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15 DIC, 2025
Por Leticia Rial de RankiaPro

Con el calendario acercándose a su tramo final, los inversores vuelven a hacerse una de las preguntas más recurrentes del año bursátil: ¿llegará el tradicional rally de Navidad o el mercado romperá el patrón? Tras un ejercicio condicionado por la evolución de la inflación, las decisiones de los bancos centrales y un contexto macroeconómico todavía frágil, las expectativas para las últimas semanas del año se debaten entre el optimismo y la cautela.
Para arrojar luz sobre este escenario, dos voces del sector analizan las claves que pueden marcar el comportamiento de las bolsas en el corto plazo. Christian Rouquerol, Co-Head y Head of Sales Europe & Latin America en Tikehau Capital, y François Rimeu, estratega senior de Crédit Mutuel Asset Management, comparten su visión sobre el posicionamiento de los mercados, los factores que pueden favorecer —o frustrar— un rally de fin de año y las oportunidades que aún pueden surgir para los inversores antes de que termine el ejercicio.

El entorno actual es especialmente difícil de prever, dada la incertidumbre geopolítica y el auge de la inteligencia artificial. Dicho esto, mantenemos una visión constructiva de cara al cierre de año por los siguientes motivos:
Elecciones de mitad de mandato: El presidente Trump podría estar incentivado a impulsar una agenda favorable al consumidor y a la economía antes de las elecciones, con el fin de mantener un Congreso completamente republicano. Las primeras encuestas muestran una ligera ventaja de los demócratas.
Nombramiento del nuevo presidente de la Fed, previsto para principios de 2026: Se espera ampliamente que Kevin Hassett sea nominado, y probablemente promueva una Fed de orientación acomodaticia, lo que favorecería a los mercados.
Desescalada de la guerra arancelaria: El acuerdo comercial entre EE. UU. y China del 1 de noviembre de 2025 podría haber marcado un punto de inflexión en las relaciones bilaterales. A finales de noviembre, el presidente Xi solicitó una llamada con el presidente Trump (algo suficientemente inusual como para destacarlo). Esta conversación fue sorprendentemente bien recibida, a juzgar por las publicaciones posteriores de Trump en redes sociales. Además, se espera que el Tribunal Supremo de EE. UU. se pronuncie sobre los aranceles bajo la ley IEEPA, lo que podría derivar en una anulación total de los mismos.
Sólidos fundamentales empresariales: Los beneficios del tercer trimestre de 2025 superaron las expectativas en Europa y EE. UU., con un crecimiento especialmente fuerte en EE. UU. (+13 % interanual en el S&P 500 a fecha 07/11/2025 – fuente: FactSet Earnings Insight, S&P 500 Earnings Season Update).
Posicionamiento más limpio tras las ventas de octubre y noviembre: La volatilidad y la pérdida de tendencia habrían llevado a los inversores sistemáticos a reducir su apalancamiento.
Las bolsas europeas podrían verse especialmente respaldadas por inversores que reorienten sus carteras hacia zonas de menor valoración. El estímulo fiscal alemán refuerza esta tesis. Pese a nuestra visión constructiva, cabe tener en cuenta posibles focos de volatilidad en diciembre: reuniones de bancos centrales, publicación de datos económicos pendientes en EE. UU. y resultados de Oracle el 10 de diciembre de 2025.

Tras un periodo de nerviosismo marcado por una ligera corrección en los mercados bursátiles, estos han retomado su tendencia alcista y se encuentran de nuevo cerca de sus máximos anuales. La incertidumbre en torno al cierre del Gobierno estadounidense ya ha quedado parcialmente atrás y las preocupaciones relacionadas con la IA, aunque siguen presentes, no han impedido la recuperación de los mercados.
Este último punto es especialmente digno de mención, ya que el S&P 500 cerró noviembre con una subida del 0,13%, mientras que el sector tecnológico en su conjunto registró una caída del 4,36%. Nvidia, la empresa que ha registrado mayores rentabilidades dentro del sector durante los últimos tres años, cerró con una caída del 12,59%, mientras que Google subió más de un 13%. Tras un periodo de crecimiento continuo para la gran mayoría de compañías, es posible que estemos entrando en una era de diferenciación más pronunciada dentro del propio sector tecnológico.
Históricamente, las empresas que dominaron las fases de innovación tecnológica no fueron necesariamente las primeras en comercializar sus productos. La competencia existe en Estados Unidos, pero también en el extranjero, especialmente en China, donde Deepseek ofrece resultados comparables a los de los mejores a un coste significativamente menor. Europa también está en la pugna con los anuncios de Mistral y el lanzamiento de sus modelos Mistral 3. Esta competencia se extiende más allá del software al hardware, con Amazon, Meta y Google desarrollando chips para rivalizar con los de Nvidia.
El repunte también se ha visto respaldado por las señales acomodaticias de la Reserva Federal. Pero, más allá de los recortes de tipos de interés en diciembre, será interesante analizar los desacuerdos dentro del comité antes del anuncio del nuevo presidente del banco central a principios del próximo año. Actualmente, Kevin Hassett parece ser el favorito para sustituir a Jerome Powell. Leal a Trump, defensor desde el principio de una bajada más rápida de los tipos y creíble a los ojos de los mercados gracias a su experiencia republicana (con Bush y McCain) y su doctorado en Economía, cumple todos los requisitos que necesita Trump. Aunque el presidente de la Fed solo representa un voto, este posible nombramiento también ha contribuido a la bajada de los rendimientos de la deuda estadounidense.
Con este telón de fondo y, tras la ligera corrección de noviembre, aprovecharemos para aumentar nuestra exposición a renta variable, tanto en Estados Unidos como en la eurozona.