
20 ABR, 2026
Por Leticia Rial de RankiaPro

La creciente inestabilidad internacional está llevando a los individuos con grandes patrimonios (HNWI, por su siglas en inglés) a recalibrar con rapidez sus estrategias transfronterizas, priorizando la estabilidad y la seguridad por encima de la optimización fiscal.
Según Utmost, el atractivo de Italia y Suiza va en aumento, mientras que sobre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) empieza a aplicarse una prima de riesgo vinculada al contexto geopolítico.
El recrudecimiento de las tensiones geopolíticas ha alterado las prioridades de los grandes patrimonios: la variable fiscal pasa a un segundo plano frente a jurisdicciones percibidas como más estables y seguras. En este nuevo escenario, Italia y Suiza ganan protagonismo como destinos preferentes, mientras crece la percepción de riesgo asociada a los EAU, que hasta hace poco se posicionaban como un hub emergente especialmente atractivo para jóvenes emprendedores y la nueva generación de inversores.
Esta redefinición de preferencias tendrá efectos tangibles en los flujos de salida desde el Reino Unido, con un mayor interés por destinos europeos. La combinación de un marco institucional sólido, seguridad jurídica y unas infraestructuras financieras maduras refuerza el renovado atractivo de determinados centros financieros del continente.
Otra consecuencia clave es el impulso hacia la diversificación de jurisdicciones y estructuras patrimoniales. Con familias cada vez más internacionales y miembros distribuidos en distintos países, aumenta la demanda de soluciones “portables” que permitan gestionar el patrimonio de forma ágil a través de fronteras y facilitar la planificación sucesoria.
Sin embargo, la gestión de activos en múltiples jurisdicciones incrementa la complejidad —debido a la coexistencia de distintos regímenes fiscales, marcos regulatorios y exigencias de reporting— y exige una evolución en el asesoramiento. Ya se observa una mayor proyección internacional de los family offices, mientras que la banca privada y los gestores de activos están llamados a adoptar una visión verdaderamente global y holística del patrimonio familiar, alineando sus infraestructuras y soluciones con los previsibles movimientos geográficos de sus clientes a corto y medio plazo.
El aumento de la volatilidad geopolítica ha cambiado las reglas del juego y ha invertido las premisas anteriores sobre determinadas jurisdicciones. Las familias con grandes patrimonios buscan seguridad, estabilidad y certidumbre y, dado que se trata de un colectivo altamente móvil a nivel internacional, cabe esperar que sigan diversificando su presencia geográfica y utilizando distintas estructuras para cubrirse frente a riesgos emergentes, proteger su patrimonio y garantizar una planificación sucesoria sin fricciones. Esta creciente dimensión internacional también incrementará la complejidad para la banca privada y los asesores que atienden a estas familias, que deberán adaptarse a esta nueva realidad.
Marc Acheson, Global Wealth Specialist de Utmost