
7 ENE, 2026
Por RankiaPro

Los acontecimientos que se han sucedido en Venezuela desde el 3 de enero están reavivando la atención de los mercados financieros sobre uno de los principales poseedores de reservas de petróleo del mundo. Las perspectivas de una posible relajación de las sanciones estadounidenses y de un retorno gradual del petróleo venezolano al mercado global están impulsando nuevas valoraciones sobre el equilibrio entre oferta y demanda, con implicaciones relevantes para los precios del crudo, la inflación y las políticas monetarias.
Según Thomas Mucha, estratega geopolítico de Wellington Management, el mercado del petróleo podría reaccionar más rápidamente de lo previsto a los acontecimientos en Venezuela. Aunque reconoce que un aumento de la producción requerirá tiempo debido al estado de las infraestructuras del país, Mucha considera que el contexto global favorece una reacción inmediata de los precios. Como señala, “esperamos que los precios del petróleo bajen y que el mercado lo refleje más rápido de lo que se podría anticipar”, destacando que “los mercados petroleros globales presentan actualmente un exceso de oferta y los operadores ya tienen una visión negativa sobre los precios”.
La caída del crudo podría además tener efectos macroeconómicos favorables. En particular, observa Mucha, “la bajada de los precios del petróleo implica una menor inflación, lo que podría desencadenar una reacción positiva de los mercados, al sugerir que la Reserva Federal podría seguir relajando la política monetaria”. Un entorno de este tipo ha representado en los últimos años uno de los principales motores del clima risk-on en los mercados financieros.
Una interpretación más geopolítica llega de Philippe Waechter, economista jefe de Ostrum Asset Management (afiliada de Natixis IM), quien identifica a Venezuela como un objetivo estratégico para Estados Unidos. Waechter afirma que “los Estados Unidos de Trump quieren poner las manos sobre el petróleo venezolano”, subrayando que, aunque se trate de “un petróleo de baja calidad”, el país “representa el 17,5 % de las reservas mundiales, las más importantes del mundo”.
Según Waechter, un eventual cambio de control político tendría consecuencias directas sobre la oferta global. “Si Estados Unidos tomara el control de Venezuela, se levantarían las sanciones sobre las exportaciones de petróleo y la producción se reanudaría”, un escenario que acabaría por “acentuar la oferta de petróleo en el mercado mundial”. La conclusión es clara: “el precio del petróleo bajará”.
También Salman Ahmed, responsable global de macro y asignación estratégica de activos en Fidelity, prevé un impacto globalmente negativo sobre los precios del crudo, aunque distingue entre el corto y el medio plazo. En el muy corto plazo, explica Ahmed, “se espera cierta volatilidad en los precios del petróleo debido al temor a una interrupción temporal de las exportaciones venezolanas”.
Mirando más allá del corto plazo, el escenario central sigue siendo bajista. Si los acontecimientos políticos condujeran —como se considera probable— a una relajación de las sanciones, “esto podría resultar negativo para los precios del petróleo en el corto y medio plazo”, especialmente en el caso de “un aumento de la oferta venezolana en un horizonte de dos a cuatro años”. Ahmed advierte, no obstante, que este resultado dependerá de varios factores clave, entre ellos “la estabilidad interna, las dinámicas políticas en Estados Unidos y el retorno del capital extranjero”. Mientras tanto, el mercado bursátil ya ha reaccionado: “las acciones de las compañías petroleras estadounidenses ya han subido a doble dígito tras la noticia”.