Paloma Torres
Ventas de ETF y fondos indexados de UBS AM para Iberia y Latam

Actualizado:
12 MAR, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

Los inversores recurren a la diversificación en un intento por gestionar el riesgo global de una cartera. La clave de la diversificación está en detectar activos cuyas rentabilidades respondan a factores independientes entre sí. Por su naturaleza, los ETF llevan implícitos dicha diversificación, ya que al replicar índices de una gran variedad consiguen cubrir un amplio espectro a la hora de incorporarlos en las carteras.
De la mano de los expertos de Invesco, Amundi y UBS AM descubrimos la manera más óptima de diversificar las inversiones a través de fondos cotizados.
Ventas de ETF y fondos indexados de UBS AM para Iberia y Latam
La diversificación no es un concepto reciente, encuentra su origen en los años 50 gracias a Markowitz y su modelo. Pero también se puede explicar con el clásico “no poner todos los huevos en una misma cesta”.
La naturaleza de un ETF hace que sea un vehículo idóneo para crear una cartera diversificada para cualquier inversor, a un bajo coste y con todos los beneficios de liquidez diaria y transparencia. Tratándose de un fondo de inversión que ofrece acceso a decenas, cientos incluso miles de acciones o bonos, con la compra de una sola participación, el atractivo frente a acciones o bonos individuales es evidente.
Como bien expresa la teoría de optimización de carteras, la diversificación ayuda a mitigar el riesgo en una cartera, sobre todo de concentración en un único valor. Según el perfil y la tolerancia al riesgo, y objetivo de retorno de cada inversor, el porcentaje asignado a renta variable y renta fija será mayor o menor, y el resultado puede ser el clásico 60-40, 70-30 o incluso 60-30-10. Las combinaciones y posibilidades son múltiples.
Cada vez es más común que los inversores creen su propia asignación de activos estratégica, e incluso táctica, con ETFs eligiendo índices o estrategias globales, regionales o incluso por países para realizar sus apuestas. Pero la magia de un ETF no acaba en estrategias de renta variable o renta fija tradicional, también existen productos sobre materias primas, metales preciosos, productos temáticos, de factores, sectoriales e incluso alternativos. La idea es dotar al inversor de todas las herramientas para que pueda elegir el tipo de vehículo y estrategia más conveniente para su cartera.
Directora de ETFs para Iberia, Latinoamérica y US Offshore de Invesco
Los ETF son una de las herramientas más útiles que existen para diversificar una cartera debido a su capacidad para ofrecer exposición a una amplia variedad de activos y mercados. Por un lado, tienen las ventajas de un coste generalmente competitivo que es el mismo para cualquier inversor del mercado sin importar su tamaño, la agilidad y liquidez al ser un instrumento cotizado y la transparencia de la cartera, lo que facilita al inversor saber en todo momento lo que está comprando y el posicionamiento de su inversión. Al replicar índices de renta variable como el MSCI World, S&P 500 u otros índices de renta fija o materias primas, los ETFs permiten a los inversores acceder a una cartera diversificada con un solo instrumento y en una sola operación.
Los ETF tienen una ventaja fundamental respecto a otros instrumentos de inversión: dan acceso directo a clases de activos que otros vehículos financieros no pueden ofrecer por diversos motivos. Un buen ejemplo de esto son los metales preciosos; un ETF puede invertir directamente en oro o plata, ofreciendo una exposición total a la evolución del precio de estos metales, algo que no puede ser replicado por otros vehículos como los fondos.
De acuerdo con los análisis históricos, una de las formas más eficientes de diversificar carteras es la de construir una parte estratégica formada por las exposiciones a los principales índices y sectores de renta fija y variable, además un porcentaje de oro -alrededor del 5% suele ser lo recomendado por los análisis- y también con exposición a inversiones alternativas, como las materias primas, que dependerán del perfil de riesgo de cada cliente. Esta parte proporciona una beta cercana a 1 y asegura que el inversor aproveche las tendencias alcistas del mercado a medio y largo plazo.
La otra parte de la cartera estaría formada por inversiones tácticas, en las que el inversor ve oportunidades en un momento concreto por razones sectoriales o macroeconómicas. En este punto, da igual la clase de activo, sector o geografía que busque este inversor: seguramente existe un ETF para invertir exactamente en lo que busca. En Invesco puede encontrar más de 150 ETFs diferentes, una oferta que combina productos en activos tradicionales para replicar el comportamiento de cualquier mercado con otros productos muy innovadores para posicionarse en las últimas tendencias, como criptomonedas, la tecnología blockchain o la inteligencia artificial.
Responsable de estrategias de inversión de Amundi ETF
Los ETF han experimentado un crecimiento exponencial en las dos últimas décadas, convirtiéndose en una herramienta esencial en la construcción de carteras para los inversores. El mercado mundial de ETF alcanzó los 14,3 billones de dólares en enero de 2025, con una notable expansión en Europa, donde los activos gestionados alcanzaron los 2,4 billones de dólares, alrededor del 16,5% del mercado mundial. EE.UU. sigue siendo el mayor mercado de ETF, con 10,7 billones de dólares, aproximadamente el 75% del total mundial.
Los ETF son instrumentos líquidos, transparentes y de bajo coste que sirven como elementos versátiles para las carteras. Los inversores institucionales se benefician de los ETF por su exposición a largo plazo a las primas de riesgo de distintas clases de activos, lo que permite lograr una diversificación eficaz. La mayoría de los ETF publican diariamente sus posiciones, lo que ofrece a los inversores una visión clara de los activos subyacentes. Esta transparencia contribuye a que los inversores profesionales tomen decisiones con pleno conocimiento de causa y mantengan el control de sus estrategias de inversión.
Los ETF cotizan como acciones en las principales bolsas, ofreciendo una elevada liquidez y la flexibilidad de comprar y vender a lo largo del día a precios de mercado. La eficiencia de costes es una ventaja clave de los ETF y es crucial para los inversores profesionales que buscan maximizar la rentabilidad al tiempo que minimizan los costes. Además, los ETF incurren en menores costes de negociación, como comisiones y diferenciales de compra/venta, lo que potencia aún más su rentabilidad. Estas características permiten a los inversores responder rápidamente a las cambiantes condiciones del mercado y facilitan las rotaciones sectoriales y regionales. Por ejemplo, en 2024 se produjo una importante rotación hacia los ETF de renta variable estadounidense, impulsada por un mayor apetito por el riesgo. Los ETF también facilitan el acceso a sectores, materias primas o estrategias de inversión específicos a los que podría resultar difícil acceder de otro modo, como los mercados emergentes o las inversiones temáticas.
En general, los ETF son herramientas sólidas para la diversificación de carteras, ya que combinan rentabilidad, liquidez y acceso a una amplia gama de mercados. Estas ventajas hacen de los ETF una opción atractiva para los inversores profesionales que desean optimizar sus estrategias de inversión.