
4 JUN, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

Te presentamos a Juan San Pío, Director Comercial de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latinoamérica. Se incorporó a Amundi en enero de 2019 desde Lyxor, donde era responsable de ETF e Indexados para Iberia y Latinoamérica. En 2008, San Pío se unió a Société Genérale como responsable de ventas institucionales para España. Entre 2005 y 2008 trabajó en Santander AM, donde fue director del equipo de redes externas y negocio institucional. Con anterioridad, desarrolló su carrera profesional en Morgan Stanley como asesor financiero en el área de banca privada y Banco Guipuzcoano en Madrid como responsable de Banca Privada.
Juan San Pío es licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid.
Son ya muchos años trabajando en este sector y, si soy sincero, no sabría decir la verdadera razón que me trajo hasta aquí. Supongo que las oportunidades fueron llegando poco a poco, vas tomando decisiones y cuando quieres darte cuenta ya formas parte del sector. A veces una sola decisión puede marcar tu futuro. En cualquier caso, estoy satisfecho con las decisiones que fui tomando y que me han llevado hasta donde estoy.
Cada uno debe conocer sus fortalezas. Creo que otras posibles profesiones hubieran estado orientadas igualmente al sector servicios, ventas, todo aquello que requiera contacto y trato directo con personas. Lo que más me gusta de mi actual profesión es precisamente eso, así que supongo que, aunque hubiera acabado en un sector diferente, la labor comercial siempre hubiese prevalecido.
La verdad es que van cambiando con el tiempo. En este momento, sin duda, pasar tiempo con mis hijos.
Es evidente que el entorno actual está sujeto a una gran incertidumbre respecto a dónde aterrizarán los aranceles comerciales estadounidenses y en qué medida repercutirán en la economía real. Por el momento, los acuerdos de reducción con algunos países nos han llevado a elevar ligeramente nuestra previsión de crecimiento del PIB real estadounidense hasta el 1,6% en 2025, lo que sigue suponiendo una desaceleración con respecto a 2024, y creemos que el crecimiento se mantendrá por debajo de su potencial, siendo el consumo débil.
Para la eurozona, mejoramos nuestra previsión de crecimiento hasta el 0,8% en 2025, con divergencias significativas entre Francia, Alemania, Italia y España. Respecto a China, Amundi ha revisado al alza su previsión de crecimiento del PIB hasta el 4,3% en 2025, aunque sigue estando por debajo del 4,4% que estimábamos a principios de 2025. A más largo plazo, creemos que continuará la divergencia entre EEUU y China.
En el contexto actual de aumento de la deuda pública y de incertidumbre en torno a las políticas comerciales internacionales, los inversores deberían considerar la posibilidad de mantener una postura equilibrada, utilizando fuentes de estabilidad de cartera como el oro y la deuda pública, especialmente en Europa. Al mismo tiempo, creemos que los activos de riesgo de calidad en renta variable y crédito corporativo ofrecen valor. Encontramos oportunidades de este tipo en la renta variable británica y europea, así como en los IG de la UE. Además, el debilitamiento del dólar y una Reserva Federal en proceso de relajación (el momento dependerá de la inflación), junto con la reciente tregua comercial temporal entre EEUU y China, respaldan los activos de los mercados emergentes. Somos positivos en renta variable de América Latina, los países emergentes de Europa y la India. Algunos bonos de mercados emergentes también ofrecen perspectivas de mayores rendimientos.
En general, preferimos mantener una postura de riesgo ligeramente positiva, con una fuerte diversificación y protecciones.
Quizás un ETF que replicase un índice de renta variable global (MSCI World), una buena manera de diversificar el riesgo y la exposición, dependiendo siempre, eso sí, del horizonte temporal de la inversión y la necesidad del patrimonio que cada uno tenga. Si estamos hablando de buscar alternativas para rentabilizar un ahorro a largo plazo, escogería renta variable antes que renta fija en este caso.
Yo creo que nadie duda de cuáles son las tendencias más disruptivas en nuestro sector. Entre ellas, podemos destacar la digitalización y creciente uso de la inteligencia artificial, que permite ganar en eficiencia y ofrecer un servicio personalizado con mejor experiencia cliente. En línea con la digitalización, la mayor presencia de plataformas online, tanto independientes como de los grandes actores financieros de nuestro país, permitirá un acceso más sencillo a productos de inversión.
Otra de las grandes tendencias que ya estamos viendo es el creciente uso de la gestión pasiva, que complementa a la gestión activa y permite una asignación de activos eficiente, sencilla, diversificada y transparente. Muchas veces, de hecho, los fondos indexados y ETF se usan como subyacentes de carteras o fondos que los profesionales de gestoras y bancas privadas ofrecen a sus clientes en función de sus objetivos y perfil de riesgo.
Otras de las grandes tendencias que observamos en el sector es el creciente interés por los activos alternativos y reales, y por las inversiones responsables, que en Amundi estamos convencidos que continuará.
Aunque la educación financiera en España pueda presentar un cierto retraso en comparación con algunos países europeos, según algunos estudios de la OCDE o el informe PISA, creemos que se están realizando grandes esfuerzos e instituciones como la CNMV, Inverco, actores del sector financiero, académicos y medios de comunicación en general están lanzando iniciativas importantes en el área de la formación y divulgación financiera. Soy optimista de cara a lograr una integración más profunda a nivel cultural también entre las generaciones más jóvenes.
La tecnología, y en particular herramientas como la inteligencia artificial y el blockchain, tienen el potencial de transformar significativamente la industria de la gestión de fondos. De hecho, en Amundi, a través de Amundi Technology, ya trabajamos con herramientas que ayudan a impulsar el sector financiero ofreciendo tecnología y servicios de vanguardia. Estas tecnologías potencian la personalización de los procesos, la identificación de oportunidades, volatilidad o riesgos. Por su parte, el blockchain podría aportar mayor transparencia, trazabilidad y eficiencia operativa en la administración de activos. Si bien su adopción aún se encuentra en etapas tempranas, estas tecnologías abren un horizonte de innovación que podría contribuir a una gestión más eficiente, segura y centrada en el cliente.
El tiempo pasa muy rápido y, si de algo me he dado cuenta, es que diez años pasan volando. Así que creo que me sigo viendo en Amundi, una casa con mucha proyección y un gran sitio para seguir muchos años más.