
13 ENE, 2025
Por RankiaPro

Autor: Rainer Ender, director global de private equity de Schroders Capital
Los recientes retos a los que se enfrenta el mercado de private equity podrían superarse a medida que los recortes de tipos y la menor inflación preparen el terreno para una mejora de los múltiplos.
Aunque en 2024 se produjo una notable ralentización en la realización de operaciones, están apareciendo signos de recuperación que sugieren que el mercado de private equity podría ser más dinámico en 2025.
Al igual que en 2023, este año ha sido testigo de amplios diferenciales entre precios de oferta y demanda y de una liquidez más reducida. Cuando suben los tipos, también aumentan los costes de financiación de las adquisiciones, lo que hace bajar el EV/EBITDA. Los compradores pagan más para obtener menos préstamos, lo que reduce la cantidad que quieren y pueden ofrecer por los activos.
Del mismo modo, la subida de los tipos ha presionado a la baja los flujos de caja, mientras que la inflación aumenta los costes para las empresas que carecen de una transmisión adecuada. Los vendedores, por su parte, han intentado realizar salidas de activos cuando el apalancamiento salía barato y los múltiplos estaban aumentando. Esta dinámica ha creado un desajuste entre el precio que los compradores están dispuestos a ofrecer y el que los vendedores están dispuestos a aceptar.
Incluso en medio de estos retos, varios acontecimientos sugieren que el nuevo año puede deparar condiciones más favorables:
Creemos que muchos de los factores que ejercen una presión a la baja sobre los múltiplos se disiparán, y la bajada de los tipos de interés y la menor inflación deberían sentar las bases para una mejora de los múltiplos.
También creemos que los inversores podrían verse beneficiados si “siguen al dinero” y tienen en cuenta las operaciones secundarias lideradas por GP (general partners). Casi la mitad del volumen récord de operaciones secundarias en el primer semestre del año correspondió a estos vehículos, también conocidos como fondos de continuidad. Estos alinean los incentivos financieros de los GP y los limited partners (LP) y, por lo tanto, crean beneficios potenciales para todas las partes interesadas: el sponsor original, los inversores nuevos y existentes, y la empresa o empresas en la nueva estructura del fondo.
Creemos que las condiciones también favorecerán la concentración en los mercados de pequeña y mediana capitalización, los cuales, se están diversificando. La historia reciente ha demostrado su potencial para obtener buenos resultados en periodos de volatilidad, y la ley de los grandes números (teoría de la probabilidad) hace que sea intrínsecamente más fácil generar múltiplos más significativos en empresas más pequeñas.
Operar en mercados pequeños y medianos también disminuye la dependencia del todavía estancado mercado de OPI (ofertas públicas iniciales) para las salidas. Además, tras el éxito de los esfuerzos por ayudar a una empresa pequeña o mediana a convertirse en una de gran capitalización, las salidas pueden hacerse más grandes en el mercado, donde queda una cantidad considerable de dry powder, es decir, dinero ya recaudado que busca oportunidades.
Si combinamos el reciente periodo de volatilidad con la quiebra de las puntocom, la crisis financiera mundial, la crisis de la eurozona y la pandemia de COVID-19, vemos que el Global Private Equity Index superó al MSCI ACWI Gross Index en una media del 8%.
¿Cuáles fueron las razones para ello?
Rentabilidad durante el periodo de retorno de la inflación
