
10 FEB, 2026
Por RankiaPro

Las elecciones anticipadas a la Cámara Baja en Japón han marcado un hito histórico, fortaleciendo significativamente el gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi. El Partido Liberal Democrático (LDP) ha obtenido un resultado mucho mejor de lo esperado, ganando 316 escaños de 465 y alcanzando por sí solo la mayoría absoluta. Sumando los escaños del Partido de la Innovación Japonesa (Ishin), la coalición de gobierno llega a 352 escaños, superando el umbral de dos tercios y asegurándose así una súper mayoría que no se veía desde hace décadas.
Los analistas subrayan que la combinación de estabilidad política, nuevas medidas fiscales y la perspectiva de una normalización monetaria podría modificar de forma significativa el escenario para inversores y gestores globales.
La súper mayoría garantiza al gobierno un horizonte más estable y la capacidad de aprobar rápidamente reformas y medidas económicas.
Para Junichi Inoue, responsable de renta variable japonesas y gestor de carteras en Janus Henderson, el resultado electoral permite al gobierno proceder sin obstáculos: "la administración Takaichi es capaz de gobernar con mayor estabilidad en los próximos cuatro años y se espera que proceda con sus planes de implementación de políticas sin fricciones materiales."
Según Inoue, "las inversiones destinadas a fortalecer la base industrial y la defensa nacional de Japón permanecen en el centro de la agenda del gobierno."
También Min Joo Kang, economista de ING, destaca que "la victoria de la coalición le da a Takaichi más libertad en las decisiones políticas y refuerza su capacidad para perseguir objetivos económicos y de política exterior."
Desde el punto de vista institucional, Lee Hardman, analista senior de divisas en MUFG Bank, señala que la coalición puede sortear el bloqueo de la Cámara Alta: "Esto significa que cualquier proyecto de ley rechazado por la Cámara Alta, donde la coalición no tiene la mayoría, podría ser superado y aprobado nuevamente en la Cámara Baja.
Uno de los temas clave es la suspensión o reducción del impuesto al consumo sobre los productos alimentarios. Según Junichi Inoue, la medida ya ocupa un lugar central y podría acelerarse: “la administración propuso durante la campaña una moratoria de dos años del impuesto al consumo sobre los alimentos, y se espera que las conversaciones interpartidistas aceleren su implementación”. No obstante, Inoue matiza que “el ministro de Finanzas ha señalado la necesidad de identificar fuentes de ingresos que compensen esta rebaja fiscal”.
Min Joo Kang confirma que la reducción del impuesto sobre los alimentos sigue en el centro del debate: “Takaichi ha afirmado que acelerará las discusiones sobre la rebaja del impuesto a los productos alimentarios”.
Desde la óptica de los mercados, Lee Hardman subraya la promesa de no financiar la medida con más deuda: “Takaichi ha indicado que pretende cumplir su compromiso de suspender durante dos años el impuesto sobre las ventas de alimentos sin emitir nueva deuda pública”. Hardman añade que se trata de un asunto aún abierto y políticamente sensible.
El resultado electoral tuvo un efecto inmediato en la bolsa, la deuda y la divisa. “La victoria electoral desencadenó un fuerte rally en el mercado bursátil japonés, que alcanzó nuevos máximos históricos: el Nikkei 225 subió alrededor de un 4%”, sostiene el experto de MUFG Bank. Por contra, “se registraron nuevas ventas de bonos del Estado japonés”.
Desde una perspectiva macrofinanciera, desde ING consideran que el mercado entra en una fase claramente risk-on: “la asunción de riesgo dominará el comportamiento del mercado en el corto plazo”, con un impacto positivo para la renta variable, pero negativo para el yen y los JGB.
Por su parte, en Janus Henderson recuerdan precedentes históricos de rallies postelectorales: “en ambos casos, los índices TOPIX y Nikkei subieron más de un 30% (en yenes) en los cinco meses siguientes”. Y concluye que el entorno actual sigue siendo favorable: “a pesar de unos fundamentales resilientes y valoraciones atractivas, la renta variable japonesa sigue infraponderada en las carteras de muchos inversores”.
Otro eje central es el aumento de los rendimientos y el papel del Banco de Japón (BoJ) a la hora de equilibrar crecimiento e inflación. Según Inoue, el repunte de los rendimientos no implica necesariamente un riesgo fiscal: “consideramos que un rendimiento del JGB a 10 años acercándose al 2%, en un contexto de estabilización de la inflación en torno al 2%, forma parte de un proceso más amplio de normalización de los tipos de interés”.
Para Min Joo Kang, el BoJ afronta una fase delicada y probablemente mantendrá la gradualidad: “seguimos esperando que adopte un enfoque gradual en las subidas de tipos, con un aumento de 25 puntos básicos en junio”. Añade, además, que el banco central prestará especial atención a los salarios y la inflación: “el BoJ estará más atento que nunca al impacto de unos rendimientos más elevados sobre la economía y al endurecimiento de las condiciones financieras”.
El tipo de cambio USD/JPY sigue siendo un elemento clave para la estabilidad de los mercados japoneses, especialmente ante el riesgo de intervención. Como explica Lee Hardman (MUFG Bank), el yen vivió una sesión volátil: “el yen se debilitó inicialmente, llevando al USD/JPY hasta un máximo de 157,76; pero posteriormente revirtió completamente el movimiento, cayendo hasta un mínimo de 156,22”.
Hardman señala que la presión bajista se vio contenida por el riesgo de intervención y cita a las autoridades japonesas: “Atsushi Mimura advirtió que las autoridades están monitorizando los movimientos del mercado con un alto sentido de urgencia”. Además, cita que el memorando con Estados Unidos refuerza la credibilidad de una intervención: “Japón y Estados Unidos han firmado un memorando de entendimiento que contempla la posibilidad de adoptar medidas decisivas, lo que sin duda incluye la intervención”.
Por su parte, Junichi Inoue (Janus Henderson) recuerda la existencia de una franja “defendida” en el tipo de cambio: “se ha especulado con una intervención coordinada entre Japón y Estados Unidos para mantener el cruce yen/dólar en la zona alta de los 150 yenes”.
Finalmente, Min Joo Kang (ING) anticipa nuevas presiones alcistas sobre el cruce: “esperamos que el USD/JPY vuelva a acercarse al nivel de 160, aunque probablemente se produzca un pulso entre el mercado y las autoridades en torno a 159”.