
25 MAR, 2026
Por RankiaPro

La reciente corrección de los metales preciosos, desencadenada por la escalada del conflicto en Irán, no ha alterado sus perspectivas de fondo. Así lo defiende Ofi Invest AM, que considera que el desplome del oro y la plata representan una clara oportunidad de inversión a largo plazo.
Desde el inicio de las tensiones en Oriente Medio, los mercados de materias primas han sufrido un ajuste significativo. A 23 de marzo, el oro acumula un descenso cercano al 20%, la plata se deja casi un 30% y el cobre más de un 10%, borrando las subidas registradas a comienzos de año. Sin embargo, la firma subraya que estos movimientos responden a factores coyunturales, no estructurales.
El detonante principal ha sido el cierre del estrecho de Ormuz, una arteria clave por la que transita cerca del 20% del petróleo y gas mundial. Este bloqueo ha alterado las expectativas de inflación y, con ello, las previsiones de política monetaria.
Los mercados han pasado de anticipar recortes de tipos en Europa y Estados Unidos a descontar posibles subidas en la eurozona y estabilidad en EE.UU. En este contexto, los activos sin rendimiento, como el oro y la plata, resultan menos atractivos frente a instrumentos con rentabilidad.
A ello se suma el fortalecimiento del dólar, impulsado por el retorno del interés inversor hacia activos estadounidenses en un entorno de incertidumbre. Dado que las materias primas cotizan en dólares, su apreciación ejerce presión bajista adicional sobre los precios.
Además, tras meses de fuerte revalorización y en un entorno de diversificación hacia activos reales, muchos inversores han optado por recoger beneficios, intensificando las correcciones en mercados relativamente pequeños y volátiles como los de materias primas.
Ofi Invest AM recuerda que los mercados de metales preciosos, especialmente el del oro por su alta liquidez, suelen ser los primeros en sufrir ventas masivas en episodios de tensión geopolítica. Históricamente, estas correcciones han sido seguidas por rebotes significativos.
Entre los factores adicionales que han presionado los precios, la gestora menciona la posibilidad —aún no materializada— de ventas de reservas de oro por parte de países del Golfo para financiar gastos derivados del conflicto. Asimismo, el debilitamiento del consumo en Oriente Medio, una región clave que canaliza cerca del 20% del comercio mundial de oro a través de Dubái, también influye en la demanda.
El conflicto en Irán introduce un doble shock, tanto de oferta energética como de precios, que complica la actuación de los bancos centrales. La Reserva Federal podría enfrentarse al dilema de subir tipos para contener la inflación o bajarlos para sostener el crecimiento.
Desde la gestora consideran poco probable un endurecimiento agresivo de la política monetaria, ya que no resolvería un shock de oferta y podría dañar aún más la actividad económica. En paralelo, el elevado endeudamiento soberano limita el margen para mantener tipos reales elevados sin generar tensiones en los mercados de deuda.
Este escenario refuerza, según Ofi Invest AM, el atractivo estructural del oro como activo refugio, especialmente en un contexto de riesgo de estanflación.
A diferencia de los metales preciosos, la gestora se muestra más prudente respecto a los metales industriales. El riesgo de desaceleración económica podría frenar la demanda en el corto plazo y retrasar inversiones clave para garantizar la oferta futura.
No obstante, algunos materiales podrían mostrar mayor resiliencia. El aluminio, con una parte relevante de su producción en el Golfo Pérsico, ya enfrenta interrupciones. En el caso del cobre y el níquel, su dependencia del azufre —también procedente en gran medida de la región— añade presión a la cadena de suministro.
En paralelo, tendencias estructurales como la transición energética, especialmente en China, podrían compensar parcialmente la caída de la demanda en sectores tradicionales.
Pese al complejo contexto geopolítico y macroeconómico, Ofi Invest AM mantiene una visión constructiva sobre los metales preciosos. La combinación de elevados niveles de deuda, posibles políticas monetarias acomodaticias y tensiones geopolíticas refuerza su potencial alcista.
“Los fundamentos del oro permanecen intactos”, defienden desde la firma, que anticipa un rebote de los precios e incluso la posibilidad de superar máximos anteriores en el medio y largo plazo.
En este escenario, concluyen, las recientes caídas representan una ventana de entrada atractiva para los inversores, mientras que en los metales industriales conviene mantener una postura más cauta hasta que se estabilice el entorno global.