
30 MAY, 2024
Por Simon Thorp de Generali Investments

El aumento de la volatilidad y las ineficiencias del mercado pueden constituir un terreno propicio para las oportunidades de crédito long-short. Destaca el atractivo de los rendimientos en diversos sectores, especialmente en la financiación apalancada (bonos de alto rendimiento y préstamos apalancados).
De cara a los próximos 1-2 años, el escenario más probable parece ser una nueva reducción de los tipos de interés, que podría llegar hasta el 3,5% en Estados Unidos. Creemos que esta tendencia favorece las inversiones en crédito, ya que suelen funcionar bien en entornos con tipos a la baja.
Sin embargo, el alto grado de incertidumbre macroeconómica está dificultando a los mercados la fijación eficiente del precio del crédito, lo que presenta una tentadora oportunidad para los gestores activos de renta fija. A nivel microeconómico, percibimos que las oportunidades son abundantes, ya que la dispersión de los diferenciales sigue siendo elevada. Los diferenciales siguen siendo estrechos, lo que favorece estar largos en bonos al contado y cortos a través del mercado de derivados de crédito.
En términos de sectores y geografías atractivos, vemos valor en los bancos europeos y en muchos nombres idiosincrásicos de EE.UU. que tienden a ser pasados por alto por los mayores inversores. Entre ellos se incluyen muchas empresas privadas que ofrecen oportunidades que requieren trabajo en red y paciencia, y proporcionan un elemento de diversificación en las carteras.
El alto rendimiento estadounidense es cada vez más atractivo, ya que los rendimientos suben por encima del 8%, mientras que en Europa existen oportunidades, ya que el mercado está más fragmentado, menos estudiado y es relativamente inmaduro.