
20 FEB, 2026

Autor: Steve Freedman, director de investigación en inversión temática y sostenibilidad de Pictet AM
Hay siete tendencias clave en ciencia, tecnología y sostenibilidad hay que tener en cuenta en 2026 y más allá: longevidad, aumento de la productividad con IA, cobots y humanoides, nutrición natural, almacenamiento de energía, resiliencia climática y ciberseguridad frente a otras máquinas.
Vivimos más tiempo y la población mundial envejece. Este año, los baby boomers de mayor edad cumplirán 80 años y su gasto sanitario aumentará drásticamente. El reto es asegurar años extra con buena salud. De manera que esperamos que la salud preventiva se convierta en foco para Gobiernos, empresas y particulares. Se trata del uso de datos para predecir mejor quién es vulnerable a ciertas enfermedades, extensos y efectivos programas de cribado para enfermedades cardiovasculares y abordar factores de riesgo relacionados con la obesidad y el tabaquismo. De hecho la inversión proactiva en prevención de enfermedades puede llegar a otorgar a cada ciudadano estadounidense 15 años saludables adicionales, según investigación de Deloitte (Safeguarding Medicare: Proactive care could unlock $500B in annual program savings). También esperamos innovación en terapias y tecnología médica, con la inteligencia artificial (IA) acelerando el diagnóstico y el descubrimiento de fármacos.
El envejecimiento de la población pone presión en la productividad. Con los últimos baby boomers cerca de la edad de jubilación la escasez de mano de obra va a aumentar los próximos años. Pero la tecnología puede desempeñar un papel clave en esta brecha con el desarrollo de IA agencial, con capacidad de fijar objetivos y ejecutar tareas sin intervención humana. Ya estamos viendo servicios de IA agencial escalados en asistentes de código, que permite a los desarrolladores de software empresarial ser 20 a 40 % más productivos. El soporte al cliente es otro área donde la IA aumenta la eficiencia y agiliza los procesos.
La IA generativa ya ha transformado la forma en que los robots interactúan con su entorno. Otros avances en IA acortan el ciclo de investigación y desarrollo en robótica y automatización. Vemos fuerte crecimiento en robots colaborativos y humanoides, populares en entornos laborales cerrados, como fábricas de vehículos, centros de datos y vehículos autónomos. Tesla planea desplegar 1.000 robots humanoides en sus fábricas. De hecho, este puede ser el año en que la tecnología robótica dé un salto revolucionario. En 2025 se instalaron 555.000 robots industriales en el mundo y este año se espera que se instalen otros 575.000. Además, se espera el lanzamiento de varios modelos de vehículos autónomos y el debut de robo taxis en Londres.
En comida la tendencia es volver a lo básico. Los ingredientes naturales locales ganan popularidad a medida que las personas buscan estilos de vida más saludables y sostenibles. Hay mayor conciencia sobre los riesgos de los alimentos ultra procesados, como muestran movimientos de base como Make America Healthy Again y la regulación es cada vez más estricta sobre ingredientes, etiquetado y publicidad. Un estudio reciente destaca que los consumidores están modificando su comportamiento hacia alimentos naturales ricos en nutrientes como el yogur y los huevos tras adoptar medicamentos que suprimen el apetito, como GLP-1, que ha creado un mercado paralelo de productos que ayudan a preservar la masa muscular y asegurar la adecuada ingesta de micronutrientes mientras se consumen menos calorías
La revolución de la energía limpia continúa a buen ritmo. La procedente de fuentes no fósiles, renovables y nuclear ya representa 41% de la generación eléctrica mundial. Ahora bien, se precisan mejores formas de almacenar la energía para superar lo que en alemán se conoce como dunkelflaute: días fríos, nublados y sin viento. Este año esperamos avances en sistemas de almacenamiento de energía en baterías combinables con plantas eólicas y solares a gran escala y usos asequibles con paneles solares domésticos. La capacidad global en almacenamiento de energía crece 23% anualmente, según Bloomberg NEF, con aumento de la duración de las baterías de ion de litio hasta ocho horas, así como soluciones basadas en el hidrógeno.
Respecto a cambio climático, además de intentar frenarlo, necesitamos ser más resilientes. Los desastres naturales ya causaron pérdidas económicas globales estimadas en 320.000 millones de dólares en 2024, 40% más que la media anual de los últimos diez años. Sólo el último año el mundo ha experimentado más de 150 fenómenos meteorológicos extremos. Así que los Gobiernos deben priorizar la inversión en infraestructuras resilientes, la preparación ante desastres y estrategias de adaptación sostenible. La adopción de sistemas de alerta de inundaciones e incendios forestales, instalación estaciones de bombeo de aguas pluviales y modernización de edificios con tecnologías de refrigeración eficientes son tan importantes como las medidas para mitigar el aumento global de las temperaturas.
Hay un ciberataque cada 39 segundos y millones de registros robados cada día. Además, cuanto más usamos los Grandes Modelos de Lenguaje de la IA -en el trabajo u hogar- más es el volumen de datos sensibles que hay que mantener de forma segura. Al mismo tiempo la IA agencial allana el camino a los ciberataques más sofisticados. Los correos genéricos de phishing con mala ortografía son fáciles de detectar, pero un mensaje auténtico de recursos humanos o nota de voz realista puede engañar al más vigilante. No es sorprendente que el gasto global en ciberseguridad crezca casi 14% anual, según Gartner.
Un área emergente son las máquinas que piratean otras máquinas. Es un gran desafío para la industria de la ciberseguridad desarrollar máquinas y software que puedan defendernos de otras máquinas, pero también una gran oportunidad para empresas que aprovechan el propio poder de la IA para proteger a las organizaciones y los consumidores.