
10 JUL, 2025
Por Amundi

Autor: Hubert Vannier, Director de Gestión de Activos Titulizados de Amundi
Según el informe Draghi, el bajo uso de la titulización en Europa está frenando el crecimiento. Este retraso puede explicarse por las consecuencias de la crisis de 2008 y las estrictas regulaciones prudenciales (Basilea III, Solvencia II), que imponen elevados requisitos de capital. Para remediarlo, la Unión Europea está planeando ajustes regulatorios.
El principal cambio es la introducción de la «titulización resiliente» en el marco prudencial bancario (CRR), aplicable a los tramos más seguros. Esto reducirá los requisitos de capital para los bancos y, potencialmente, para las aseguradoras. Los activos etiquetados como STS (Simples, Transparentes, Estandarizados por sus siglas en inglés) y/o resilientes se beneficiarán de una ponderación de riesgo reducida (por ejemplo del 10% al 5%), lo que aumentará significativamente su rentabilidad una vez descontado el coste de capital.
Otras medidas buscan mejorar la situación de los activos STS en los balances bancarios, permitiéndoles ser reconocidos como activos líquidos de alta calidad (HQLA) y reduciendo los recortes aplicados. Esto podría dinamizar el mercado, actualmente dominado por valores mantenidos como garantía en el BCE (57% de las emisiones).
De este modo, la tasa de colocación efectiva podría aumentar, acercándose al 15% de HQLA permitido en los balances bancarios, en comparación con el 1% actual. Además, se prevé una reducción de los costes operativos (informes simplificados, due diligence más sencilla) y la etiqueta STS podría extenderse a ciertas titulizaciones sintéticas.
Estas reformas aún deben pasar por la fase de diálogo tripartito europeo. De adoptarse, los actores (bancos, aseguradoras, inversores) podrían acudir masivamente al mercado y los diferenciales podrían reducirse, incluso para los tramos AAA. Esto haría el mercado más atractivo para los emisores, impulsaría la liquidez y lo diversificaría.
El mercado europeo de titulizaciones, estimado actualmente en 1,2 billones de euros (6% del PIB), podría duplicar su tamaño. A modo de comparación, el mercado estadounidense asciende a 13,7 billones de dólares (46% del PIB, o 14,5% excluyendo organismos públicos).
Finalmente, estos cambios brindarán a los inversores mayor acceso al riesgo crediticio de los hogares (préstamos hipotecarios, crédito al consumo), no disponible de forma amplia en el mercado de bonos tradicional. Los fundamentales se consideran sólidos en Europa, con un desempleo moderado. También somos optimistas respecto a los CLOs, cuyos diferenciales podrían reducirse significativamente. Sin embargo, algunas normas se mantendrán sin cambios: retención obligatoria del 5%, prohibición de re-titulización y requisitos de calidad de originación más estrictos que en EE. UU.