
16 ABR, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Los grandes líderes empresariales e inversores institucionales están redefiniendo sus estrategias globales con la mirada puesta en Asia —especialmente en China continental— y en la inteligencia artificial (IA) como principales vectores de crecimiento. Así lo refleja una encuesta internacional elaborada por HSBC, que pone de manifiesto un cambio estructural en la asignación de capital ante un entorno económico cada vez más incierto.
El estudio, realizado a 3.000 compañías e inversores en diez mercados, evidencia que el apetito por la internacionalización sigue intacto: el 94% identifica oportunidades de crecimiento global y el 93% prevé aumentar el comercio o la inversión transfronteriza en los próximos cinco años. En paralelo, el 87% asegura estar más dispuesto a asumir riesgos calculados que hace un lustro.
El reposicionamiento geográfico y estratégico es una de las principales conclusiones del informe. Casi tres de cada cuatro encuestados (72%) anticipan cambios moderados o significativos en sus operaciones durante los próximos tres años, con Asia como destino prioritario.
En este contexto, la inteligencia artificial se consolida como eje central en la toma de decisiones. El acceso a infraestructuras tecnológicas avanzadas y capacidades en IA será el principal factor que influya en las estrategias internacionales para el 50% de los encuestados, en línea con variables tradicionales como el crecimiento de mercado y la demanda.
Además, el 51% destaca la calidad de las infraestructuras vinculadas a datos e inteligencia artificial, junto con unos costes energéticos competitivos, como elementos decisivos a la hora de aumentar exposición a determinados mercados. Solo las perspectivas de crecimiento (52%) superan este criterio.
Desde el punto de vista operativo, las expectativas sobre la IA son claras: el 56% prevé mejoras en productividad y eficiencia, mientras que cerca de la mitad señala avances en modelización (48%) e innovación (46%). Más allá de estas aplicaciones, un 32% anticipa un impacto transformador en sus modelos de negocio, lo que apunta a una redefinición profunda de productos, servicios y cadenas de valor.
Este giro también se refleja en la gestión de carteras. El 49% de los inversores institucionales sitúa el aumento de la exposición a temáticas de IA y tecnología como su principal estrategia de posicionamiento en 2026, frente a un reducido 14% que no prevé cambios relevantes.
El informe subraya un cambio de percepción clave: la volatilidad ha dejado de considerarse un fenómeno transitorio para convertirse en una característica estructural de la economía global, según el 95% de los encuestados.
En respuesta, el 88% ha reajustado su asignación de capital, adaptando sus estrategias a un entorno más complejo. Este ajuste no solo implica cambios tácticos, sino también una ampliación de horizontes temporales: el 53% afirma haber extendido sus plazos de inversión respecto a hace tres años, lo que refleja una apuesta por el largo plazo pese a la incertidumbre.
Este enfoque es especialmente visible en mercados clave como China continental, donde el 78% de los encuestados ha alargado sus horizontes de inversión, seguido de Reino Unido (69%) y Estados Unidos (68%). Además, las empresas destacan una mayor disponibilidad de liquidez, lo que les permite afrontar este nuevo ciclo con mayor capacidad de maniobra.
En conjunto, los datos apuntan a una transformación profunda del mapa inversor global, donde Asia y la inteligencia artificial emergen como pilares estratégicos en un entorno en el que la volatilidad ya no es la excepción, sino la regla.