
22 OCT, 2025

El entorno de mercado ha estado dominado por tendencias de inflación persistentemente elevada, fuertes fluctuaciones de tipos y tensiones geopolíticas. Esta mayor volatilidad ha ampliado la brecha entre los segmentos de renta fija de mejor y de peor comportamiento.
En esta coyuntura, las estrategias capaces de adaptarse con rapidez y capturar rentabilidad en mercados tanto al alza como a la baja tienen una clara ventaja. Los enfoques de rentabilidad absoluta, que pueden invertir en todo el universo de deuda, tomar posiciones de valor relativo (largas y cortas) e implementar estrategias direccionales, están perfectamente diseñados para sacar el máximo partido a las oportunidades disponibles y gestionar el riesgo.
Junto a riesgos de estanflación crecientes y temores elevados en torno a la política fiscal, sigue sin estar claro cuántos recortes del precio del dinero se implementarán a nivel global en adelante, y con qué rapidez. En este contexto, una estrategia de rentabilidad absoluta en deuda puede ser una solución adecuada para todo inversor que desee reducir el riesgo de tipos de interés en su cartera y beneficiarse al mismo tiempo de la volatilidad en los mercados de renta fija. La duración de tales estrategias suele ser inferior a la de los fondos tradicionales de renta fija; esto significa que están menos expuestas al riesgo de tipos, pero lo gestionan de manera flexible tratando que el cliente se beneficie de movimientos del mercado.
La renta fija es un componente básico en las carteras de la mayoría de los inversores a nivel global, y su atractivo ha aumentado ahora que sus rentabilidades al vencimiento (TIR) han subido desde los bajísimos niveles en los que cotizaba la clase de activo hace cinco años. No obstante, esto no quiere decir que el panorama de los mercados de deuda esté libre de complicaciones.
La inflación ha disminuido un tanto, permitiendo a los bancos centrales poner fin a sus ciclos de endurecimiento monetario, pero está siendo más persistente de lo esperado en muchas economías y las políticas arancelarias de Washington podrían conducir a subidas de los precios este año. Este desarrollo, combinado con perspectivas de menor crecimiento económico, pone a las autoridades monetarias en una posición difícil.
La ralentización del crecimiento y el deterioro de los mercados laborales sugiere la necesidad de recortes de tipos para aliviar la presión financiera sobre las empresas y los hogares, pero una inflación elevada apunta en dirección contraria. Si a ello le añadimos la reversión parcial de la desglobalización al complicarse las operaciones transfronterizas, los altos niveles de endeudamiento público y el malestar geopolítico, queda claro que las perspectivas de la economía global son inciertas. Es posible que hayamos entrado en una era de inflación estructuralmente más alta, con lo que el precio del dinero podría no caer tanto como muchos esperan en el ciclo actual.
Así, la incertidumbre económica continúa nublando el panorama de los mercados de renta fija. Esto se traduce en riesgos significativos para los inversores en deuda con estrategias tradicionales y menos flexibles, de la mano de una combinación nefasta de crecimiento bajo e inflación persistente.
En los mercados de renta fija, esta incertidumbre se manifiesta en una volatilidad persistentemente más elevada y en una mayor dispersión de las rentabilidades. Este es precisamente el tipo de entorno en que los inversores deberían considerar alternativas a sus fondos de deuda tradicionales, basados en un índice de referencia. Cuando no existe visibilidad en torno a los movimientos futuros de los tipos de interés y las expectativas de crecimiento e inflación, es probable que una estrategia de rentabilidad absoluta ofrezca un perfil de riesgo/rentabilidad más favorable.
La principal ventaja de tales enfoques es su estilo de inversión sin restricciones, que los equipa muy bien para la coyuntura de deuda actual. Ello les confiere un herramental mucho más diverso con el que generar rentabilidades positivas, con independencia del rumbo del mercado.
Las estrategias de rentabilidad absoluta tienen libertad para invertir en cualquier segmento del universo de renta fija (en lugar de especializarse en uno concreto) y pueden tomar posiciones tanto largas como cortas. En la práctica, esto les permite crear una cartera global bien diversificada de activos de renta fija con correlaciones relativamente bajas entre sí.
Continua leyendo Rentabilidad absoluta en renta fija: idónea para este entorno - España Inversor profesional - BNPP AM.