
Actualizado:
26 FEB, 2026
Por RankiaPro

Los dividendos repartidos por las compañías cotizadas de todo el mundo marcaron un nuevo máximo histórico en 2025. Según el último informe de dividendos de Capital Group, los pagos globales ascendieron a 2,09 billones de dólares, lo que supone un incremento interanual del 7% en términos brutos y del 6% en términos básicos, una vez ajustados los efectos del tipo de cambio, los pagos extraordinarios y factores de calendario.
El estudio, que forma parte del Estudio de renta variable global de la gestora, destaca además que el crecimiento medio del dividendo por empresa fue del 5,8%, reflejando una mejora generalizada de los beneficios corporativos en la mayoría de regiones y sectores.
El ejercicio cerró con un cuarto trimestre especialmente sólido: las compañías distribuyeron 428.000 millones de dólares, un récord para ese periodo. El crecimiento interanual en el trimestre fue del 6,5% en términos brutos y del 5,9% en términos básicos, confirmando la resiliencia de las políticas de remuneración al accionista en un entorno todavía marcado por la volatilidad macroeconómica.
Alexandra Haggard, directora de servicios de clases de activos para Europa y Asia-Pacífico en Capital Group, subraya que el crecimiento récord estuvo “respaldado por unos beneficios sólidos y una fortaleza generalizada en todas las regiones y sectores, con solo algunos puntos débiles aislados”. De cara a 2026, apunta a “signos alentadores”, apoyados en la expansión de los mercados bursátiles y en unas perspectivas de beneficios que sostienen los pagos.
Desde el punto de vista sectorial, el impulso vino principalmente del sector financiero, que fue el mayor contribuyente al aumento global de los dividendos. Las aseguradoras elevaron sus pagos un 12,5% en términos básicos, mientras que el conjunto del sector financiero registró un avance del 16,8%.
La tecnología fue el segundo sector con mayor dinamismo. El subsector de software y servicios de Tecnologías de la Información (TI) destacó con un crecimiento básico del 13%. De hecho, los dividendos del software alcanzaron un récord de 64.100 millones de dólares en 2025, un 45% más que hace una década y ya en niveles comparables —e incluso superiores— a los que mostraba entonces el sector automovilístico.
También contribuyeron de forma relevante los sectores farmacéutico, utilities, medios de comunicación y maquinaria —especialmente aeroespacial y defensa—. En contraste, minería, automoción y petróleo y gas registraron descensos en sus pagos, en línea con la debilidad de beneficios en estas industrias más cíclicas.
El crecimiento fue amplio desde el punto de vista geográfico. Un total de 30 de los 46 mercados incluidos en el índice de Capital Group alcanzaron cifras récord de dividendos, entre ellos Estados Unidos, Japón, Canadá, Singapur, Hong Kong, Taiwán y la mayor parte de Europa. La debilidad del dólar estadounidense amplificó el número de máximos históricos medidos en esta divisa.
Japón encabezó el avance global, con un aumento del 12,5%, el doble de la media mundial, reflejo de una mayor atención a la gobernanza corporativa y a la remuneración del accionista. Estados Unidos, los mercados emergentes, Canadá y Europa registraron crecimientos básicos de entre el 6% y el 7%.
En Europa los dividendos alcanzaron los 365.100 millones de dólares, con un incremento básico del 5,8%. España destacó especialmente: el crecimiento bruto fue del 14,1% y, una vez ajustados los efectos del calendario y del tipo de cambio, el aumento básico se situó en el 12,7%, el más alto del mundo.
La mitad del incremento español provino del sector bancario, que distribuyó una cifra récord de 12.200 millones de euros. Sabadell, en particular, concentró una cuarta parte del aumento total entre las compañías españolas del índice, al elevar su dividendo en el marco de su estrategia defensiva frente a una potencial adquisición.
En el lado más débil se situaron Australia —muy expuesta a recursos naturales y bancos con menor crecimiento—, Reino Unido —lastrado por minería y telecomunicaciones— y China, donde la presión sobre los beneficios empresariales se trasladó mecánicamente a los dividendos debido a ratios de pago fijos.
De cara a 2026, Capital Group prevé que los dividendos globales aumenten un 5,4% en términos generales, hasta alcanzar un nuevo máximo de 2,2 billones de dólares. En términos básicos, el crecimiento estimado es del 5,7%.
Mario González, responsable del negocio de Capital Group en España, US offshore y LATAM, y Álvaro Fernández, corresponsable del negocio en España y Portugal, destacan que en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, las tensiones arancelarias y episodios de volatilidad, “las empresas que pagan dividendos y demuestran que pueden hacerlos crecer de forma sostenible ofrecen estabilidad a las carteras”.
Para los inversores españoles, concluyen, los dividendos continúan siendo una fuente tangible de ingresos y un elemento de resistencia en cualquier fase del ciclo de mercado.