
Actualizado:
22 JUL, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Los dividendos globales alcanzaron los 424.500 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, lo que supone un aumento interanual del 10,1%, según la primera edición del Índice Global de Dividendos y Recompra de Acciones de Janus Henderson. El crecimiento fue generalizado, con avances significativos en Norteamérica, Europa, Japón y el Reino Unido, en un contexto macroeconómico marcado por la incertidumbre comercial y el riesgo geopolítico.
Se trata de la primera vez que la gestora amplía su reconocida investigación sobre dividendos para incorporar también las recompras de acciones, lo que permite obtener una fotografía más completa de cómo las mayores compañías del mundo remuneran a sus accionistas. Y esa fotografía muestra una divergencia clara: mientras los dividendos se aceleran, las recompras empiezan a perder impulso.
Las recompras de acciones a nivel mundial ascendieron a 425.700 millones de dólares en el primer trimestre, ligeramente por encima del importe destinado a dividendos, pero con un retroceso interanual del 3,1%. Según Janus Henderson, este descenso sugiere que las compañías se están volviendo más selectivas a la hora de destinar capital a la recompra de sus propias acciones.
La explicación de este contraste está en la naturaleza de cada instrumento: los dividendos, respaldados por unos beneficios empresariales resistentes, tienden a ser decisiones estructurales de los consejos de administración; las recompras, en cambio, responden a un enfoque más discrecional y cíclico, más sensible a un entorno de tipos de interés elevados durante más tiempo.
Norteamérica siguió siendo, con diferencia, la región dominante. Estados Unidos aportó 183.500 millones de dólares en dividendos —el 46,3% del total del índice— y ejecutó recompras por valor de 266.700 millones de dólares, consolidándose como el mayor mercado del mundo en ambas categorías. El crecimiento de los dividendos estadounidenses fue transversal, con la tecnología, el sector financiero y la energía como principales impulsores.
En Europa, excluido el Reino Unido, los dividendos sumaron 67.400 millones de dólares, un 35,5% más que un año antes, impulsados por el efecto del tipo de cambio y el calendario de pagos. Suiza lideró el continente con 27.300 millones de dólares repartidos, seguida de Dinamarca, con 9.400 millones.
Las empresas británicas distribuyeron 17.700 millones de dólares en dividendos, un 17,7% más que el año anterior, situándose como el segundo mercado europeo tras Suiza. Buena parte de ese repunte se explica por pagos extraordinarios: un dividendo especial de 3,60 libras por acción de Next, tras unas sólidas ventas internacionales, y otro de Reckitt, vinculado a la desinversión de su negocio Essential Home.
Más allá de estos pagos puntuales, compañías como AstraZeneca y Shell también sostuvieron el crecimiento británico. El país completó además recompras por 5.800 millones de dólares, la cifra más alta de Europa después de Alemania.
El sector financiero fue el mayor contribuyente mundial tanto en dividendos (90.800 millones de dólares) como en recompras (110.700 millones de dólares, más de un tercio del total del índice).
Sin embargo, el crecimiento más llamativo se registró en materiales básicos, con un incremento del 47,1% en los pagos respecto al mismo periodo de 2025. Janus Henderson atribuye este salto a la fuerte demanda de minerales críticos como el cobre y el litio, esenciales para centros de datos, semiconductores e infraestructura de inteligencia artificial.
La tecnología, por su parte, mantuvo su peso en la ecuación: 43.700 millones de dólares en dividendos y 66.600 millones en recompras, confirmando el papel central de las grandes tecnológicas en la rentabilidad global del capital.
Janus Henderson prevé un crecimiento global de los dividendos del 8,3% para el conjunto de 2026, frente al 6,8% registrado en 2025. En sentido contrario, espera que las recompras globales caigan un 1,1% este año, tras haber crecido un 6,1% en el ejercicio anterior.
Jane Shoemake, gestora de carteras de clientes del equipo de renta variable global de Janus Henderson, explica que la sorpresa del trimestre ha sido la solidez de los beneficios empresaririales a nivel mundial, que se traduce directamente en mayores dividendos en una amplia variedad de sectores y regiones. La gestora subraya que, aunque el volumen de recompras sigue siendo considerable, su modesto retroceso interanual pone de manifiesto por qué ambas vías de retribución deben analizarse de forma diferenciada: los dividendos reflejan decisiones de largo plazo basadas en la sostenibilidad del negocio, mientras que las recompras funcionan como un mecanismo más flexible y discrecional, que actúa de amortiguador cuando las condiciones se complican.
Fuente: Índice Global de Dividendos y Recompra de Acciones de Janus Henderson, primera edición (T1 2026).