos prever era lo que sucedió en febrero de ese mismo año con el estallido de la guerra en Ucrania. Los precios de la energía se dispararon, los mercados entraron en caída, la renta fija se correlacionó con la renta variable y recibíamos a diario cientos de consultas relacionadas con energía, fertilizantes y otras materias primas.
Fue un auténtico baño de realidad: darte cuenta de que hay infinidad de factores que escapan a tu control. Reconozco que fue un periodo muy estresante, en el que sentía la obligación de estudiar prácticamente todo el día para dar mejores respuestas y aportar claridad en un entorno lleno de incertidumbre. Lo recuerdo con agobio, pero también como una de las etapas en las que más he aprendido de los mercados precisamente por la urgencia y la exigencia del momento.
En GVC Gaesco nos hemos marcado para 2026 el reto de seguir reforzando nuestra propuesta de valor hacia el cliente, consolidando la calidad de nuestros procesos de selección de producto y asignación de activos. Nuestro objetivo es seguir aportando rentabilidad ajustada al riesgo y diferenciación, combinando el análisis riguroso con una visión de largo plazo que nos permita anticipar oportunidades en los distintos entornos de mercado.
Otro de los hitos clave será el lanzamiento de nuestra nueva plataforma de inversión, en la que nuestros equipos llevan tiempo trabajando. Esta plataforma representa un paso adelante en nuestra estrategia de digitalización: ofrecerá una experiencia más moderna, ágil e integrada para todos los perfiles de inversor, y nos permitirá seguir evolucionando con rapidez sobre una base tecnológica sólida.
Todo ello con una meta clara: seguir creciendo en número de clientes y en patrimonio gestionado, consolidando la confianza que depositan en nosotros y reforzando nuestro posicionamiento como una de las firmas independientes de referencia en el sector de servicios de inversión en España.