
28 MAR, 2022
Por Schroders

El debate en torno a las cuestiones ASG y los resultados financieros siempre ha sido de gran importancia. Un estudio reciente de la Stern School for Sustainable Business de Nueva York analizó más de 1.000 artículos publicados en los últimos cinco años y descubrieron que más del 60% de estos trabajos confirmaban la existencia de una correlación positiva entre la incorporación de factores ASG y los resultados financieros.
Esto es coherente con nuestro concepto de "karma corporativo", la forma en que nos referimos a la relación simbiótica entre una empresa y sus grupos de interés, y muestra que la inversión en sostenibilidad puede proporcionar mayor crecimiento y rentabilidad a través de la innovación, una mayor eficiencia operativa y una mejor gestión del riesgo.
En la práctica utilizamos un marco exclusivo llamado Sustainable Quotient (SQ) para poder identificar “”buenas empresas” que además también son buenas inversiones. Esta evaluación cualitativa se sitúa en el centro del proceso de inversión del fondo y nos permite descubrir quiénes serán los futuros ganadores de la sostenibilidad. Veamos dos ejemplos prácticos.
El primero, Recruit Holdings, una empresa japonesa en la que invertimos desde 2017 y que fue una de las que obtuvo mejores resultados durante el tercer trimestre de 2021. Recruit es técnicamente una compañía industrial japonesa, pero sus mayores activos son las webs de búsqueda y contratación de empleo “Glassdoor” e “Indeed”. De forma general, no se considera a Recruit como una empresa líder en ASG, pero cuando hicimos nuestro análisis de SQ, descubrimos que la empresa destacaba en dos áreas clave, tanto en su relación con sus principales grupos de interés como en su compromiso más amplio con la responsabilidad social corporativa, lo que es bastante inusual en el mercado japonés en particular. La misión de la empresa es priorizar el valor social eliminando las fricciones en el mercado laboral y fomentando la diversidad en los procesos de contratación. También nos impresionó mucho su cultura empresarial.
Por el contrario, una compañía que hemos estudiado recientemente y que hemos rechazado para nuestro universo de inversión es la empresa estadounidense de análisis tecnológico Gartner. Es una comparación bastante interesante porque muchos de los stakeholders clave son similares a los de Recruit, sus clientes y sus empleados, por ejemplo. Y, de forma similar, es un negocio muy bueno si miramos sus fundamentales, pero cuando revisamos el SQ, nos decepcionaron en gran medida los resultados obtenidos. No es que hubiera nada especialmente malo, sino que simplemente no destacaba en nada, y teníamos la impresión de que estaban haciendo lo mínimo en algunas áreas.
En Schroders, creemos que, como inversores y como custodios de los activos de nuestros clientes, debemos asumir ciertas responsabilidades. Por eso, somos proactivos a la hora de intentar influir sobre las prácticas corporativas para garantizar que las empresas en las que invertimos se gestionen de manera sostenible. Se trata no solo de vigilar qué hacen, también se trata de saber cómo lo hacen en su día a día. Esto nos permite ayudar a mejorar a las empresas en las que invertimos y, en última instancia, mejorar la rentabilidad de la inversión de nuestros clientes.
En el caso de Recruit, llevamos varios años con esta posición en cartera y somos propietarios de casi el 1% de la empresa. A través de diálogo y la participación activa hemos conseguido influir en sus prácticas para que esté preparada para un mundo en constante cambio.
En 2019, mostramos nuestra preocupación por la gobernanza de la compañía y la remuneración de los ejecutivos. En 2020, Recruit nombró a su primera mujer en el consejo de administración.
En marzo de 2021, animamos a Recruit a establecer objetivos de cero neto y en mayo de 2021 la empresa anunció por primera vez objetivos de reducción de emisiones en toda la compañía, incluyendo planes para alcanzar el cero neto en 2030.
Nuestras conversaciones posteriores con la empresa se han centrado en la implementación de una estrategia que les permita conseguir dichos objetivos, incluyendo las mejores prácticas para la compensación de carbono.
La empresa también anunció objetivos de paridad de género en todos los niveles de la organización para 2030. Para ello, Recruit acelerará el desarrollo de las mujeres más jóvenes y contratará a más mujeres extranjeras para aumentar su talento femenino. Además, los objetivos de diversidad están ahora presentes en la estructura salarial de los altos ejecutivos. Finalmente, la empresa ha anunciado recientemente el nombramiento de otra consejera independiente en el consejo de administración a partir de 2022, lo que elevará la representación femenina a un creíble 30%.
Desde Schroders, seguiremos de cerca los progresos de Recruit, pero consideramos que, por el momento, todos estos cambios son enormemente alentadores.