| Gestora |
Perspectivas de inversión para 2026 |
| Allianz Global Investors |
Mantener la cautela sin perder la ambición: el crecimiento de EEUU se enfrenta a desafíos debido a las tensiones en su andamiaje institucional y a valoraciones exigentes.
La divergencia entre políticas monetarias e inflación acentúa la necesidad de una adecuada diversificación regional.
En este contexto, las acciones vinculadas a la IA mantendrán su relevancia, aunque requerirán una selección más cuidadosa.
Europa, China e India presentan oportunidades interesantes para diversificar las carteras de renta variable, con valoraciones atractivas.
Mercados emergentes: favorecidos por bancos centrales más flexibles y un dólar más débil, pueden verse beneficiados, especialmente sus bonos.
Mercados privados: siguen consolidándose como un componente clave de las carteras, con el crédito privado y las infraestructuras actuando como impulsores de valor a largo plazo y como palancas de transformaciones estructurales como la descarbonización y la digitalización.
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| Amundi |
Renta fija: el crédito de calidad es una asignación fundamental, siendo una clara sobreponderación.
Positivos respecto a los bonos europeos, con especial atención a los bonos periféricos y los vencimientos cortos, los bonos del Estado británico y el crédito investment grade, especialmente en el sector financiero.
Neutral en renta variable americana. Los sectores industriales e infraestructuras europeos deberían ofrecer nuevos puntos de entrada en la segunda mitad de 2026.
Asia: oportunidades en el creciente ecosistema tecnológico asiático. Japón también puede beneficiarse de la reforma corporativa y del debilitamiento del Yen.
Renta fija emergente: rendimientos atractivos en deuda en divisa fuerte. En deuda en divisa local, favorecemos Europa Central y del Este, regiones selectivas de Latinoamérica (Colombia, Brasil) y Asia (India, Filipinas y Corea) por carry y valoración.
Renta variable emergente: oportunidades notables que favorecen estilos value, además de momentum en Latinoamérica y Europa del Este, y de forma selectiva en Asia, en sectores vinculados a activos digitales.
Crédito privado e infraestructuras: bien posicionados para beneficiarse de temáticas estructurales como electrificación, relocalización, IA y la sólida demanda de capital privado, particularmente en Europa.
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| BBVA Banca Privada |
La economía mundial podría crecer ligeramente por encima del 3% en 2026 (ritmo similar al de 2025).
Renta variable: los sectores más favorecidos serán los ligados al fuerte ciclo de inversión global, como semiconductores, industria, defensa y sector financiero. Por el contrario, sectores como energía o algunos defensivos tradicionales, como telecomunicaciones y consumo básico, presentan un escenario menos favorable.
Por geografías: aunque EEUU seguirá siendo un mercado de referencia, es importante ampliar la diversificación regional, con oportunidades en Europa, especialmente por el impulso inversor en defensa e infraestructuras, Japón y mercados emergentes.
Renta fija: apuesta por los tramos cortos y medios de la curva (entre dos y cinco años), evitando los tramos largos por su mayor sensibilidad a riesgos fiscales e inflacionistas. En crédito se prioriza la alta calidad, así como la renta fija de países emergentes, tanto en moneda fuerte como local.
Divisas: comportamiento relativamente lateral del euro/dólar, con una ligera apreciación del euro hacia niveles en torno a 1,20.
Materias primas: destaca el renovado atractivo del oro, impulsado por la demanda institucional y el reposicionamiento de algunos bancos centrales.
Mercados privados: importante una correcta selección de vehículos, una adecuada comprensión de la iliquidez y una distribución ordenada.
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| CaixaBank AM |
2026 no será un año para posiciones estáticas, sino para una gestión cercana, adaptable y muy pegada al pulso del mercado.
2026 será un año marcado por la incertidumbre y por un abanico de escenarios mucho más abierto de lo habitual.
Las carteras deberán gestionarse combinando prudencia y agilidad: diversificación geográfica bien calibrada, sensibilidad a los riesgos de duración en renta fija, atención a la calidad del crédito y una vigilancia constante de los mercados emergentes y europeos, que seguirán ofreciendo oportunidades selectivas.
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| Capital Group |
Tarifas estables, política monetarias más flexibles y mayores oportunidades de mercado definen el camino para 2026.
Estabilización de la economía mundial, una mejora de los beneficios empresariales y un aumento de las oportunidades en renta variable y renta fija.
Renta fija: los bonos de alta calidad recuperan su papel tradicional como fuente de rentas y estabilidad de la cartera.
Renta variable: el retorno de la amplitud del mercado. Oportunidades atractivas en todos los sectores industriales vinculados al gasto de capital, el sector financiero podría beneficiarse de los cambios normativos, y ciertos sectores, como el energético y transporte.
IA: sigue siendo potente, con ganancias de productividad que se extienden mucho más allá del sector tecnológico.
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| CBNK Gestión de Activos |
La economía global seguirá creciendo, sobre una base razonablemente sólida, si bien a un ritmo más pausado en torno al 2,6%.
Inflación: aunque más contenida en la Eurozona (alrededor del 2%), sigue mostrando cierta resistencia en EEUU (más cerca del 3%), lo que obliga a los bancos centrales a actuar con una cautela extrema.
Foco en la gestión del riesgo y la importancia del asesoramiento profesional.
Los periodos de mayor incertidumbre ofrecen las mejores oportunidades para quienes saben mantener la calma y la convicción en el largo plazo.
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| Diaphanum |
El impacto de los aranceles está siendo limitado, en un momento donde la inflación en la UE está cerca del objetivo del BCE y es más difícil de controlar en EEUU, en torno al 3%.
Previsiones positivas en tesorería, en un escenario de mercado que descuenta que el BCE retrasará la bajada de los tipos de intervención.
Apuesta por bonos periféricos europeos, con unos diferenciales atractivos, como mejor forma de aprovechar los niveles actuales, y ve potencial de revalorización en los bonos corporativos europeos de mayor calidad crediticia.
Renta variable: su evolución estará condicionada por el repunte de los beneficios esperados para 2026, especialmente en las tecnológicas de EEUU, los estímulos fiscales en Europa y la normalización del comercio internacional.
El entorno de estabilidad en tipos de interés o, al menos, de escasa probabilidad de bajadas de tipos de interés, junto a la estabilidad en valoraciones, refuerza la visión positiva sobre private equity.
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| Goldman Sachs AM |
IA: seguirá alimentando el optimismo inversor y abrirá oportunidades en bolsa en emergentes, midcaps de tecnología consumo y salud, y en infraestructuras y transición energética en mercados privados.
Renta Variable EEUU: los “Siete Magníficos” aún pueden sostener al mercado por su potencia de beneficios y apuesta estable por IA, pero el liderazgo empieza a mostrar más dispersión entre grandes tecnológicas.
Renta Variable Europa: repunte esperado del capex por reindustrialización y margen fiscal, con potencial de seguir destacando en defensa, energía y finanzas y de sumar a sectores rezagados para un rally más amplio.
Renta Variable Emergente: viento de cola macro y valoración muy barata frente a EEUU (~40% de descuento) apuntan a posible outperformance en 2026.
Renta fija: la divergencia entre los bancos centrales crea oportunidades, pero hay que tener cuidado con el ciclo crediticio.
Oportunidades de carry: hay margen para generar ingresos atractivos aprovechando carry en titulizados (CLO AAA y tramos BBB con valor relativo) y en crédito high yield, como fuentes destacadas de rentabilidad recurrente.
Mercados privados: venture capital y growth equity se benefician de precios más razonables y rondas más grandes y el crédito privado mantiene atractivo por rentabilidad y baja mora pese a spreads estables.
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| HSBC AM |
La inflación se mantiene persistente pero manejable, con reducciones moderadas de los tipos de interés y menor incertidumbre en la política monetaria.
Las clases de activos están adoptando nuevos roles, con oportunidades más amplias en renta variable más allá de los líderes recientes, y una creciente necesidad de diversificar los instrumentos tradicionales que estabilizan la cartera.
Mantener una exposición al riesgo moderada, sin recesión en el escenario central para 2026.
Se espera que las inversiones alternativas, incluidos los hedge funds, el crédito privado y los activos reales, desempeñen un papel importante en la generación de resiliencia y diversificación en las carteras de los inversores.
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| iCapital |
Escenario de base favorable con tres alertas: valoraciones exigentes en la bolsa estadounidense, posible repunte de la inflación en EEUU y debilidad fiscal en algunas economías.
Asignación más selectiva: menos megacaps y menos sesgo tech, y más en la zona euro y en mercados emergentes; reforzando la renta fija de calidad, la deuda emergente y las infraestructuras.
Emergentes, el gran foco de oportunidad: tanto en renta fija como renta variable, apoyados por divisas más estables, menor peso de deuda, baja inflación y un diferencial de crecimiento reforzado por la expectativa de tipos de interés a la baja.
Diversificación real: divisa, alternativos y materias primas. Infraponderar el dólar, sobreponderar retorno absoluto no direccional (en concreto estrategias event driven) y en ilíquidos infraestructuras, así como acumular otras inversiones ligadas a la economía real (private equity/buy outs, inmobiliario, deuda privada).
Materias primas: visión neutral en oro y metales preciosos, y negativa en petróleo y derivados.
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| ING |
EEUU impulsando la economía mundial, China aumentando su influencia en las distintas regiones y Europa (especialmente Alemania) tratando de volver a ser relevante.
España: la oportunidad de utilizar los fondos NextGen sigue siendo relevante para aumentar el crecimiento de calidad.
Destacan tres retos para 2026 de entre los diez que identifican:
1. Inversión en IA como fuente de ingresos para las empresas y motor de crecimiento de la economía.
2. Mantenimiento de la confianza en los bonos de gobiernos: los mayores déficits fiscales podrían llevar a mayor desconfianza por parte del mercado y venta de bonos.
3. Ralentización de la economía china: una crisis de este estilo podría destruir riqueza de las familias chinas, y poner en problemas a los bancos, afectando a la confianza en la economía china, y a su crecimiento.
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| J. Safra Sarasin Sustainable AM |
La Fed seguirá con su enfoque de “gestión del riesgo” y aplicará más bajadas de tipos en 2026. Es posible que el sucesor de Powell sea más proclive a tipos más bajos.
Bonos: es probable que continúe el empinamiento de la curva. Mantenemos nuestra preferencia por los vencimientos intermedios.
Renta variable: las elevadas valoraciones aconsejan prudencia. El sector financiero ha destacado pero no consideramos oportuno mejorar nuestra recomendación sobre él. Con unos múltiplos de valoración en máximos históricos, se necesita poco para que se produzca una corrección.
Asignación de activos: incremento marginal del riesgo. Seguimos sin mostrar preferencia regional en renta variable y mantenemos una posición en gran medida neutral entre los distintos segmentos de bonos con grado de inversión, alto rendimiento y mercados emergentes.
Oro: mantenemos nuestra posición en oro, aunque hemos aprovechado el rápido aumento del precio para materializar parte de las ganancias acumuladas.
Dólar: podría convertirse en un factor adverso.
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| J.P. Morgan Private Bank |
Destaca tres temas principales: invertir en la encrucijada de la IA, la fragmentación y la inflación.
La era de la IA: la inteligencia artificial está impulsando productividad e inversión con bases más fundamentales que especulativas; el mayor riesgo no es una burbuja, sino quedarse infraponderado ante su impacto disruptivo.
Fragmentación: la nueva fuerza en la inversión global. Con la globalización en retroceso, surgen bloques regionales y nuevas reglas en comercio, seguridad y divisas, haciendo clave invertir con resiliencia y diversificación geográfica/estratégica.
Más allá de los bonos: cómo afrontar el cambio estructural de la inflación. Entramos en un régimen inflacionista más persistente por factores estructurales y déficit público, así que la inflación pasa a ser un eje central para proteger retornos reales a largo plazo.
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| Julius Baer |
Las divergencias de política entre EEUU, Europa y China obligan a los inversores a replantearse las asignaciones regionales. 2026 exige menos estrategias buy and hold y más destreza táctica.
Renta fija: duración ligeramente mayor, combinada con créditos de mayor riesgo pero de vencimientos más cortos, debería ofrecer una rentabilidad atractiva con un riesgo manejable. Neutrales en deuda soberana de mercados emergentes y sobreponderados en deuda corporativa emergente.
Renta variable: la IA sigue siendo un motor clave (aconsejable mayor diversificación). Los sectores defensivos, los cíclicos europeos y la bolsa asiática en general ganan atractivo. Seguimos prefiriendo Asia, con China entre nuestras principales convicciones.
Materias primas: la presión persiste sobre los precios del petróleo y el gas natural, beneficiando a Europa. El oro comienza 2026 con fuerza.
Divisas: se espera que el dólar estadounidense siga debilitándose debido a un menor crecimiento y a salidas estructurales de capital. Las divisas europeas podrían prolongar sus ganancias, con el franco suizo manteniéndose como activo refugio.
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| Mercer |
Renta variable global: postura neutral aunque se favorecen las acciones japonesas por sus sólidos fundamentos y el dinamismo impulsado por la IA, estímulos fiscales y flexibilización monetaria. No se esperan grandes correcciones salvo una decepción en los ingresos del sector tecnológico, y no hay señales claras de sobrecompra.
Renta fija: perspectiva neutral sobre bonos gubernamentales globales y ligados a la inflación, aunque destacan oportunidades regionales, especialmente en gilts a largo plazo.
Crédito: atractivas la deuda de mercados emergentes, mercados frontera y high yield asiático frente al crédito de grado de inversión.
Divisas: el yen japonés es la opción preferida frente a la libra esterlina y el franco suizo. Ligera infraponderación en dólar estadounidense debido a la sobreponderación en deuda de mercados frontera.
Mercados privados: relevantes las estrategias que aportan liquidez, como adquisiciones secundarias, co-inversiones y vehículos de continuación. Los activos reales ganan tracción tras un ajuste prolongado de valoraciones.
Inversiones alternativas: los hedge funds resultan atractivos por la mayor dispersión dentro y entre mercados y clases de activos, lo que favorece la generación de alfa en un entorno de tasas más elevadas.
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| Muzinich & Co |
El crecimiento global en 2026 estaría apoyado por condiciones financieras más laxas, fortaleza de los mercados de renta variable y gasto público.
Bancos centrales: recortes de tipos por parte de la Fed, con los tipos a corto plazo en el entorno del 3–3,25% a mediados de 2026. El BCE adoptaría una postura más prudente, equilibrando estímulo fiscal alemán y riesgos sobre empleo y consumo.
Los fundamentales de crédito siguen siendo sólidos: los diferenciales se mantienen muy ajustados, pero respaldados por beneficios empresariales elevados, márgenes altos y tasas de impago bajas.
El entorno favorece estrategias de carry y roll-down: se espera que los retornos estén alineados con los niveles actuales de yield, apoyados principalmente en el carry. En Europa, el roll-down en la parte intermedia de la curva sigue siendo una fuente relevante de retorno. En EEUU se favorece una estrategia barbell, combinando duración corta con exposición en el tramo 7–10 años.
Preferencia clara por high yield y crédito BBB. En investment grade, la compresión de primas de riesgo favorece una rotación desde subordinado hacia deuda senior.
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| M&G Investments |
IA: no es una burbuja. De existir una burbuja, no se encuentra en la tecnología en sí, sino en las valoraciones de un grupo específico de empresas.
Tras años de bajos rendimientos, la deuda soberana ofrece atractivos rendimientos reales sin asumir un riesgo crediticio adicional.
Diversificación: más importante que nunca. La deuda de los mercados emergentes, respaldada por unos niveles de deuda más bajos, unos fundamentales sólidos y una menor dependencia del dólar, ofrece alternativas atractivas a los activos de los mercados desarrollados.
Mercados privados: no son una moda pasajera. Su crecimiento está impulsado por factores estructurales duraderos. La recuperación está en marcha y la innovación acelerará la accesibilidad.
Crédito privado europeo: destaca por un mejor rendimiento ajustado al riesgo y una mejor calidad crediticia en comparación con EEUU.
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| Ofi Invest AM |
No parece que haya sorpresas en los tipos de interés y en la inflación, sobre todo en Europa. Aunque tras el último recorte de tipos de la Fed, es una incógnita saber el nivel al que bajarán los tipos en 2026.
2026 será propicio para la renta variable, y en renta fija será necesario diversificar y ser selectivos.
Escenario positivo para la renta variable en Estados Unidos, Alemania, China y Japón, por los estímulos y la política monetaria acomodaticia. Dentro de ellos, ve más potencial en Japón y emergentes por las valoraciones.
Renta fija: recomienda la deuda soberana USA como refugio, y una estrategia “buy and hold” diversificada y selectiva, en bonos corporativos, por la estrechez histórica de los diferenciales.
Las temáticas protagonistas el año que mayor influencia tendrán en los mercados serán Donald Trump, los aranceles, los bancos centrales, la IA y la geopolítica.
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| Ostrum AM |
Mercados entre la resiliencia y las tensiones: en EEUU se espera que el crecimiento a dos velocidades persista en 2026, manteniéndose por debajo de su potencial del 2%. En la Eurozona, la recuperación económica está ganando impulso, impulsada en particular por los planes de inversión en Alemania.
Renta fija: un entorno asimétrico entre Europa, Estados Unidos y mercados emergentes. En Europa se espera que los rendimientos de los bonos alemanes a 10 años evolucionen en un contexto de menor volatilidad en 2026, con factores alcistas y bajistas que se compensen mutuamente. En Estados Unidos, las perspectivas para los tipos de interés a largo plazo siguen siendo más inciertas.
Crédito: un mercado que sigue siendo dinámico. Los fundamentales actuales apoyan el crédito, que será un activo preferente de bonos para el próximo año.
Acciones europeas: un mercado en ascenso gracias al crecimiento sostenido de los beneficios. Sin embargo, esta tendencia sigue dependiendo de la capacidad de las empresas para cumplir con las expectativas.
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| Robeco |
En su hipótesis base, prevemos un repunte cíclico, mundial y sincronizado que supondría una repetición de las condiciones de 2017.
Los bancos centrales se abren camino por un laberinto: tratan de hallar el equilibrio entre las presiones políticas y una economía bajo alta presión.
Renta variable: podría seguir subiendo y los mercados emergentes beneficiarse de la debilidad del dólar.
Existe riesgo de bajada para los bonos del Tesoro de EEUU.
Inversión sostenible: las temáticas de sostenibilidad evolucionan y se centran en la adaptación al cambio climático e IA responsable.
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| Schroders |
A medio plazo, preocupa el aumento de los niveles de deuda pública y la posibilidad de que se acelere la inflación. Se percibe un bajo riesgo de recesión en EEUU.
Hay potencial en los hiperescaladores y buenas perspectivas para la renta variable.
Deuda emergente: ofrece una mejor dinámica y mayores rendimientos reales que la deuda de los mercados desarrollados.
Mercados privados: pueden considerarse un área clave en la que las fuerzas cíclicas y estructurales se alinean para crear oportunidades.
La transición energética mundial, la relocalización de las cadenas de suministro y la transformación digital en curso siguen favoreciendo el crecimiento a largo plazo.
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| Tikehau Capital |
El crédito sigue siendo un activo esencial en cualquier asignación debido a su capacidad para generar rendimiento, carry y capitalización. En concreto, en el ámbito europeo de high yield, creemos que los fundamentales de los emisores siguen siendo sólidos.
Seguimos apostando por construir carteras en torno a emisores high yield con niveles de deuda razonables y rendimientos entre el 4% y el 7%.
Selección de instrumentos con calificaciones más bajas, en particular CCC.
Bonos financieros subordinados: los fundamentales del sector bancario europeo siguen siendo sólidos. Dentro de los bonos financieros, nos inclinamos especialmente por los bonos subordinados AT1.
Dentro del sector bancario, se centra principalmente en los bancos portugueses, españoles, italianos y griegos.
Muy atentos al posible contagio del riesgo de la IA a los mercados de renta fija.
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| Triodos IM |
Renta variable: oportunidades especialmente en small y mid caps, infraestructuras y energías renovables, sectores que presentan valoraciones atractivas y se beneficiarán en cuanto se normalicen las distorsiones actuales del mercado; así como en la inclusión financiera en mercados emergentes.
La biodiversidad continúa siendo otro tema de inversión prometedor.
Anclar las inversiones en activos del mundo real que construyan resiliencia: energías renovables, flujos circulares de materiales, alimentación sostenible y comunidades inclusivas.
Mercados privados: las inversiones crecerán sustancialmente en 2026, esto significa un mayor enfoque en su agenda a largo plazo: transición energética, inclusión financiera y biodiversidad.
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| T. Rowe Price |
La economía estadounidense se está recuperando del susto del crecimiento de 2025, pero la zona euro podría quedarse rezagada, ya que la anticipación de los aranceles lastra la industria manufacturera.
IA : llamada a ser el mayor impulsor de la productividad desde la electricidad.
Renta fija: oportunidades selectivas en el sector crediticio , pero la política fiscal expansiva impulsará al alza los rendimientos de los bonos del Estado a más largo plazo.
Renta variable : el liderazgo se está ampliando a medida que se extiende la IA, mientras que los estímulos fiscales y la reindustrialización están impulsando oportunidades más allá de la tecnología estadounidense .
Mercados privados: nuevo crecimiento del capital riesgo y el crédito .
Asset allocation: preferimos las acciones sobre los bonos. Además, favorecemos la exposición a monedas fuera de EEUU como una forma de beneficiarnos de la probable debilidad del dólar estadounidense.
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| UBS |
Invertir en innovación transformadora: mantener una apuesta estructural fuerte por IA y otras megatendencias (longevidad, energía/recursos), pudiendo pesar hasta ~30% de la cartera de renta variable, sin perder de vista riesgos de burbuja.
Aumentar la exposición a acciones: con un escenario macro favorable, se espera subida de ~15% en bolsa global a 2026, con preferencia por sectores ligados a crecimiento y tipos más bajos (tecnología, utilities, salud, banca) y foco en EEUU, China, Japón y Europa.
China: la tecnología china es una de las oportunidades más claras por liquidez, flujos minoristas y fuerte crecimiento de beneficios; complementar con Asia (India, Singapur) y emergentes para diversificar.
Favorecer las materias primas: oferta limitada, demanda creciente, geopolítica y transición energética apoyan el ciclo de commodities; destacan cobre, aluminio y agrícolas, con el oro como diversificador defensivo.
Buscar ingresos diversificados: para rentas, conviene mezclar bonos de calidad con más rendimiento, acciones de dividendo e inversiones estructuradas para generar carry y controlar riesgo en un entorno de spreads ajustados.
Divisas: preferencia por euro, AUD y NOK frente al USD ante recortes de la Fed; se anticipa más volatilidad y mejor comportamiento de divisas de alto rendimiento si mejora el apetito por riesgo.
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