
24 NOV, 2025

Ahora que hemos superado gran parte de la incertidumbre económica y las turbulencias en los mercados financieros que caracterizaron a los primeros meses de 2025, el crédito high yield europeo muestra un panorama particularmente esperanzador. Los tipos de interés continúan cayendo, y los inversores que deseen alejarse de la liquidez o diversificar sus carteras de renta fija o multiactivo pueden beneficiarse de las rentabilidades al vencimiento (TIR) atractivas, el crecimiento del capital y la baja volatilidad (en comparación con la renta variable) que ofrece el segmento high yield.
De medio a largo plazo, la evolución del segmento high yield depende de la coyuntura económica general y de la fortaleza y salud financiera de los emisores individuales. La primera mitad de 2025 fue escenario de una considerable incertidumbre en Europa y más allá debido a la política comercial impredecible implementada por el presidente Trump en EE. UU.
En julio, Bruselas y Washington anunciaron haber acordado unos aranceles del 15% sobre la mayoría de las exportaciones europeas a EE. UU. Aunque este acuerdo quizá no parezca especialmente favorable, representa una mejora considerable frente a los aranceles del 30% propuestos por Trump a comienzos de año. Pero sobre todo, aporta a las empresas europeas cierto grado de certidumbre sobre las condiciones comerciales internacionales de cara a los próximos meses.
Entretanto, la economía de la eurozona mostró resiliencia en la primera mitad del año (el PIB de la región creció en un 0,7%) y los recientes desarrollos políticos deberían respaldar su expansión. La Comisión Europea ha anunciado planes para abordar los problemas estructurales y de productividad en la UE, recortando al mismo tiempo los trámites burocráticos relacionados con la sostenibilidad para las empresas. Y en Alemania, por ejemplo, un gobierno más orientado a las empresas y los planes de elevar el gasto en defensa e infraestructura deberían impulsar el crecimiento en los próximos años.
Por lo que respecta a la política monetaria, el Banco Central Europeo ha recortado su tipo de intervención con mayor rapidez que el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal americana, gracias a la moderación de la inflación en la eurozona. Además de permitir a las empresas financiarse de manera más barata, esto ha reducido el atractivo de las posiciones en efectivo y en activos equivalentes en las carteras de inversión, aportando a los inversores otro motivo para considerar opciones de renta fija como la deuda high yield.
Los bonos high yield europeos pueden jugar un papel importante en carteras tanto de deuda como multiactivo. Este segmento aporta una valiosa diversificación a través de la exposición a una parte del universo de renta fija que tiende a ser más arriesgada, pero también menos sensible a movimientos de los tipos de interés. Esto se debe a que la deuda high yield, por lo general, tiene menores vencimientos que los bonos con grado de inversión o soberanos.
Además de generar una renta periódica (algo cada vez más valioso tras el descenso de las rentabilidades del efectivo en los últimos meses), los bonos high yield ofrecen potencial de revalorización del capital. En particular, el valor de estos títulos puede subir debido a acontecimientos idiosincráticos, como por ejemplo fusiones o adquisiciones, revisiones al alza de la calificación crediticia de la empresa emisora y cifras de beneficio mejores de lo previsto. De esta manera, el crédito high yield brinda cierta exposición a la evolución de empresas individuales pero con menos volatilidad que la renta variable.
El equipo de renta fija de BNP Paribas Asset Management emplea una combinación de análisis macroeconómico top-down y análisis de empresas bottom-up para desarrollar perspectivas y descubrir las oportunidades más atractivas en el mercado europeo de deuda high yield. Nuestros gestores tienen más de dos décadas de experiencia seleccionando emisores y cuentan con el respaldo de un equipo experto de analistas de crédito.
Ponemos un énfasis significativo en la gestión de riesgos, concentrándonos en emisores con la fortaleza financiera necesaria para generar rentabilidades fiables. La sostenibilidad también es un elemento clave de nuestro enfoque. La incorporación de factores medioambientales, sociales y de buen gobierno (ESG, por sus siglas inglesas) en el proceso de evaluación de riesgos nos ayuda a identificar a los emisores más resilientes.
El BNP Paribas Euro High Yield Bond tiene un patrimonio gestionado de más de 2000 millones de euros y un impresionante historial de rentabilidad que se remonta a 2003. Así, estamos idóneamente situados para ayudar a los inversores a beneficiarse de los recientes desarrollos de mercado favorables en el segmento high yield.
De cara a 2026, para los inversores en crédito high yield y más allá, será esencial aplicar un enfoque flexible. Descubre nuestras Perspectivas 2026.