
15 ENE, 2026
Por RankiaPro

El dividendo vuelve a consolidarse como una pieza central de la retribución al accionista en Europa. Allianz Global Investors estima que las compañías del STOXX Europe 600 repartirán cerca de 454.000 millones de euros en 2026, frente a los 437.000 millones de 2025, lo que supone un avance del 4% interanual. En el caso de España, el salto sería más pronunciado: las empresas españolas del índice podrían distribuir 27.700 millones de euros, un 15% más que el año anterior (24.000 millones), según los cálculos de la gestora.
“La tendencia alcista de los dividendos en Europa se mantiene”, resume Grant Cheng, gestor de Allianz GI, quien anticipa que el crecimiento de 2026 será similar al de 2025, pero con un mayor impulso en 2027 si se materializa la mejora de beneficios prevista para 2026. El análisis introduce, además, un matiz sectorial clave: presión a la baja en consumo discrecional —donde se incluyen automoción y lujo— por el menor desempeño de beneficios en 2025, frente a un nuevo avance en el sector financiero, que previsiblemente seguirá siendo el mayor pagador de dividendos más allá de 2026.
La mejora del reparto viene acompañada de una rentabilidad por dividendo que, según la gestora, podría situarse alrededor del 3,2% para el conjunto del STOXX Europe 600 en 2026. La gestora subraya que este nivel es comparable al de los bonos del Estado alemán a 15 años, un punto de referencia relevante para un inversor europeo que busca ingresos y estabilidad. En España el rendimiento esperado sería superior, en torno al 4%, mientras que Noruega podría liderar el ranking con una rentabilidad estimada del 5,8%.
Más allá de la cifra agregada, el estudio pone el foco en una idea recurrente en los periodos de incertidumbre: el dividendo como “segunda fuente de ingresos” y como componente a menudo infravalorado de la rentabilidad total de la renta variable. Allianz GI recuerda que, en los últimos 40 años, cerca del 39% de la rentabilidad anualizada de la renta variable europea (MSCI Europe) ha estado impulsada por dividendos. En Norteamérica (MSCI North America), su contribución se aproxima al 21%, mientras que en Asia-Pacífico (MSCI Pacific) supera el 49%, según el informe.
“La aportación de los dividendos es relevante y, gracias a políticas de reparto estables, también aportan estabilidad a la cartera”, explica Hans-Jörg Naumer, director de Mercados de Capitales y Análisis Temáticos de Allianz GI y autor del estudio. En ese sentido, el análisis destaca que las carteras construidas con compañías de mayor payout tienden a registrar menor volatilidad que aquellas formadas por empresas con dividendos bajos.
El estudio también identifica patrones sectoriales detrás de esa estabilidad. Las carteras que agrupan al 25% de compañías con mayor dividendo, tanto en el STOXX Europe 600 como en el S&P 500, muestran una mayor exposición a servicios públicos, telecomunicaciones y consumo no cíclico. Por el contrario, las carteras con los menores pagadores de dividendos concentran más peso en tecnología, consumo cíclico y energía, sectores donde el crecimiento suele primar sobre la distribución.