
Actualizado:
23 MAR, 2026
Por Xiaoying Zhou de RankiaPro

En un mundo donde los criterios sostenibles se han consolidado como parte esencial del análisis financiero, una corriente más específica, pero creciente, está atrayendo la atención de inversores que buscan alinear sus carteras con sus convicciones más profundas: la inversión basada en la fe. Pero, ¿se puede ser un buen inversor sin renunciar a tus principios éticos? La respuesta es sí. Por ello, te mostramos cuáles son los fondos y ETF que invierten en la fe, e invierten en compañías teniendo en cuenta los criterios de la Iglesia católica, para que los inversores los tengan en el radar.
Estos vehículos excluyen compañías que vulneran la doctrina social católica (como aquellas vinculadas al aborto, la anticoncepción, la investigación con embriones o la pornografía) y priorizan sectores compatibles con la dignidad humana, el cuidado de la creación y la justicia social. En este artículo analizamos los fondos de inversión más representativos, sus criterios de selección y los retos que enfrentan en el entorno actual de mercado.
Para ello, hemos seleccionado los fondos de inversión y fondos cotizados (ETF) existentes en la actualidad que siguen la doctrina de la iglesia católica. Las rentabilidades mostradas a continuación han sido obtenidas de Morningstar a 28 de febrero de 2026.
| Fondos y ETF | ISIN | Rentabilidad a 1 año | Rentabilidad a 3 años | Rentabilidad a 5 años |
|---|---|---|---|---|
| E.T.H.I.C.A. | FR0013428158 | 16,08% | 13,51% | 10,42% |
| Ibercaja Compromiso Solidario | ES0158216004 | * | * | * |
| Invesco MSCI Europe ESG Leaders Catholic Principles UCITS ETF | IE00BG0NY640 | 15,04% | 12,97% | 9,76% |
| Conciencia Social | ES0121156022 | 3,88% | 5,07% | 1,79% |
| Varianza Altum Faith-Consistent | ES0167937004 | 13,97% | ** | ** |

Virginie Dubois, Especialista de Producto de Allianz Global Investors
Cada día está más claro que los inversores ya no buscan únicamente rendimientos financieros. Sino también otro tipo de rendimientos no financieros, ya estén relacionados con objetivos medioambientales, sociales o éticos. E.T.H.I.C.A. se creó con la intención de ofrecer una solución de inversión a los inversores que desean invertir de acuerdo con sus valores éticos al tiempo que aspiran a generar rentabilidad a lo largo de un ciclo de mercado. Más allá de las organizaciones relacionadas con la Iglesia, la estrategia ética de este fondo puede resultar atractiva tanto para los inversores institucionales como para los particulares. El fondo gestiona 107 millones de euros a finales de enero de 2026.
¿Cómo pretende E.T.H.I.C.A. cumplir sus objetivos financieros y éticos?
Pues bien, en concreto, el objetivo de E.T.H.I.C.A. es superar la rentabilidad del índice MSCI EMU; invirtiendo al mismo tiempo de acuerdo con los principios de la doctrina social de la Iglesia católica.
La filosofía de inversión de E.T.H.I.C.A nació en realidad de una estrecha colaboración entre la Conferencia Episcopal Nacional de los Obispos de la Iglesia Católica en Francia (CEF) y nuestro equipo de inversión Conviction Equity, especialista en renta variable sostenible en Europa desde hace 24 años.
Fruto de esta colaboración, E.T.H.I.C.A. ha integrado en su proceso de inversión los 6 principios de las "Líneas directrices éticas de gestión financiera" de la Iglesia católica: derechos humanos, respeto de la vida, promoción de la paz; respeto de los derechos laborales fundamentales; desarrollo del progreso social y del empleo; protección del medio ambiente; cumplimiento de las reglas del mercado; cumplimiento de las mejores prácticas de gobernanza. Estos principios se declinan en 23 criterios más específicos que guían todas las decisiones de inversión. En particular, el fondo descarta invertir en empresas con prácticas relacionadas con el aborto, los anticonceptivos que impiden la reproducción y la investigación con células madre embrionarias. Las empresas relacionadas con las armas, el entretenimiento para adultos, el juego o el tabaco tampoco pueden formar parte de la cartera.
Como parte de la estrategia Conviction Equity de AllianzGI, E.T.H.I.C.A es un fondo prudente, basado en los fundamentales, con un horizonte de inversión a largo plazo acorde con la necesidad de la Iglesia de preservar el capital.

Jorge Urriza, responsable de Estrategia-Dirección de Negocio de Ibercaja
La inversión coherente con la fe requiere trasladar los principios y valores que la Iglesia Católica defiende a la actividad inversora de nuestros clientes. Ibercaja, a través de soluciones de inversión específicas como Ibercaja Compromiso Solidario y el asesoramiento especializado, busca facilitar el acceso a los mercados financieros y promover la búsqueda del bien común, aunando los objetivos económicos con la coherencia moral de los inversores. Este fondo es el resultado de la inquietud de las Instituciones Religiosas por invertir de forma coherente con la fe.
Desde la publicación de Mensuram Bonam (MB) por parte de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, contamos con un marco para la integración de la Doctrina Social de la Iglesia en nuestras inversiones basado en los pilares de la fe, ejerciendo nuestra actividad inversora con visión y responsabilidad para el desarrollo humano integral.
La Doctrina Social de la Iglesia ha sido la fuente principal de los principios para una inversión basada en la fe. A lo largo de la historia observamos su evolución, a través de distintas encíclicas, pero con un trasfondo común, el significado humano de la actividad empresarial, incluso antes del profesional (Benedicto XVI, Caritas in veritate)
Tomando MB como una llamada a la acción, hemos desarrollado nuestra propia metodología y constituido un Comité Ético que supervisa nuestras inversiones en el fondo Ibercaja Compromiso Solidario, ayudándonos a discernir entre el deber fiduciario financiero y la coherencia con la fe.
Ibercaja Compromiso Solidario promueve la búsqueda del bien común, la ecología integral, la justicia social y el cuidado de la casa común, aplicando a su vez los criterios de exclusión recogidos en el documento a través de sus cuatro pilares: defender de la dignidad intrínseca a la vida humana, evitar comportamientos destructivos para el ser humano, reconocer los impactos globales, y garantizar la protección del medioambiente.
Además, se trata de un fondo sostenible, clasificado como artículo 8 según SFDR. Con una estrategia de inversión mixta, Ibercaja Compromiso Solidario invierte en renta fija pública y privada del media y alta calidad crediticita y hasta un máximo del 30% en renta variable.

Laure Peyranne, Head of ETF Iberia, LatAm & US Offshore en Invesco
En un entorno en el que los inversores son cada vez más conscientes del impacto de sus decisiones financieras, la inversión basada en valores ha pasado de ser una tendencia de nicho a convertirse en una convicción firme para muchos perfiles. Para aquellos que se rigen por los principios de la doctrina social de la Iglesia, invertir no es solo una cuestión de rentabilidad, sino también de coherencia ética.
El Invesco MSCI Europe ESG Leaders Catholic Principles UCITS ETF responde precisamente a esta necesidad. Se trata de un ETF que ofrece acceso a la renta variable europea integrando, desde el diseño del índice, los principios morales y sociales del catolicismo, y que cuenta ya con una trayectoria de más de siete años en el mercado.
El proceso de construcción del universo de inversión se apoya en un marco claramente definido, diseñado desde el principio conjuntamente con el proveedor del índice y con la Iglesia católica. A partir de este enfoque, el ETF excluye de forma sistemática aquellas compañías cuyas actividades no son compatibles con dichos valores, como las vinculadas al armamento, el entretenimiento para adultos, los abortos, la experimentación con animales o la investigación con células madre.
Junto a estas exclusiones, el fondo adopta un enfoque selectivo que prioriza a las compañías con mejores prácticas ESG dentro de cada sector, reforzando así el compromiso con una gestión responsable. Este planteamiento le permite clasificarse como artículo 8 según el SFDR y mantener la máxima calificación ESG (AAA) de MSCI ESG Research.
Lejos de suponer una limitación, este enfoque ha demostrado ser compatible con un desempeño financiero sólido. A cierre de 2025, el ETF registraba una rentabilidad anualizada del 14,41%, poniendo de manifiesto que invertir con principios no implica renunciar a resultados.
Finalmente, al ser un ETF, cualquier feligrés o empresa accede a las mismas condiciones a todos por igual, sin importar el tamaño de la inversión. Y de manera muy fácil y económica: con una sola operación, consigues exposición inmediata a todas las compañías del índice a un coste anual de 0,30%. Además, su total transparencia, permite consultar en todo momento la composición de la cartera, para que el inversor pueda consultar en todo momento las empresas en las que está invertido.

Jorge González, director de análisis de fondos de Tressis
El fondo Conciencia Social es una propuesta de inversión singular que combina rentabilidad financiera con coherencia moral. Su política integra criterios financieros tradicionales con un ideario inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia Católica.
El proceso de selección aplica tanto criterios positivos —bienestar social, compromiso con el tercer mundo, conciliación familiar, justicia social, sostenibilidad ambiental y respeto a los derechos laborales— como criterios negativos o excluyentes, que dejan fuera sectores como armamento, alcohol, juego o actividades que perjudiquen el medio ambiente o vulneren derechos fundamentales. Una Comisión Ética independiente, que se reúne trimestralmente, supervisa el cumplimiento de estos principios, garantizando la protección de la vida humana, la defensa de la paz y el respeto a los Derechos Humanos.
Desde el punto de vista de posicionamiento, el fondo mantiene un perfil prudente. La cartera de renta fija presenta una duración de 3,7 años y una TIR del 2,91%, con una calidad crediticia media de rating A. La renta variable supone el 14,9% del patrimonio, con predominio de compañías europeas frente a estadounidenses. La exposición al dólar se sitúa en el 6,4%, mientras que el oro alcanza el 2,7% a través de instrumentos cotizados.
En cartera destacan emisiones soberanas y supranacionales europeas, junto a bonos de compañías de sectores como infraestructuras, de servicios públicos, consumo o industria, muchas de ellas vinculadas a la transición energética y la economía sostenible. Mientras que dentro de la renta variable encontramos exposición a compañías como: ASML, Iberdrola y Schneider Electric. Además, de un ETF de Global X S&P 500® Catholic Values y el fondo Janus Henderson Horizon Global Sustainable Equity Fund.
En el caso de Tressis, este tipo de estrategias ha encontrado un encaje natural en instituciones con una fuerte identidad y propósito. Históricamente, los institutos religiosos y las congregaciones han sido pioneros en la inversión con criterios ISR, impulsados por la necesidad de alinear la gestión de su patrimonio con su misión fundacional y sus valores. Para estas entidades, no se trata solo de obtener rentabilidad, sino de asegurar que cada decisión de inversión sea coherente con su ideario y contribuya positivamente a la sociedad. Además, cada vez más entidades del tercer sector y patrimonios familiares incorporan criterios ISR para combinar prudencia financiera con impacto positivo y coherencia reputacional.

Pelayo Gil-Turner, Director de Inversiones en Varianza Gestión
Llevamos unos años en los que gana tracción el alineamiento de inversiones con las creencias. Y como respuesta a esta tendencia, cada vez es mayor la oferta de productos financieros que buscan cubrir este ámbito.
Al igual que sucede con la oferta de fondos ESG (Ambiental, Social y de Gobierno Corporativo) y la polémica en torno al greenwashing (estrategias de inversión que se presentan como sostenibles cuando en realidad no lo son), algo parecido empieza a evidenciarse en los fondos que dicen estar alineados con la DSI (Doctrina Social de la Iglesia): lo que se podría llamar faithwashing.
Muchos fondos, analizados con detalle, no aplican criterios coherentes con lo que venden. Es cierto que la falta de una política unificada de inversión en la DSI dificultaba la materia, pero desde la publicación de Mensuram Bonam ya hay un “carril” definido.
Las políticas de inversión pueden poner el énfasis en distintos principios como el bien común, el destino universal de los bienes, subsidiariedad o solidaridad. También en exclusiones como aborto y anticoncepción, pornografía, armamento controvertido, juego o experimentación embrionaria. O reforzar criterios positivos como el trabajo digno, desarrollo humano integral o el impacto social. Pero un fondo que dice estar alineado con la DSI no puede quedarse en medir el dióxido de carbono, la paridad en consejos de administración y “cuatro cosas más”.
Ante la abundancia de oferta, los inversores deben desarrollar criterio para discernir entre los fondos que realmente están alineados y los que son pura estrategia de marketing. Nuestra recomendación es que revisen los folletos de los fondos buscando criterios de inversión claros y coherentes, no una amalgama de medidas difusas y bienintencionadas que no constituyen una política clara de alineamiento con la DSI. Igualmente, las principales posiciones de un fondo permiten hacerse una idea del tipo de compañías a las que da cobertura la estrategia.
Desde VARIANZA, junto a Altum Faithful Investing, hemos cuidado mucho la claridad y la contundencia de la política de inversión de un fondo patrimonialista de largo plazo, en donde están alineadas la inversión financiera y la doctrina social de la Iglesia Católica a través del cumplimiento de las Guías de Inversión de Altum Faithful Investing.
Este artículo tiene finalidad informativa y no constituye asesoramiento financiero.