
19 ENE, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

Donald Trump vuelve a convertir los aranceles en un instrumento geopolítico. Esta vez, la palanca es Groenlandia: Washington ha anunciado un arancel adicional del 10% sobre importaciones procedentes de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, con entrada en vigor prevista para el 1 de febrero, y lo vincula explícitamente a la disputa por el futuro del territorio ártico.
En los mercados, el shock no es tanto el nivel del arancel como el mensaje: el riesgo político vuelve a colarse en la prima exigida a Europa, en un momento en que la Unión Europea ya discute una respuesta coordinada y Londres intenta evitar una escalada.
Los expertos coinciden en afirmar en que el impacto inmediato puede concentrarse en el sentimiento del mercado (volatilidad y rotación sectorial), pero que el verdadero catalizador será la reacción europea.

Christian Schulz, economista jefe de Allianz Global Investors
Los aranceles anunciados por Trump en relación con Groenlandia podrían provocar una rápida escalada hacia un conflicto comercial de alcance global. Los mercados financieros serán un indicador clave para evaluar si la confrontación se diluye en el corto plazo o, por el contrario, deriva en un shock económico desestabilizador.
El sábado 17 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un incremento arancelario de 10 puntos porcentuales, con entrada en vigor el 1 de febrero, sobre las importaciones procedentes de ocho países europeos: Alemania, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Suecia, Dinamarca, Finlandia y Noruega, a los que considera contrarios a sus planes para adquirir Groenlandia.
Con esta medida, los aranceles se elevarían hasta el 20% en el caso del Reino Unido y hasta el 25% para el resto de los países afectados. Además, Trump advirtió de que, si Estados Unidos no logra adquirir Groenlandia antes del mes de junio, los aranceles aumentarían en otros 15 puntos porcentuales.