
17 OCT, 2025
Por Vanguard

Autora: Suparna Sampath, especialista en productos de inversión de renta fija en Vanguard Europe
Las importantes emisiones recientes de bonos han puesto a prueba el apetito de los inversores, mientras que la incertidumbre macroeconómica y geopolítica plantea un reto adicional. Los argumentos a favor de la renta fija siguen siendo sólidos, dados los atractivos tipos de interés reales disponibles y las propiedades de mitigación de las caídas que ofrece esta clase de activos.
A continuación, te mostramos las cinco temáticas que configuran en estos momentos los mercados globales de renta fija.
A principios de septiembre, asistimos a un aumento de la emisión de bonos a nivel mundial, tanto en Europa como en Estados Unidos1. Esta oleada de oferta, típica del periodo posterior al «Día del Trabajo» en Estados Unidos (que se celebra el primer lunes de septiembre), ha suscitado un gran interés entre los inversores, como lo demuestran las tasas de sobresuscripción, que oscilan entre dos y quince veces. Sin embargo, a pesar de esta demanda, los tipos han seguido aumentando, lo que pone de relieve la compleja interacción entre la oferta y el apetito por el riesgo.
Este entorno paradójico refleja tanto la sólida demanda como la fatiga emergente entre los inversores en renta fija. Si bien las nuevas emisiones están siendo absorbidas, el volumen total está poniendo a prueba la capacidad del mercado, especialmente ahora que los inversores sopesan las implicaciones de los tipos más altos y la posibilidad de una mayor oferta. El resultado es un mercado en constante cambio, con ajustes en tiempo real de los precios y las primas de riesgo.
Para los inversores, esta dinámica pone de relieve el delicado equilibrio entre la oferta y la demanda, ya que los cambios en la confianza de los inversores o en las condiciones de financiación pueden alterar rápidamente el panorama.
La economía estadounidense ha seguido desafiando las expectativas, con un PIB del segundo trimestre revisado al alza hasta el 3,3% y unas previsiones para el tercer trimestre igualmente por encima de la tendencia, en torno al 1,6%, según las previsiones de Bloomberg2. Esta fortaleza se refleja en el mercado laboral estadounidense, donde el crecimiento de los salarios y la estabilidad del empleo han alimentado la inflación impulsada por los servicios. La inflación se mantiene cerca del 3%, un nivel que, históricamente, llevaría a la Reserva Federal (Fed) a considerar un endurecimiento de la política monetaria en lugar de una flexibilización.
Sin embargo, los precios del mercado están cada vez más en desacuerdo con los mensajes de la Fed. Los inversores anticipan recortes de tipos, incluso aunque el crecimiento y la inflación sigan siendo elevados. El último informe sobre el empleo no agrícola fue mucho más moderado de lo esperado, con solo 22.000 puestos de trabajo añadidos a la economía estadounidense en agosto, lo que llevó al mercado a descontar nuevos recortes de tipos. Con la inflación aún por encima del objetivo del 2% de la Fed, esto coloca al banco central en una posición delicada.
Los aranceles y las tensiones comerciales actuales han reavivado los temores inflacionistas. Sin embargo, los datos indican que el impacto será gradual. En Estados Unidos, se espera que los precios al consumo absorban la presión más lentamente de lo previsto inicialmente, con un pico de inflación en 2026 que remitirá en cuestión de meses. Factores estructurales como la persistente escasez de mano de obra, la continua expansión fiscal o una política monetaria excesivamente acomodaticia por parte de la Reserva Federal podrían impulsar un aumento más sostenido de la inflación, pero estos no forman parte de nuestras previsiones de referencia para el próximo año o los dos siguientes.
Las empresas estadounidenses han sabido sortear hábilmente los cambios en el panorama arancelario, mitigando el temido «precipicio arancelario». Al anticipar las existencias y cambiar de socios comerciales, las empresas han logrado mantener unos niveles de importación estables, al tiempo que han reducido su dependencia de países con aranceles más elevados, como China. Esta capacidad de adaptación, junto con una menor demanda de los consumidores, ha llevado a muchas empresas a absorber los costes arancelarios reduciendo sus márgenes de beneficio. Aunque esta estrategia tiene sus límites, sugiere que cualquier aumento de precios inducido por los aranceles se producirá de forma gradual a lo largo del tiempo.
Los mercados europeos de renta fija atraviesan un periodo de mayor riesgo fiscal y político. En el Reino Unido, las recientes emisiones sindicadas de bonos del Estado han tenido una buena acogida, pero la atención del mercado se está desplazando hacia los próximos presupuestos de noviembre y la posibilidad de reformas fiscales. La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria del Reino Unido podría rebajar sus previsiones de crecimiento a largo plazo, lo que obligaría al Gobierno a identificar fuentes adicionales de ahorro o ingresos. Sin embargo, los tipos de la deuda pública británica a largo plazo se encuentran ahora en niveles atractivos, con los tipos de los bonos del Estado a 30 años en su nivel más alto en 27 años3.
Alemania está experimentando un cambio estructural, pasando de la escasez de bonos a un excedente, y el aumento de las emisiones está provocando una revalorización de los tipos de los bonos alemanes y una compresión de los diferenciales. El próximo plan de emisiones del país para el cuarto trimestre será objeto de gran atención, ya que marcará la pauta de la dinámica de la oferta y la demanda de cara a 2026. Muchos inversores están sopesando ahora el equilibrio entre el atractivo de los mayores tipos de la deuda pública alemana y los riesgos de un exceso de oferta.
Francia ha nombrado recientemente un nuevo primer ministro después de que el anterior perdiera una votación de confianza crucial en el Parlamento, en medio del debate sobre la consolidación fiscal y los recortes del gasto. Aunque es poco probable que la trayectoria fiscal general cambie drásticamente, el riesgo político sigue siendo una variable clave, con la posibilidad de cambios en las políticas, sorpresas presupuestarias y reacciones del mercado en toda la periferia y el núcleo de la zona euro.
En este contexto tan complejo, la diversificación global nunca ha sido tan importante. El análisis histórico muestra que ningún mercado de bonos obtiene sistemáticamente mejores resultados, y que los índices globales han ofrecido rentabilidades ajustadas al riesgo superiores y menores caídas4. Para los inversores preocupados por la volatilidad y el riesgo idiosincrásico, ampliar la exposición a diferentes regiones y sectores puede mejorar la resiliencia de la cartera y el potencial de rendimiento ajustado al riesgo5.
La asignación a bonos gubernamentales globales, disponible a través de los fondos de Vanguard, incluido el nuevo Vanguard Global Government Bond Index Fund, también permite a los inversores reducir su correlación con los mercados de renta variable. Como indica el siguiente gráfico, mientras que la exposición a los bonos gubernamentales de determinados países tiene una correlación positiva con la renta variable, la correlación global de los bonos gubernamentales globales es negativa tanto con la renta variable estadounidense como con la global (representadas por el S&P 500 y el MSCI World, respectivamente). Por lo tanto, los bonos gubernamentales globales no solo ofrecen una amplia diversificación dentro de la renta fija, sino también diversificación en el contexto de una cartera, ya que pueden ayudar a equilibrar algunos de los riesgos asociados a la renta variable.
Los inversores pueden reducir la correlación con la renta variable invirtiendo a nivel mundial. Correlaciones móviles a tres meses, en los últimos diez años

A medida que se reducen las reservas de liquidez y se intensifican las tensiones políticas, la exposición a los bonos gubernamentales globales puede ayudar a los inversores a construir carteras capaces de capear los retos que puedan surgir, al tiempo que se aprovechan las ventajas de rendimiento y diversificación que ofrecen los activos de renta fija de alta calidad.
1 Fuente: Bloomberg, a 12 de septiembre de 2025.
2 Fuente: Bloomberg, previsión económica del PIB de EE. UU., a 28 de agosto de 2025.
3 Fuente: Bloomberg, desde el 31 de diciembre de 1997 hasta el 31 de agosto de 2025. El rendimiento a 31 de agosto de 2025 era del 5,6%.
4 Fuente: Bloomberg, para el periodo comprendido entre el 31 de julio de 2005 y el 31 de julio de 2025.
5 Fuente: Vanguard, cálculos realizados con datos de Bloomberg, desde el 31 de enero de 2009 hasta el 31 de agosto de 2025. Rentabilidad ajustada al riesgo calculada utilizando la rentabilidad anualizada sobre la desviación estándar anualizada durante ese periodo.