
8 OCT, 2026
Por RankiaPro

La concentración bursátil alimenta la desconfianza hacia la gestión pasiva entre los inversores profesionales españoles. Así lo refleja el Estudio Global de Perspectivas de Inversión 2026 de Schroders, presentado hoy y basado en más de 1.000 inversores profesionales de 24 países, cuyos resultados Leonardo Fernández, director general para Iberia de la gestora, vincula a un mercado más complejo y fragmentado.
El 48% de los encuestados en España (y el 60% a nivel global) considera que las estrategias que replican índices conllevan el riesgo de una exposición concentrada en un grupo reducido de compañías de gran capitalización.
La encuesta se llevó a cabo tras el estallido de la guerra en Oriente Medio y en un contexto de crisis energética mundial. En este escenario, el 89% de los inversores españoles espera una mayor volatilidad en las bolsas durante el próximo año, frente al 85% a nivel global.
En contrapartida, el 87% de los inversores españoles y el 85% de los globales se muestra convencido de que la gestión activa podría ayudarles a alcanzar sus objetivos en los próximos 12 a 18 meses. Una tendencia que encaja con el avance de los ETF activos en las carteras españolas que recogía el mismo estudio.
Para Alex Tedder, el éxito de las compañías vinculadas a la inteligencia artificial no será homogéneo, lo que refuerza el papel de la selección basada en fundamentales.
"Gran parte de la sólida rentabilidad reciente del mercado de renta variable se ha visto impulsada por un reducido grupo de valores tecnológicos vinculados directamente con la inversión en IA, como la memoria de alto ancho de banda, los procesadores, los semiconductores analógicos y los componentes asociados. Estas compañías se concentran en EE.UU. y en algunos países asiáticos, como Taiwán y Corea. Detrás de gran parte de ese crecimiento extraordinario de ingresos están conocidas empresas de gran capitalización que lideran la revolución de la IA. Los resultados del estudio dejan claro que los inversores están preocupados por la concentración del mercado, aunque hasta ahora el aumento de la capitalización se ha visto respaldado por la fortaleza del crecimiento y de los beneficios. La cuestión ahora es qué rentabilidad obtendrán estas empresas con la implantación de la IA. Hay muchos motivos para ser optimistas, pero es poco probable que el éxito sea uniforme. Por ello, en esta fase es más necesario que nunca realizar una selección activa de inversiones, basada en un análisis fundamental. Además, dados los riesgos inherentes a cualquier ciclo de innovación, la diversificación, tanto dentro del sector tecnológico como, de forma más amplia, entre regiones, sectores y estilos, sigue siendo, en nuestra opinión, especialmente relevante"
Alex Tedder, responsable de inversiones en renta variable, Schroders
Ante el aumento de la volatilidad, las prioridades de los inversores españoles y globales coinciden: diversificar las carteras y protegerlas frente a las caídas preservando el capital se sitúan por delante de la generación de ingresos o de los resultados en materia de sostenibilidad.
| Objetivo de cartera | Inversores españoles | Inversores globales |
|---|---|---|
| Diversificar las carteras | 89% | 84% |
| Proteger frente a caídas y preservar el capital | 77% | 83% |
| Generar ingresos | 53% | 48% |
| Resultados en sostenibilidad | 23% | 25% |
Para hacer crecer el capital a largo plazo, los inversores españoles se decantan por la renta variable activa basada en fundamentales y por el private equity, tanto de large cap buyout como de venture capital.
Cuando el objetivo es obtener rentas, se mantiene la tradicional preferencia por los dividendos: casi tres cuartas partes de los encuestados en España (72%) los señala como su estrategia preferida. Para proteger las carteras frente a la inflación, en cambio, se inclinan más por estrategias de renta variable long/short o neutral.
El estudio constata que los objetivos de la cartera ganan peso frente a las distinciones estructurales entre clases de activos. El 55% de los inversores españoles aplica un enfoque integral y combinado entre renta variable pública y private equity, una tendencia más marcada en Alemania (67%) o Noruega (60%) y menor en Francia (36%) o Italia (40%).
Preguntados por cómo están cambiando esas diferencias, el 51% de los españoles cree que el futuro pasa por un enfoque activo y sin restricciones en ambos mercados y el 47% ve el private equity como un motor creciente de innovación y crecimiento global. No obstante, el 43% advierte de que las diferencias de liquidez entre ambos segmentos cobran más importancia.
"Los inversores están adaptando sus carteras a un mercado más complejo y fragmentado. Un enfoque holístico hacia activos públicos y privados está reconfigurando la construcción de las carteras. Así, los objetivos de inversión se plantean desde la óptica de un 'enfoque total de la cartera' y están cobrando prioridad frente a los índices de referencia tradicionales"
Leonardo Fernández, director general para Iberia, Schroders
Este enfoque conjunto ya aparecía entre las respuestas de los inversores españoles a la reconfiguración de carteras por la geopolítica que recogía el mismo estudio.
"Los inversores se muestran cada vez más abiertos a acceder al amplio universo de oportunidades que ofrece el private equity, que sigue ampliándose a medida que continúa la tendencia de que las empresas permanezcan privadas durante más tiempo y la innovación se consolida como un fenómeno cada vez más global. En un momento en el que la volatilidad y la incertidumbre persistente se han convertido en una realidad cotidiana para los inversores. Por ello, la capacidad de invertir tanto en el ámbito público como en el privado para acceder a una variedad de oportunidades de rentabilidad resiliente y garantizar una verdadera diversificación es más importante que nunca"
Rainer Ender, director global de private equity, Schroders Capital