
Actualizado:
23 OCT, 2026
Por RankiaPro

Los mercados afrontan el último tramo del año con una incertidumbre acumulada y riesgos crecientes, y el grupo de economistas de Schroders ha detallado los cinco escenarios de riesgo que podrían poner a prueba a los inversores en los próximos meses.
Van desde la pérdida de credibilidad de la Fed hasta el estallido de la burbuja de la IA, pasando por una nueva escalada en Oriente Medio, el control de la curva de tipos en EE.UU. y las consecuencias sociales del auge de esta tecnología.
En el primer escenario, un marco de política monetaria revisado hace que los mercados pierdan confianza en el compromiso de la Fed con la estabilidad de precios. El FOMC aplica menos subidas de tipos de lo esperado, lo que permite que la inflación se mantenga elevada.
Los inversores exigen más compensación por los riesgos de inflación a largo plazo, lo que eleva las primas de plazo y aumenta la pendiente de la curva de los bonos del Tesoro. La desaceleración del crecimiento y la inflación persistente lastran los activos estadounidenses y debilitan el dólar.
En este escenario, la economía de EE.UU. entra en recesión en el cuarto trimestre y la menor demanda hace bajar los precios del petróleo.
El tercer escenario es el del control de la curva de tipos. Un Tesoro estadounidense más proactivo lo introduce en el cuarto trimestre y fija el rendimiento de los bonos a 30 años en el 4%. Unas condiciones financieras más flexibles dan un modesto impulso al crecimiento.
Las salidas de capital extranjero frenan el aumento de los déficits comerciales, de modo que la demanda adicional alimenta una inflación mucho más elevada y una fuerte depreciación del dólar. Asimismo, una reasignación de los flujos de capital fuera de EE.UU. implica divisas más fuertes y condiciones financieras más favorables, que respaldan una aceleración del crecimiento no inflacionista.
En el segundo escenario, las tensiones en Oriente Medio se recrudecen de nuevo y empujan el petróleo hasta los 150 dólares por barril. Esto provoca un aumento significativo de la inflación y eleva el riesgo de que las presiones sobre los precios se consoliden, además de agravar los riesgos sobre los precios de los alimentos y los fertilizantes.
La economía mundial entra en recesión, con los importadores netos de energía (la eurozona, el Reino Unido, Japón y algunas zonas de Asia) como los más afectados. Los bancos centrales se ven obligados a subir los tipos de interés, pero, con la recesión afianzada en el cuarto trimestre, el cambio de rumbo supondría recortes a partir del segundo semestre de 2027.
El cuarto escenario describe una rápida adopción de la IA que da lugar a un periodo de crecimiento económico sólido, impulsado por la inversión, y a mayores niveles de productividad. Sin embargo, la automatización generalizada empieza a desplazar a los trabajadores, lo que eleva el desempleo y lastra el gasto de los consumidores.
El aumento de la inversión en activos fijos impulsa al alza la demanda de energía, pero las mejoras de productividad y el menor consumo contrarrestan estas presiones.
El quinto escenario es el opuesto: en el cuarto trimestre estalla una burbuja de la IA en el mercado bursátil mundial, al quedar claro que el sector no puede cumplir las elevadas expectativas. El gasto en inversión de capital (capex) se invierte y el consumo se debilita, ya que una leve recesión provoca un aumento del desempleo.
La caída de las bolsas afecta a la confianza de los inversores. Mientras tanto, el menor crecimiento alivia las presiones inflacionistas y permite a los bancos centrales bajar los tipos de interés, lo que acaba generando una recuperación cíclica impulsada por el consumo.