| Gestora |
Perspectivas de inversión para el segundo semestre de 2025 |
| Amundi |
Incertidumbre: el riesgo geopolítico, los elevados niveles de deuda y el limitado margen fiscal aumentan las vulnerabilidades.
Las principales economías muestran resiliencia pero también trayectorias divergentes: se espera que EEUU se ralentice, Europa registre un crecimiento moderado y la India destaque.
Asignación moderadamente “risk-on”: continuará la rotación de la renta variable hacia Europa y los mercados emergentes. También es probable un mayor pronunciamiento de las curvas de rendimiento.
Resiliencia y diversificación: postura moderadamente pro-riesgo, con coberturas reforzadas frente a los riesgos de inflación y divisas. Centrarse en temáticas de largo plazo, y exposición selectiva a activos reales y alternativos.
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| Candriam |
Posición neutral y bien diversificada en renta variable: evitar el sesgo regional y favorecer la diversificación por sector y estilo.
Renta variable estadounidense: selectivos, con preferencia por valores tecnológicos, impulsados por el crecimiento estructural vinculado a la IA.
Renta variable europea: se está beneficiando de respuestas presupuestarias más activas y valoraciones más atractivas. Las valoraciones de bancos y servicios públicos están en línea con su media histórica. La subida del euro también podría pesar sobre los beneficios.
Renta variable emergente: la evolución del dólar estadounidense es un elemento clave. Positivos con la tecnología china: la reciente debilidad es una oportunidad para aumentar las inversiones.
Posición larga en duración en la eurozona y neutrales en bonos del Tesoro estadounidense. En una cartera diversificada, la duración sigue ofreciendo una protección eficaz.
Crédito: preferencia por los bonos investment grade con un sesgo favorable hacia el crédito europeo. Más cautelosos en lo que respecta al alto rendimiento.
El oro y los activos alternativos respaldan las carteras.
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| Columbia Threadneedle Investments |
Deuda corporativa, inteligencia artificial y sector financiero estadounidense son los sectores con mayores oportunidades de inversión.
Europa es una de las regiones más atractivas gracias al impulso fiscal alemán, y la flexibilidad monetaria del BCE y el Banco de Inglaterra.
La evolución del mercado laboral será determinante para la política de tipos de la Fed y, por tanto, para la rentabilidad de la renta fija estadounidense.
En un entorno marcado por la ambigüedad y los cambios vertiginosos, el análisis riguroso y la selección de activos son la clave para obtener una rentabilidad ajustada al riesgo.
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| Deutsche Bank |
Prevé que España cerrará 2025 con un aumento del PIB del 2,2%, muy por encima de economías de su entorno y el doble que la media de la eurozona.
La inflación de la zona euro se mantendrá cerca del objetivo del 2% del BCE este año y el próximo, permitiendo un nuevo recorte de tipos en los próximos cuatro trimestres.
Renta variable: las perspectivas siguen siendo positivas, pero volátiles. Importante diversificación entre regiones y sectores.
Renta fija: destacan las altas rentabilidades de los bonos soberanos tanto en EEUU como en Europa, en medio de la presión fiscal y el aumento de las primas por plazo.
Oro: la incertidumbre actual sobre los aranceles y su impacto en la economía mundial potencia su atractivo como “valor refugio”.
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| DPAM |
Renta variable: alta volatilidad. Importante mantener la inversión a largo plazo y aprovechar las oportunidades que surgen tras las crisis.
Rentabilidad modesta en EEUU, mientras que Europa muestra cierto potencial gracias a estímulos fiscales y valoraciones más atractivas.
Mercados emergentes: podrían beneficiarse si continúa la debilidad del dólar.
Sector inmobiliario cotizado: ofrece oportunidades por su recuperación de fundamentales y descuentos frente al valor neto de activos.
Renta fija: las diferencias entre EEUU y Europa generan oportunidades divergentes para los inversores. La visión en crédito es neutral por falta de catalizadores claros.
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| Dunas Capital AM |
Estrategia de riesgo muy bajo ante un entorno marcado por la elevada incertidumbre política, el aumento del déficit público y la desaceleración económica a nivel global.
Renta fija: evitar la exposición a los tramos más largos de la curva y mantener un posicionamiento conservador en bonos financieros “senior” con vencimientos no superiores a cuatro años.
Renta variable: priorizar compañías con generación de flujos de caja visibles en sectores como salud, utilities, energía, telecomunicaciones y servicios financieros.
Oportunidades puntuales ligadas al plan de estímulo fiscal alemán: inversión tanto en el MDAX como en empresas cíclicas europeas de los sectores automovilístico y químico, así como en el ámbito de la defensa a través de consultoras tecnológicas.
La protección frente a la volatilidad de los mercados sigue siendo prioritaria: mantener fuertes coberturas globales de cartera a través de estructuras de opciones sobre el Eurostoxx 50.
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| DWS |
Los precios de las acciones se ven impulsados por las ganancias a largo plazo. Prevemos que las ganancias globales continúen creciendo en 2025 y 2026.
El S&P 500 se está beneficiando desproporcionadamente del entusiasmo por la IA y otros crecimientos digitales.
Europa: la perspectiva de una política fiscal más expansiva está impulsando las perspectivas de crecimiento e inversión.
Si la inflación vuelve a asomar la cabeza, las acciones, el oro y algunos segmentos de los sectores inmobiliario y de infraestructuras podrían ofrecer una gestión del riesgo relativamente mejor que el efectivo o los bonos.
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| Edmond de Rothschild AM |
Importantes cuestiones políticas, pero sin repercusiones significativas en el comportamiento de los mercados, aparte de una volatilidad ocasional.
Puntos a vigilar por los inversores en el segundo semestre: riesgo geopolítico, tensiones comerciales y déficit público estadounidense.
Asignación de activos: ligera infraponderación de la renta variable -en particular la estadounidense- y el dólar.
Renta fija: evitar los bonos a largo plazo, ya que el riesgo de recesión sigue siendo moderado.
Positivos sobre Europa: la aplicación del plan Draghi podría permitir al continente recuperar el retraso, impulsando la competitividad y apoyando la industria y la tecnología.
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| Eurizon AM |
La guerra entre EEUU y China es más tecnológica que comercial y podría ser positiva para el mundo, especialmente para Asia.
Estrategia de inversión: positivos en deuda soberana europea y renta variable global.
Perspectiva positiva sobre la deuda de los países periféricos de la Eurozona: los diferenciales del crédito corporativo se han estabilizado, con una mejora en el sentimiento hacia los bonos high yield tanto en EEUU como en Europa.
Renta variable global: mantiene una tendencia positiva, lideradas por Europa y los mercados emergentes en la primera mitad del año, y con EEUU recuperándose ahora.
A corto plazo, la bolsa estadounidense podría recuperar el retraso acumulado en la primera mitad del año, pero la renta variable europea también sigue siendo atractiva.
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| Fidelity |
Carteras diversificadas en todo el mundo: la asignación de activos por regiones será más importante ahora que los activos estadounidenses sufren una mayor volatilidad.
Bonos emergentes en moneda fuerte y moneda nacional: van a beneficiarse de la debilidad del dólar, muchos de ellos están muy baratos. Algunos, como los bonos brasileños y mexicanos, ofrecen rendimientos atractivos.
Renta variable emergente: el movimiento al alza de China encuentra más apoyo fundamental que en anteriores ocasiones. Las valoraciones son relativamente bajas. Existen áreas interesantes en China, la India y Latinoamérica.
El euro y el yen: ambas divisas deberían mantener una relativa estabilidad y ofrecer algunas de las cualidades defensivas perdidas con la inestabilidad del dólar.
Oro: probablemente desempeñe su papel tradicional como depósito de valor ante la depreciación del dólar.
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| Goldman Sachs AM |
Renta variable: oportunidades potenciales a lo largo de distintas geografías y sectores, incluidos Europa y small caps. A nivel global, las empresas con factores diferenciadores clave y poder de fijación de precios pueden resultar especialmente atractivas en un entorno de mayores aranceles.
El universo tecnológico más amplio ofrece numerosas oportunidades, especialmente con el auge de la IA agentiva.
Renta fija: dado el estrechamiento de los diferenciales en un entorno incierto, los inversores podrían tener que explorar oportunidades en todo el espectro de la renta fija, incluidos los sectores titulizados.
Mercados privados: los hedge funds y las estrategias de cobertura frente a riesgos extremos pueden ofrecer rutas alternativas hacia la resiliencia.
Megatendencias y disrupción: la IA, la transición hacia energías limpias y el retorno de la producción industrial a los países de origen (reshoring) siguen impulsando un fuerte aumento de la demanda de energía y electricidad. Será necesario un mayor volumen de crédito privado orientado a la transición climática.
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| M&G |
La liquidez sigue siendo un activo competitivo: el tipo de interés oficial en EEUU sigue siendo el factor dominante para los inversores globales, tanto en su nivel actual como en su trayectoria futura.
Renta fija: las rentabilidades reales en renta fija son actualmente atractivas en comparación con la mayor parte de los últimos 20 años, y razonables en el contexto más amplio de los últimos 30.
Los diferenciales de los bonos corporativos en mercados desarrollados se han ampliado desde comienzos de año.
Mayor compensación por riesgo en mercados emergentes como Brasil, México y Sudáfrica.
Renta variable: valoraciones elevadas en algunas bolsas. Desde una perspectiva a largo plazo, la prima por riesgo sigue siendo baja en los mercados de renta variable de EEUU, India, Taiwán y Australia.
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| Lombard Odier |
Revisión a la baja de las previsiones de crecimiento global, reflejando el impacto de la política comercial de EEUU. Aunque la economía estadounidense se está desacelerando, debería evitar una recesión.
Los tipos de interés de los bancos centrales se mantendrán bajas, especialmente en la eurozona y Suiza. Se espera que la Fed comience a recortar en la segunda mitad de 2025.
Renta fija: prefieren bonos soberanos como la deuda gubernamental japonesa (cubierta) y los bonos del Tesoro de EEUU protegidos contra la inflación. Los bonos corporativos investment grade ofrecen oportunidades para aumentar la diversificación.
Renta variable: las acciones globales deberían tener un buen desempeño y favorecen los sectores cíclicos, así como las infraestructuras y temas positivos para la naturaleza.
Inversiones alternativas: el sector inmobiliario se beneficia de la caída de los tipos y las estrategias de fondos de cobertura market-neutral pueden ofrecer estabilidad.
Oro: valioso diversificador estratégico mientras sus precios se consolidan.
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| Singular Bank |
Cambio en el orden mundial, definido por las denominadas “5Ds”: desglobalización, descarbonización, digitalización, demografía y desconfiguración del orden mundial.
Ralentización del ritmo de crecimiento a un 1,5% en EEUU en 2025, en un contexto marcado por el giro de la política económica de la primera potencia del mundo.
Economía española: mayor resiliencia ante la evolución del consumo interno, el empleo y el crecimiento poblacional, pero enfrenta retos estructurales.
Estrategia de inversión prudente pero con marcados sesgos geográficos y sectoriales, con foco en los retornos predecibles y tendencias estructurales como la transición energética, la digitalización y el cambio demográfico.
Destaca la renta fija pública de duración media, la deuda corporativa con grado de inversión y sectores como salud e infraestructuras en renta variable, priorizando regiones como Europa y Asia-Pacífico.
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| T. Rowe Price |
Asset allocation: vendrá marcado por la protección frente a la inflación y la diversificación de las carteras de renta variable.
Los valores europeos ofrecen valoraciones atractivas: han superado a los estadounidenses este año y parecen estar bien posicionados para seguir haciéndolo.
Mercados emergentes: destacan India y Argentina. También se espera que la renta variable de Indonesia y Arabia Saudita registre un buen comportamiento. Por contra, Vietnam se enfrenta a un periodo algo más complicado.
Renta fija: los bonos con riesgo de crédito podrían rendir más que la deuda pública. Los aranceles y la reforma fiscal alemana han cambiado el panorama de los bonos. Los bonos high yield y de ciertos mercados emergentes ofrecen una diversificación significativa.
Infraponderación tanto en bonos del Tesoro de vencimientos largos como en renta variable de EEUU.
La mejora generalizada de la calidad crediticia de las empresas impulsará la renta fija privada.
Las reformas en materia de gobierno corporativo siguen respaldando a la renta variable japonesa.
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| Wellington Management |
El riesgo de recesión es bajo y los factores fundamentales siguen respaldando una ligera sobreponderación de la renta variable global frente a la renta fija.
Posición neutral en renta variable europea y mercados emergentes, moderadamente sobreponderada en Japón y ligeramente infraponderada en EEUU.
Neutrales en cuanto a duración, pero con una ligera sobreponderación en crédito. Aunque los diferenciales se han estrechado, el high yield sigue generando una rentabilidad por carry aceptable, con un riesgo de refinanciación reducido.
Infraponderados en petróleo: prevé un superávit en el mercado este año ante la ralentización de los recortes de producción por parte de la OPEP.
Sobreponderados en oro: respaldado por la demanda de los bancos centrales y su potencial como cobertura frente a un entorno de estanflación.
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