
26 ENE, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Este martes y miércoles tendrá lugar la primera reunión del año de la Reserva Federal de Estados Unidos. Un encuentro en el que los profesionales de la industria no esperan que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) lleve a cabo movimientos en los tipos de interés, por lo que se mantendrán en el rango del 3,75% - 3,50%.
A continuación, te dejamos con las perspectivas que manejan las gestoras de fondos de cara al encuentro de la Fed de enero.

No esperamos que se produzcan movimientos en los tipos de interés de referencia, situados en el rango del 3,75% - 3,50% tras el recorte del pasado mes de diciembre. El mercado descuenta dos recortes de tipos para este año, a pesar de que la inflación, en la zona del 3%, todavía no se encuentra totalmente controlada.
La reunión se celebra en un contexto de extremada politización y judicialización. Los comentarios de Donald Trump ejerciendo presión en favor de políticas monetarias más expansivas se han recrudecido, realizando imputaciones y acusaciones tanto hacia el presidente de la Fed, Jerome Powell, como hacia la gobernadora, Lisa Cook, que están defendiendo sus intereses en el ámbito judicial.
La pérdida de independencia de la Reserva Federal ejercería un deterioro sobre el control de la inflación pudiendo llegar a incorporar una prima de riesgo sobre las curvas de tipos de interés, por lo que mantenemos un posicionamiento cauto en los US Treasuries.

Reunión este próximo miércoles de la Reserva Federal, donde no se espera movimiento en el tipo, que se mantendrá en el rango 3.50%-3.75%. Los favorables datos de empleo, consumo y de actividad manufacturera que hemos conocido en el comienzo de año dan margen a la Fed para mantenerse en modo “espera” en el proceso de bajada de tipos.
En cualquier caso, los datos de precios publicados a lo largo de las últimas semanas, en especial, los referidos a cierre de 2025, se han situado por debajo de las expectativas de mercado y esto permite a la Fed mantener un tono acomodaticio en lo que a política monetaria se refiere, lo que está llevando a los inversores a descontar hasta dos bajadas para este 2026. Estos recortes se producirían en la segunda parte del año, bajo el paraguas de la nueva presidencia.
Y es que otro factor a tener en cuenta es el ruido político al que estamos asistiendo desde hace tiempo, que inevitablemente reaviva las dudas existentes entre lo inversores en lo que a la independencia de la Reserva Federal se refiere. Hasta qué punto estas presiones pueden marcar la actuación de la principal autoridad monetaria estadounidense en este año está todavía por ver y habrá que seguir atentos en este sentido. El cambio de presidencia de la FED previsto para mayo puede también cambiar de forma radical las expectativas de tipos.

Con el mercado laboral estable, con una inflación persistente y por encima del objetivo, y con el crecimiento y los mercados financieros fuertes, no hay razón para recortar tasas este mes ahora que la tasa de política ha vuelto a situarse dentro del rango de estimaciones de neutralidad. Espero que reanuden los recortes de tasas más adelante este año, en gran medida porque sí espero cierta debilidad adicional en el mercado laboral, pero se necesitarán evidencias de ese resultado para que vuelvan a moverse en materia de tasas: están en pausa por razones económicas, no políticas.
La independencia de la Fed y la sucesión son algunos de los temas críticos del 2026. A principios de la semana pasada, la Corte Suprema escuchó los argumentos en Trump vs. Cook. La impresión que sacaron los analistas jurídicos de los alegatos fue que el Tribunal probablemente dejaría a la gobernadora Cook en su cargo. Al mismo tiempo, la administración parece estar intentando imputar al presidente de la Fed, Powell, por una supuesta conducta criminal asociada a sobrecostes en la renovación de edificios de la Fed. Esto es, obviamente, una escalada en sus ataques contra la independencia institucional. Todo este ida y vuelta es extraordinario y deja claro cuán altas son las apuestas.
El mandato de Powell como presidente expira en mayo, y está claro que el Presidente Trump no tiene intención de volver a nombrarlo. La escalada de los ataques a la independencia de la Fed, sin embargo, ha complicado la discusión sobre la sucesión de dos maneras: la posible permanencia de Powell como gobernador hasta 2028 y la necesidad de una rápida confirmación en el Senado. Entre los nombres que se barajan figuran Kevin Hassett, Kevin Warsh, Rick Rieder y, como opción interna, el actual gobernador Christopher Waller. Encontrar un candidato que esté cualificado, alineado con la Casa Blanca, favorable a tipos más bajos y capaz de tranquilizar a los mercados sobre la independencia de la Fed será un reto considerable. De cómo se resuelva esta ecuación dependerá, en gran medida, la reacción del mercado en los próximos meses.
Mientras tanto, aunque la dirección de la política monetaria parece definida por ahora, nos deja observando más los titulares que los datos.