
25 JUL, 2025
Por Vontobel Asset Management

Autor: Stefan Eppenberger, Chief Investment Strategist, Multi Asset Boutique, Vontobel
Los mercados entraron en junio relativamente bien planchados. Aunque seguían existiendo algunas arrugas en el terreno comercial (como la duplicación de los aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio por parte de Estados Unidos), el aplazamiento de los aranceles del presidente estadounidense Donald Trump dieron tiempo a los países para reflexionar sobre sus próximos pasos, y las nuevas conversaciones entre Estados Unidos y China ayudaron a suavizar el sentimiento.
Pero los ataques de Israel a las instalaciones nucleares iraníes rompieron abruptamente la calma y provocaron un fuerte aumento en los precios del petróleo crudo. Hasta el día de hoy, parece que nuestro escenario base (ataques de Israel, represalias por parte de Irán, seguidos de una participación militar limitada de EE. UU. y un aumento temporal en los precios del petróleo crudo a entre 70 y 80 USD por barril) se ha materializado.
Creemos que actualmente hay pocas razones para temer un aumento significativo de la inflación. La política monetaria se ha relajado, pero no es excesivamente acomodaticia. Y es poco probable que se produzca un aumento significativo de la demanda, ya que el crecimiento económico mundial sigue ralentizándose.
Aun así, las tensiones en Oriente Medio han añadido otra capa de incertidumbre a la ya complicada tarea de la Reserva Federal estadounidense (Fed). En junio mantuvo estables los tipos de interés y revisó al alza las expectativas de inflación y desempleo. El Banco Central Europeo (BCE) volvió a recortar los tipos de interés, y los merca- dos esperan al menos un recorte más de aquí a finales de año. El Banco Nacional Suizo situó su tipo de interés oficial en cero para controlar la fortaleza del franco y las presiones deflacionistas.
Seguimos sobreponderados en efectivo atentos a reasignar cuando surjan oportunidades.
Mantenemos nuestra opinión ligeramente negativa sobre la renta fija. Las yields de los bonos estadounidenses siguen navegando por un panorama complejo, a medida que la atención vuelve a centrarse en las preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal y la deuda de EE. UU. En respuesta, los rendimientos de los bonos del Tesoro han subido, con los aumentos más pronunciados en los vencimientos a más largo plazo. Dentro de la renta fija, tenemos una ligera preferencia por la deuda pública (neutral) frente a los bonos de high yield (negativa). Tras el reciente estrechamiento de los diferenciales por las noticias comerciales más positivas, las yields no ofrecen ahora una compensación suficiente en relación con los niveles históricos, teniendo en cuenta los eleva- dos riesgos y la volatilidad del mercado. Nos mantenemos neutrales en cuanto a los bonos en divisas fuertes de mercados emergentes (ME).
Reiteramos nuestra ligera sobreponderación en renta variable, expresada principalmente a través de una modesta sobreponderación en renta variable de mercados emergentes. Hemos observado que los inversores siguen reduciendo su exposición a los activos estadounidenses, lo que podría beneficiar a otras regiones, incluidos los ME. Nuestra visión bajista del dólar respalda una leve sobreponderación en renta variable de emergentes, que históricamente se benefician de su debilidad. No obstante, el verano podría ser volátil: el plazo de 90 días para los aranceles de Trump vence a principios de julio, sin avances relevantes. Algunos tuits podrían provocar vaivenes bursátiles, como en su primer mandato. Aconsejamos a los inversores mirar más allá del ruido temporal.
Reiteramos nuestro posicionamiento neutral en oro. El mes de junio sirvió de poderoso recordatorio del atractivo del oro como refugio seguro. La crisis entre Israel e Irán llevó al metal amarillo a superar los 3.400 USD por onza. Aunque consideramos que el metal amarillo es estructuralmente atractivo – apoyado por los elevados niveles de deuda pública, la disminución de la confianza en el papel moneda y los esfuerzos de los bancos centrales por diversificarse y alejarse del dólar estadounidense – somos un poco más cautos a corto plazo. El oro dista mucho de ser una cobertura «barata» a estos niveles, y la demanda china parece haber pasado a un segundo plano.
Gran parte de la huida hacia delante inducida por los aranceles ha quedado atrás. Los índices de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero mundial han vuelto a bajar. Los datos chinos tampoco han sido buenos. Esto, unido a los crecientes temores sobre el crecimiento económico, sugiere una postura prudente hacia esta clase de activos cíclicos. Al mismo tiempo, los riesgos geopolíticos han vuelto, empujando temporalmente al alza los precios del petróleo y del oro. Consideramos que lo más sensato es adoptar una postura neutral.
Mantenemos una postura neutral tanto en fondos alternativos como en el sector inmobiliario.